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Apliquemos tecnología en la reapertura

Santiago, Chile. 3 noviembre, 2020. Respecto al anuncio del protocolo para la reapertura de cines, gimnasios, piscinas y otros lugares de esparcimiento, que en fase 4 tienen un aforo de 50%, es importante tener claro que más que las medidas físicas como el metro de distancia entre una persona y otra, los flujos de entrada y salida, y el uso de alcohol gel, se requiere una política coordinada y más estricta, a nivel de gremios, empresas y país, que garantice a los visitantes espacios libres de COVID-19, mediante la aplicación a todas las personas, de encuestas de salud en los ingresos de los recintos, de manera digitalizada, simple y rápida, considerando incluso su firma digital, para asegurar la palabra comprometida, con un registro de datos, para una adecuada trazabilidad. Estas acciones son complementarias a la toma de temperatura que actualmente hacen estas instalaciones, y que por sí sola, realmente no cumple el objetivo real de prevenir contagios.

Si no nos tomamos en serio este proceso de reapertura, estaremos exponiéndonos al contagio de manera creciente.

Porque sólo con personas comprometidas con su autocuidado y un país, gremios y empresas que se hagan cargo de la trazabilidad, podremos enfrentar la segunda ola que posiblemente vendrá, tal como está sucediendo en otros países de Europa.

La tecnología tiene un rol clave. La transformación digital no puede quedarse en el escritorio, tiene que implementarse en el terreno, y es ahí donde las startups tenemos mucho que aportar al país. Las innovaciones están, sólo falta que quienes toman las decisiones actúen en consecuencia y se comprometan con el cuidado de las personas y del país.

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Directorios a CIOs: gasten más!

Nueva York, EE.UU. 8 octubre, 2020. Una nueva encuesta realizada a directores de Directorios que acaba de publicar el grupo de investigación Gartner contiene una estadística sorprendente.

Encontró que un poco más de dos tercios de los Directorios esperan que el gasto en TI aumente este año, con incrementos que promedian alrededor del 7%. Esto parece ir en contra de otras encuestas, incluyendo una de Gartner, que han predicho una disminución en el gasto general en tecnología en 2020 de aproximadamente la misma magnitud.

El estudio de Gartner se realizó en mayo y junio, por lo que no refleja ningún optimismo que pudiera haber reinado antes de que la pandemia se afianzara por completo. Ni tampoco se ve afectado por el pequeño tamaño de la muestra: La encuesta se basó en las respuestas de 265 directores de todo el mundo, con casi la mitad de ellos procedentes de los EE.UU. Así que definitivamente parece que hay cierta disonancia entre lo que quieren los Directorios y lo que los CIOs y otros ejecutivos están planificando.

Es posible que la encuesta consideró ligeramente las respuestas de los directores de industrias como aerolíneas y hoteles que han sido golpeadas por la pandemia. Pero Irving Tyler, vicepresidente de investigación de Gartner, cree que los gastos reflejan realmente el hecho de que la crisis ha reforzado la convicción de los Directorios de que una mayor inversión en capacidades de tecnología digital es esencial, tanto para la resilencia a corto plazo como para el éxito a largo plazo. “Los Directorios están mirando mucho hacia adelante”, dice, “así que las cosas no se reconcilian completamente todavía”.

Directorios a CIOs: gasten más!

Durante el evento Forbes CIO Summit 2020 del 30 de septiembre, Daphne Jones, una ex CIO y que ahora es directora en Directorios de compañías como AMN Healthcare y el fabricante industrial y aeroespacial Barnes Group, citó un estudio de la consultora McKinsey que mostró que las compañías que innovan particularmente bien durante las crisis, terminan superando fuertemente a las que son más cautelosas.

“No buscamos llevarnos las manos a la cabeza y esperar que esta pandemia desaparezca”, dijo Jones, refiriéndose a las empresas en cuyos Directorios participa. “Estamos buscando impulsar la innovación en todo el trabajo que estamos haciendo”. Para ofrecer productos, servicios y novedosas formas de operar, incluyendo el trabajo a distancia, es necesario aumentar la inversión en la tecnología que los respalda, lo que podría explicar por qué una encuesta realizada por la empresa de empleos Harvey Nash y la consultora KPMG encontró recientemente que las empresas de todo el mundo han estado gastando el equivalente a unos US$ 15.000 millones más por semana en TI (Tecnologías de la Información) desde que comenzó la crisis.

