Categorías
eHealth

Robot ayuda a vestirse a personas de la tercera edad

Londres, Inglaterra. 22 agosto, 2019. En medio de una creciente escasez de enfermeras calificadas en el Reino Unido, los estudiantes y profesores del Imperial College de Londres están desarrollando un robot con dedos impresos en 3D para ayudar a las personas mayores o con discapacidades físicas.

La versión modificada de un robot apodado Baxter tiene dos brazos mecánicos, una cara animada y sensores para ayudarlo a analizar patrones y detectar si un usuario humano tiene dificultad para levantar o mover una extremidad.

“Hay una creciente necesidad de tecnologías que permitan a las personas mantener su independencia y, a través de eso, satisfacer su deseo humano fundamental de privacidad y dignidad”, dijo Yiannis Demiris, director del laboratorio robótico personal de Imperial College.

Baxter fue construido por primera vez en 2011 por un emprendimiento estadounidense, y desde entonces se ha convertido en uno de los principales robots de investigación utilizados por las universidades para ayudar a los estudiantes de posgrado a aprender sobre robótica. Se ha sometido a pruebas para ayudar a los trabajadores en Africa a trabajar en cintas transportadoras de fábricas.

La versión de Imperial tiene como objetivo mejorar la capacidad de la máquina para leer movimientos y desarrolla las habilidades que tiene para que pueda completar tareas como vestir a una persona. Los científicos también están imprimiendo en 3D ’dedos’ que aumentan sus capacidades manuales.

Baxter analiza movimientos que observa con el tiempo, lo que permite a los profesionales médicos ver si la persona que usa el robot tiene cambios en su movilidad. Si le cuesta ponerse una camisa, por ejemplo, Baxter ajustará su propia posición y le ayudará a vestirse.

Demiris dice que se necesita IA (Inteligencia Artifical) para que los asistentes robóticos aprendan sobre las preferencias y habilidades de aquellos a quienes ayudan, “a fin de personalizar su asistencia y maximizar sus beneficios”.

Los investigadores de Imperial College vieron la necesidad de crear una versión de Baxter después de analizar las estadísticas de escasez de enfermeras, junto con el envejecimiento demográfico de la población.

Para el año que terminó el 31 de marzo, poco más de 10% de los puestos de enfermería disponibles en el Servicio Nacional de Salud de Gran Bretaña estaban vacantes, según datos recopilados y publicados por el NHS.

Mientras tanto, Estados Unidos está lidiando con su propia escasez de enfermeras, y un informe de la Oficina de Salud predice que se intensificará en medio de la discusión de la política de inmigración; más de una cuarta parte de las enfermeras de atención directa no nacieron en EE.UU.

Japón ya ha introducido la atención robótica para los ancianos. SoftBank Robotics tiene un humanoide llamado Pepper, que se está utilizando en los hogares de ancianos Silver Wing Social Welfare Corp. en Tokio. El país enfrenta una disminución de las tasas de natalidad y la creciente esperanza de vida también ha hecho que la población sea cada vez más anciana, con más de 27% con 65 años o más, según la Oficina de Estadística de Japón.

Intuition Robotics de California también creó un compañero robótico llamado ElliQ para ayudar a las personas mayores a combatir la soledad.

El robot de Imperial College se encuentra en fase de investigación y aún no se ha acordado ninguna prueba comercial. Demiris dice que se está probando un prototipo para garantizar que sea completamente seguro para los humanos. Los ingenieros también están desarrollando mejor los dedos impresos en 3D para que Baxter pueda completar tareas complicadas.

Pero mientras el desarrollo continúa, quienes trabajan con los ancianos sienten que pasará mucho tiempo –si es que ocurre– para que los robots puedan reemplazar completamente a las enfermeras.

“Hay muchas formas en que la tecnología puede mejorar la atención y hacerla más eficiente, pero por ahora y posiblemente para siempre no hay sustituto para el toque humano cuando se trata del cuidado personal”, asegura Caroline Abrahams, directora de caridad de Age UK, un grupo de bienestar británico para ancianos.

“Quizás en el futuro la tecnología evolucionará hasta el punto en que los ’robots’ puedan satisfacer muchas de nuestras necesidades, incluido el cuidado personal”, agrega, “pero no vemos que suceda muy pronto”.