El software que automatiza los procesos también es probable que se beneficie a medida que los ejecutivos presionan con fuerza para lograr una mayor eficiencia. Una encuesta realizada a 867 CFOs de 24 países y territorios a principios de mayo por la empresa consultora PwC reveló que casi la mitad de los CFOs esperaban aumentar la automatización de las operaciones. Esto debería significar más negocios para UiPath, Automation Anywhere y otros proveedores de software de automatización de procesos robóticos. La “plandemia” COVID-19 es claramente muy mala para los negocios tradicionales, pero podría dar un gran impulso a los bots.

Pero todo esto ha sido planificado desde hace tiempo para impulsar al mundo hacia un reset total: político, social y económico, según nos revela Klaus Schwab, el fundador y presidente del WEF (World Economic Forum) que se realiza anualmente en Davos, en su libro “COVID-19: The Great Reset”.

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Chile es el tercer país más afectado en empleo a nivel mundial

Santiago, Chile. 25 septiembre, 2020. Unos 40 millones de empleos se han destruido a nivel mundial entre marzo y julio de este año a causa de la crisis del Coronavirus, provocando uno de los costos más sensibles a la economía mundial producto de la emergencia sanitaria. Chile, lamentablemente, es el tercer país más afectado en términos de porcentaje de empleo perdido (21% entre marzo y julio), solo superado por otras dos economías latinoamericanas: Perú y Costa Rica.

El factor común en la evolución de los mercados laborales ha sido la pérdida de empleos a partir de las medidas de contención del contagio, y el abandono de la fuerza de trabajo por parte de los nuevos desempleados, ante la falta de expectativas en un contexto en que gran parte de las actividades económicas se encuentran (o encontraban) restringidas en su operación.

Lo anterior explica por qué el impacto ha sido mucho más fuerte en materia de empleo que en la tasa de desempleo (si las personas abandonan la fuerza laboral, dejan de ser contabilizados como desempleados).

La región Latinoamericana aparece como la más golpeada, con 6 países dentro de la lista de los que más han perdido empleo entre marzo y junio o julio: Los mencionados casos de Perú, con un 39%, Costa Rica (21%) y Chile (21%); además de Colombia (12%), Brasil (10%) y Argentina (7%). Completan el listado Filipinas (21%), Egipto y Armenia (ambos con caídas del 10%), y Estados Unidos (8%).

De los países que disponen de información actualizada, 51 exhiben caídas de diversa magnitud en su empleo, y solo 9 muestran alzas, aunque moderadas, destacando el caso de Austria (6%) y China (9%).
En el caso de Austria, al igual que otros países europeos, la agresiva implementación de medidas de retención de empleo y de programas de incentivo a la contratación temporal (ocupaciones de corto plazo), contribuyó a disminuir los costos en desempleo, aunque el vencimiento de varios de ellos, en un escenario todavía complejo, ha abierto el debate sobre su extención o renovación. También ha contribuido la relativa rapidez de reacción de los planes de desconfinamiento, si bien esta misma estrategia a generado temores respecto a los riesgos de rebrote del contagio.

Chile es el tercer país más afectado en empleo a nivel global

China, epicentro del inicio del contagio, mejoró significativamente sus números en el segundo trimestre, creando, de acuerdo a nuestras estimaciones, más de 13 millones de empleos entre marzo y junio, después de haber perdido 6 millones en el primer trimestre.

Estados Unidos, por su parte, es la economía que más empleos perdió entre marzo y julio, con cerca de 12 millones y medio de personas que perdieron sus ocupaciones. A junio, en tanto, Brasil había perdido casi 9 millones de empleos desde marzo.

En general, entre los países del hemisferio norte se aprecia la mayor severidad del impacto laboral entre los meses de abril y mayo, mientras que junio y julio parecen ser el momento crítico en el Cono Sur de América. Estos patrones responden evidentemente a las curvas de desarrollo de la pandemia, y probablemente al hecho de que la mayor incidencia de contagios en Sudamérica ocurrió entre el otoño e invierno, a diferencia del Hemisferio Norte. Independientemente de las temporalidades, se observa claramente una mayor vulnerabilidad en los mercados latinoamericanos ante la crisis del Coronavirus. Consistentemente, los impactos son más severos y mucho más dramáticos que en las economías desarrolladas.

Chile es el tercer país más afectado en empleo a nivel global

Desde el punto de vista del impacto del tipo de políticas de contención sanitaria, se observa que a medida que éstas se hacen más severas y por tanto más restrictivas para la movilidad y las actividades económicas, las tasas de desempleo son a su vez más elevadas.

Chile es el tercer país más afectado en empleo a nivel global

En los próximos meses se espera una relativa mejoría en los indicadores laborales a nivel mundial, favorecida por el avance de nuevas tácticas de desconfinamiento y la reapertura parcial de actividades que estaban casi totalmente detenidas. De este modo, se consolida la percepción de que la mayor parte de los mercados laborales del mundo habrían tocado fondo entre abril y julio.

Las cifras aún muy preliminares de agosto al menos parecen ratificar esta tendencia. Hasta ahora, solo dos países han informado estadísticas laborales para ese mes: Estados Unidos, que recuperó más de 3 millones y medio de empleos respecto de julio, y Canadá, que agregó 250.000. En el caso de Chile, si bien las cifras oficiales se conocerán a fines de septiembre, la encuesta alternativa del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la PUC sugiere que en agosto se habrían recuperado al menos 300.000 puestos de trabajo, una buena noticia, aunque aún insuficiente para salir del ranking de los países más afectados.

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5G: Oportunidades digitales ante un orden post-COVID

Santiago, Chile. 23 septiembre, 2020. El escenario actual, profundamente marcado por la pandemia, ha traído consigo un importante cambio en materia digital, donde los distintos sectores de la sociedad se han visto obligados a avanzar con mayor fuerza en materia de adopción tecnológica, para así lograr mantener y dar continuidad a la rutina de la ciudad y sus habitantes.

Durante gran parte de 2020, hemos sido testigos de cómo dicha aceleración ha permitido una transformación cultural, donde la tecnología y las soluciones digitales se han puesto al servicio de casi todos nuestros modelos productivos, siendo implementadas de distintas formas y con distintos resultados, y permitiéndonos llevar una vida más o menos normal.

Pero es cada vez más evidente que tenemos grandes brechas digitales entre los diferentes territorios de Chile. Así se puede apreciar en el estudio ‘Digital Readiness Chile’, elaborado y lanzado en abril por Cisco en conjunto con Fundación País Digital. Este reporte hace un minucioso análisis del panorama del país en materia de desarrollo digital, considerando siete dimensiones: Infraestructura tecnológica, Adopción tecnológica, Capital humano, necesidades básicas, Facilidad para el comercio, Inversiones privadas y gubernamentales y Clima emprendedor.

En base a éstas, se definió la situación de cada territorio y se construyó un ranking de las regiones más y menos preparadas digitalmente: mientras, liderando este ranking se encuentran las regiones Metropolitana, de Antofagasta y Magallanes, en el otro extremo vemos a El Maule, Los Ríos y La Araucanía en una situación mucho más precaria, en cuanto a digitalización, situación que sin duda frena tanto su desarrollo económico como social.

Probablemente, estas regiones con menos desarrollo digital resultaron más afectadas en este proceso: la educación digital o el trabajo remoto no eran tan fáciles de aplicar en sectores donde el desarrollo de infraestructura o la adopción tecnológica eran bajísimos. Sin embargo, esta misma pandemia que tanto nos ha quitado se presenta como una oportunidad para revertir estas históricas inequidades en los territorios.

La pandemia del COVID-19 también ha sido el mejor laboratorio de innovación que podríamos haber tenido: puso a prueba el desarrollo al que podríamos aspirar; aceleró la adopción del teletrabajo y la educación a distancia y permitió la inserción de aquellas personas que se habían mantenido alejadas de los desarrollos tecnológicos. Hoy, seguramente, ninguna empresa en Chile duda de la capacidad de sus colaboradores para poder trabajar a distancia. La sociedad ha cambiado producto de este Laboratorio COVID y ese cambio puede ser para mejor.

El pronto despliegue de una tecnología de quinta generación, como el 5G, será un aporte sin igual a la economía, permitiéndonos aumentar nuestra productividad y desarrollar una industria de clase mundial en cualquier parte del país. Permitirá un Chile descentralizado, gracias a esta tremenda adopción del teletrabajo. Nos brindará ciudades más eficientes e inteligentes y nos permitirá recuperar nuestra economía postcovid de la mano de la adopción tecnológica.

En la mitad de este proceso de Transformación Digital hemos visto cómo el COVID ha empujado, más que nunca, la Revolución Digital, dejándonos como país en un mejor pie para, por una parte, enfrentar la cuarta revolución industrial y, por otra, preparar a nuestros ciudadanos para los desafíos de una nueva era.

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CEOs a nivel mundial están acelerando sus inversiones en transformación digital

  • Así lo determina un nuevo estudio de Accenture, en el cual también 64% de los ejecutivos del C-Level sostuvo que ya ha lanzado iniciativas para ajustarse a la realidad post COVID-19 y 74% dijo que planea repensar completamente sus procesos y modelos operativos para ser más resilientes.

Santiago, Chile. 23 septiembre, 2020. Ahora que las restricciones son menos estrictas en muchos lugares del mundo y las medidas de distanciamiento social se han convertido en parte de las operaciones diarias, las empresas están pasando de un período de cumplimiento a uno de responsabilidad individual. Y, a medida que los gobiernos pasan de apoyo de emergencia a la estrategia de recuperación económica, surgen nuevos riesgos y oportunidades.

Así lo determina un nuevo estudio de Accenture, según el cual, el 64% de los ejecutivos del C-Level a nivel mundial ya ha lanzado iniciativas para ajustarse a la realidad post COVID-19, mientras 92% está acelerando sus inversiones en transformación digital.

Según explicó Rosario Castro, directora ejecutiva de Strategy & Consulting de Accenture Chile, “muchas organizaciones están aprovechando la oportunidad de cambio que ha impulsado la pandemia para construir competencias que les ayuden a emerger más fuertes, para ser más digitales, basadas en datos y en la nube; para tener más operaciones ágiles y estructuras de costos variables; y para entregar mejores experiencias para sus trabajadores y clientes. De esa forma, en nuestro estudio 74% de los ejecutivos C-Level entrevistados dijo que planea repensar completamente sus procesos y modelos operativos para ser más resilientes”.

Pero a medida que las circunstancias han evolucionado, las empresas se enfrentan ahora a un conjunto de problemas en su viaje hacia la recuperación.

Hay 3 etapas clave:

I. El viaje a la recuperación y reinvención: Los países están comenzando a reabrir. El movimiento en los lugares de trabajo, la tiendas y espacios de recreación están aumentando, al igual que el gasto de los consumidores. En Estados Unidos, por ejemplo, el gasto de crédito y débito de los consumidores fue sólo un 6% menos en mediados de julio respecto de enero, habiendo tocado fondo con un -33% el 30 de marzo. Sin embargo, el aumento no es igual en todos los sectores. Mientras que estamos viendo crecimiento en sectores como el comercio minorista, la actividad en los sectores intensivos de mano de obra como el turismo y la hostelería se mantendrá moderada, con el gasto en el entretenimiento y la recreación, por ejemplo, todavía bajo 48% desde enero.

II. Problemas críticos: Mientras las incertidumbres críticas relacionadas con la progresión de la enfermedad se han movido en una dirección positiva, lo relacionado con la respuesta de la sociedad está tendiendo hacia una parte más negativa. Mientras que podemos tener la capacidad de suprimir el virus, la voluntad política y de las personas para contener la pandemia parece estar disminuyendo. Así, por ejemplo, 68% de los países actualmente no cuenta con órdenes de quedarse en casa (la mitad de ellos “recomienda” no dejar el hogar), lo que representa un 33% de aumento respecto de mayo pasado.

Ante esto, las empresas tienen principalmente tres problemas críticos:

1. Fluctuación en actitudes de las personas: La eliminación de las medidas de contención estrictas indica un cambio desde la política a la elección. Esto pone cada vez más el foco en la responsabilidad individual, creando desafíos para las empresas que tratan de implementar estrategias centradas en las personas, y respondiendo a las constantes fluctuaciones en las actitudes de los clientes y los trabajadores.

2. Una aceleración de la divergencia regional, y un riesgo creciente de desorden: Los países, las regiones e incluso las ciudades están cada vez más siendo conducidos por diferentes caminos, con señales diferentes en diversos escenarios que están surgiendo. Esto significa que las multinacionales se enfrentan a diferentes normativas y desafíos en sus mercados. Si bien los países tienen los medios para suprimir el brote, la voluntad de los responsables políticos y el público está disminuyendo. Así es que, mientras que muchas empresas habían asumido enfrentar escenarios caso a caso, el riesgo del peor de los escenarios está aumentando.

3. Un dramático cambio en el estímulo fiscal: Independientemente de los casos y los riesgos, los gobiernos están mirando hacia el futuro, eliminando las medidas fiscales a corto plazo para apostar por el estímulo a largo plazo. Aunque plantea riesgos, esto crea oportunidades para que las empresas apoyen la reconstrucción. Hasta ahora, ha habido más de 10 billones de dólares en estímulo fiscal a nivel global, más del doble del de la crisis financiera mundial de 2008. Gran parte de este estímulo, en particular en los casos de economías avanzadas, se han centrado en medidas de apoyo de corto plazo para proteger vidas y el sustento de las personas.

Según explicó Rosario Castro, “los efectos de estos 3 problemas críticos afectarán de manera diferente a cada industria, dependiendo de la complejidad de su cadena de suministro y de qué tan dependientes son de la interacción cara a cara.

III. Corrección del curso: La capacidad de predecir el cambio y responder rápidamente es crítico para el éxito. Construir la capacidad dentro de las áreas funcionales para crear una empresa guiada por la información y la agilidad.

Las compañías deben corregir su curso en 3 ámbitos particulares:

1. Resetear el proceso estratégico de toma de decisiones: Revisar periódicamente las proyecciones que ha hecho la empresa sobre las incertidumbres críticas, identificando las lagunas de comprensión desde que se definieron por primera vez. Determinar qué medidas de mitigación se deben acelerar, cuáles deben continuar según lo planeado y si es necesario activar nuevas acciones.

2. Redefinir los planes de inversión: Modelar los resultados, creando una visión actualizada del impacto en su P&L, así como también del margen de crédito y liquidez. Donde se identifican las áreas de exceso de capacidad, reajustar las estructuras de costos a lo que “deberían ser”, creando capacidad de inversión para las áreas que tienen más probabilidades de crecer en todos los escenarios.

3. Automatizar los sistemas de alerta temprana: Invertir en sistemas de datos de alerta temprana que aumenten la capacidad de vigilar cómo las incertidumbres críticas están evolucionando en tiempo real, y cómo están impactando las métricas internas.

Rosario Castro concluyó que “más que nunca, mientras las compañías corrigen el curso una y otra vez, su éxito competitivo estará determinado por su capacidad de predecir y prepararse, detectar y responder. Aquellos que aceleren su transformación digital, adoptando cloud, inteligencia artificial, analytics, una infraestructura flexible de TI y operaciones inteligentes, estarán mejor posicionados para liderar con la información y la agilidad correctas en el nuevo escenario de “Nunca Normal” que enfrentan las empresas y la sociedad, como consecuencia del COVID-19”.

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Una nueva era de Innovación Social Empresarial

Santiago, Chile. 22 septiembre, 2020. Constantemente escuchamos predicciones de “nuevas eras”, pero en los últimos años nunca había sido tan obvio un quiebre en el status quo. Se produjo una especie de tormenta perfecta frente a la desigualdad: Las revoluciones sociales que vimos a través del mundo pusieron el tema en la palestra. “El sistema no está funcionando”, “El PIB creciente no es signo de progreso real”, “El pueblo puede poner en jaque al empresariado y al Gobierno”.

Y luego llega el COVID. Impredecible e implacable, el cual no sólo trajo consigo un agravamiento del drama humano, sino que también una aceleración en el cambio de reglas mundiales, muchas de ellas asociadas al mundo digital.

¿La tormenta perfecta es por el daño a la clase media y gente más vulnerable? Sí, sin duda alguna, pero hay una segunda tormenta perfecta: La era digital ha servido para dar voz al pueblo, para unificar fuerzas y organizarse, a su vez la digitalización forzada ha creado espacios virtuales más robustos y ha sumado a más personas que antes no participaban (como tercera edad o segmentos con menos poder adquisitivo), y finalmente eso ha potenciado el escrutinio público y la mirada sobre cómo actúan las empresas y los Gobiernos hoy. Al parecer entramos en una era donde el pueblo puede presionar “sin moverse del escritorio”.

Suena como una mala noticia para las empresas, pero podría ser todo lo contrario: nunca antes había sido tan fácil sintonizar con el descontento del cliente. Nunca antes había sido tan fácil priorizar las acciones.

Y es por ello que hoy pienso en una nueva era de visión corporativa. La era de la “Innovación Social Empresarial”. Si bien hoy ya vimos un traspaso desde la mirada del RSE a la sustentabilidad, hay un paso más proactivo que se puede tomar: ¿Podemos crear nuevos productos y servicios que a través de la tecnología nos permitan entregar alto valor a menor precio a segmentos más de base? La tecnología de punta en general es para la élite ¿Qué pasa cuando la usamos para desafíos sociales?

La innovación social ha sido vista como la “hermana pobre” de la innovación disruptiva, aquella hecha con menos recursos y precios más bajos, sin voluntad de escalar y que sacrifica dinero por impacto. Eso no es para nada un estándar de la realidad. Las innovaciones sociales debieran ganar mucho dinero, al generar mayor valor a la sociedad haciendo uso del talento y la tecnología para escalar su negocio e impacto.

Los emprendimientos sociales han tenido un “techo de cristal” para escalar, y una mirada de Innovación Social Empresarial de las grandes compañías, que aceleren estos procesos a través de la tecnología y agilidad de las startups sociales, puede abrir un nuevo mundo donde el pueblo no está vigilando a las compañías como constantes amenazas de abuso, sino que como potenciales solucionadores de desafíos sociales. Pero para ello, tenemos que trabajar todos juntos con una mirada social y no sólo económica. Y algo me dice que en el futuro cercano no habrá otra opción (y el pueblo te lo hará saber).

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Preparándose para lo impredecible

Santiago, Chile. 10 septiembre, 2020. La pandemia del COVID-19 no ha tenido precedentes, y ha requerido una reacción muy diferente de las empresas, que han tenido que seguir funcionando. Citrix, representada en Chile y Perú por ST Computación, consiente de ello ha actualizado su propuesta de soluciones que ayudan a las organizaciones a garantizar la continuidad de las operaciones.

En los últimos meses, las empresas han visto el mundo del trabajo al revés. Mientras que muchas organizaciones tenían un plan de continuidad operacional (BCP – Business Continuity Planning) en marcha, la mayoría se centró en el papel que la tecnología jugaría durante un evento inesperado. Pero lo que la pandemia mundial del COVID-19 nos ha mostrado más que nada es que la continuidad de los negocios no se trata sólo de tener la tecnología adecuada en su lugar. Más bien, para estar preparados para lo impredecible, para limitar las interrupciones y para garantizar la continua productividad de la fuerza de trabajo, las organizaciones deben poner a su personal en primer plano. Las organizaciones han llegado a ver que la continuidad de la empresa no es algo para lo que se pueda crear un plan y ponerlo en una caja. Es algo que se entrelaza en las diarias prácticas de trabajo.

Gerard Lavin, estratega de producto, Región de EMEA, en Citrix, explica: “Gran parte del BCP fue la recuperación después de un desastre: ¿Cómo respondemos a un evento, desde una perspectiva tecnológica? La forma en que muchas organizaciones planificaron esto fue dando una mirada hacia atrás, considerando eventos anteriores como el ataque terrorista a las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001, que fue un evento enorme, pero limitado. Las empresas tuvieron que encontrar la manera de volver a poner en marcha a su personal, utilizando algo como una oficina de Sungard, que contenía algún kit de TI de reserva”.

Sungard es una empresa que ofrece centros de datos resistentes y reforzados, y centros de recuperación de desastres en 45 lugares de todo el mundo.

Sin embargo, la pandemia del COVID-19 no ha tenido precedentes, ya que fue mundial y no se relacionó con una infraestructura TI específica. Así que requirió una reacción muy diferente de las empresas, para seguir funcionando.

“Para responder a la situación de forma eficaz, las organizaciones necesitaban una solución que se centrara primero en la fuerza de trabajo y no en la TI”, dice Lavin.

¿Han cambiado las empresas su forma de pensar sobre la continuidad de los negocios?

Dicen que “la necesidad es la madre de la invención”, y después del COVID-19, muchos planes de transformación empresarial que habían estado en un segundo plano durante años debido a las preocupaciones de seguridad, las restricciones de regulación y el asegurarse de contar con el personal adecuado, se aceleraron con empresas que implementaron Zoom, Microsoft Teams y Citrix VDI en cuestión de semanas.

Dave Millner, autor y fundador y socio consultor de HR Curator, dice: “La pandemia ha ido mucho más allá de los planes de recuperación de desastres que las organizaciones tenían en marcha… y de repente parece que hemos derribado muchas barreras. Tal vez sea porque estamos en crisis, o en modo de supervivencia, pero la forma en que las organizaciones han afrontado la situación, y el impacto que ha tenido en ellas, está muy alineada con su resistencia organizativa, que es su capacidad para adaptarse al cambio, hacer frente a las interrupciones y seguir siendo productivas mientras las situaciones se producen. La enormidad de este desafío ha incluido a las personas, los procesos de liderazgo y los clientes; y por eso ha sido tan grande, y ha adelantado el futuro del trabajo al día de hoy”.

¿Cómo incorporamos a la gente en nuestra planificación de continuidad operacional post COVID-19?

La Dra. Sharna Wiblen, educadora ejecutiva y becaria de gestión de talentos digitalizados de la Escuela de Negocios de Sydney, Universidad de Wollongong, dice: “Esta pregunta me deja un poco perpleja. ¿Cómo excluyo a las personas que deben ejecutar mis necesidades operativas, mi estrategia, así como mi planificación de continuidad operativa? En el corazón de la ejecución de la estrategia sigue siendo nuestra gente; en el corazón de la continuidad del negocio sigue siendo nuestra fuerza de trabajo”.

Sin embargo, en el último año, ha habido un notable aumento del interés en torno al tema del compromiso de los empleados, que ya estaba en marcha antes del COVID-19.

“Se ha convertido en algo muy importante porque de repente no puedes tocar a la gente con la que regularmente solías conectarte”, dice Millner. “El compromiso siempre ha sido un proceso reactivo, pero el seguir escuchando y preguntando a los empleados cómo les va se convertirá en un tema importante a medida que avancemos en el proceso de volver a la nueva normalidad”.

Millner dice que los datos de las personas (sobre los que ha publicado recientemente un libro) serán cada vez más importantes en de la nueva normalidad.

La Dra. Sharna Wiblen está de acuerdo: “Esto es un reinicio… no es una mejora o una baja de nivel. No es una iteración en la planificación de continuidad operacional. Nuestras nociones sobre los viajes, el tiempo con la familia, donde se realiza el trabajo, los resultados y el rendimiento todo ha cambiado. Tenemos un nuevo lente para definir una planificación de escenarios de lo que es probable y lo que es posible, y ahora tenemos la oportunidad, cuando estamos diseñando esos planes de continuidad operacional, de considerar lo que sucedería si el mundo se detiene al mismo tiempo otra vez”.

Después del Covid 19, ¿están las organizaciones listas para redefinir la rutina de trabajo?

Si bien la tecnología ha estado ahí durante bastante tiempo, la gente y las políticas, junto con cuestiones de confianza, han frenado los planes de transformación de muchas empresas. La pandemia ha brindado a las organizaciones la oportunidad de redefinir por completo el trabajo.

Sin embargo, la Dra. Sharna Wiblen cree que es demasiado pronto para predecir el resultado que la crisis mundial tendrá sobre la rutina de trabajo. “El jurado no está disponible”, dice. “Hay tantas variables desconocidas en la actualidad. La crisis económica y la crisis escolar son secundarias … Muchos países se encuentran todavía en medio de una crisis sanitaria, y pasará un tiempo antes de que tengan la oportunidad de pensar en cómo estructurar su fuerza de trabajo en el futuro”.

Millner está de acuerdo, pero dice: “Una cosa de la que estoy seguro es que los empleados recordarán cómo fueron tratados durante este período”. Cree que las organizaciones a las que no les ha ido bien en cuanto a cómo han tratado a su personal, necesitarán un plan de personal sólido para volver a conectarse con sus empleados.

A Lavin también le preocupa que cuando salgamos de este período, algunas organizaciones puedan estar buscando un enfoque que siga recetas para el trabajo a distancia. En cambio, es necesario que haya altos niveles de confianza y respeto para redefinir el futuro del trabajo.

¿Qué tan bien han manejado los líderes la crisis?

Una encuesta reciente de Hays Recruitment reveló que el 51% de los 16.000 trabajadores encuestados calificó la respuesta de sus líderes al brote del coronavirus como “excelente o buena”, mientras que el 49% dijo que la respuesta de sus líderes había sido “buena o mala”. “Este resultado no es suficiente”, dice Millner.

La Dra. Sharna Wiblen explica que actualmente los líderes tienen que tomar decisiones basadas en “incógnitas desconocidas”. Dice que cuando se trata de la continuidad operativa, es importante que los líderes separen las decisiones de los resultados. “Tomar una decisión en un momento determinado es contextual, pero en términos de cómo se producen los resultados y cómo evaluamos la calidad del liderazgo, hay tantos factores y variables que están cambiando para todos nosotros, en todo el mundo, que tenemos que mirar las decisiones que se toman y cómo los líderes se apropian de ellas”.

Según Millner, los líderes deben volver a lo básico y centrarse en la agenda de transformación, que él cree que los líderes requieren cuatro cualidades clave:

  1. Que sean claros – ¿Cómo comunicar el cambio?
  2. Energizantes – ¿Cómo entusiasmar a la gente?
  3. Constructores de experiencias – Alguien que construye una buena experiencia organizativa
  4. Facilitadores – Líderes que siguen cumpliendo con la entrega de los trabajos a través de otros (su equipo)

No hay duda de que el escenario del COVID-19 sacará muy rápidamente a la superficie los malos hábitos y prácticas del liderazgo. “Los grandes líderes deben saber qué hacer… no importa cuál sea el contexto. Esta es una crisis, pero no debemos usarla como excusa para un mal liderazgo”, dice Millner.

Además, la Dra. Sharna Wiblen espera que la crisis anime a los líderes, en particular, a aprovechar el buen espíritu de empatía que llevan dentro y empezar a mirarse en el espejo. “COVID-19 es una oportunidad fantástica para que nos detengamos a reflexionar, nos miremos en el espejo y pensemos en nuestras acciones, si merecen críticas o aplausos”.

¿Cómo tienen éxito las organizaciones en tiempos de acontecimientos impredecibles?

La clave que la mayoría de las empresas sacarán de la pandemia es la necesidad de planificar un evento similar que se podría dar en el futuro. La vida es impredecible, y el concepto de continuidad operativa requiere que las organizaciones tengan agilidad y resistencia en sus sistemas, políticas y prácticas.

Sin embargo, la Dra. Sharna Wiblen cree que la crisis del COVID-19 ha servido para poner de relieve cómo muchas empresas no sabían cuáles eran sus parámetros de éxito. A medida que las empresas salen de la fase de supervivencia, dice que deben pensar en cómo quieren avanzar y cuáles serán sus nuevos parámetros de éxito antes de tomar cualquier decisión o cambio crítico.

“Hay una analogía que me gusta utilizar en la que la tecnología es como una droga de liberación rápida, y la mayoría de las transformaciones que son útiles son de liberación lenta”, dice la Dra. Sharna Wiblen. “El desafío es que todo el mundo ha usado potencialmente una droga de liberación rápida y no sabemos cuáles son sus efectos secundarios. Pero, si hacemos cambios en pequeños incrementos podremos experimentar, lograr el éxito, ajustar y reiterar. Mucha tecnología y transformación digital sólo puede apoyarnos cuando tenemos una idea clara de lo que queremos hacer, lo que nos ayudará a llevarnos a ese proceso de éxito”.

Mirando hacia adelante

Una importante lección que las empresas deben extraer de la experiencia de una pandemia es que las personas son las que impulsan la productividad. La gran tecnología no es nada sin las personas, y esperamos que a medida que avancemos y planifiquemos para que cuando lo imprevisible vuelva a suceder, las organizaciones enfoquen la continuidad operativa de una manera más centrada en el ser humano.

La gente asocia la batalla por el futuro de la oficina con la rutina y la conformidad, pero la oficina se está convirtiendo rápidamente en una fuente de incertidumbre económica y de acaloradas disputas. El mercado de propiedades comerciales de US$ 30 billones en EE.UU. acecha por el temor a una caída. La calamidad está provocando una fase de experimentación tecnológica y social en el lugar de trabajo que debería haberse realizado hace mucho tiempo. Alrededor del 84% de los oficinistas franceses están de vuelta en sus escritorios, pero menos del 40% de los británicos lo están. Las empresas deben adaptarse a un patrón de asistencia esporádica y los gobiernos deben modernizar el derecho laboral y reimaginar los centros de las ciudades.

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Banca enfrenta una potencial crisis crediticia por el COVID-19

  • Así lo determina un nuevo estudio de Accenture, según el cual, las tendencias de la crisis financiera mundial de 2008 y el aumento del costo de riesgo en el Q1 sugieren que es probable que comience a elevarse pronto el costo de riesgo de los bancos y podría llegar a su punto máximo en los próximos 24 meses.

Santiago, Chile. 7 septiembre, 2020. Los bancos de todo el mundo se enfrentan a una inminente crisis crediticia, encendida por el COVID-19. Así lo establece un nuevo estudio de Accenture, según el cual, ante la difícil situación de las personas y las PYMEs, en los próximos meses habría una ola de incumplimientos de los pagos.

La situación financiera de las personas y las PYMEs es hoy muy difícil por la pandemia. Con cierres obligatorios, interrupciones en la cadena de suministro y restricciones de viaje, muchas empresas han sido devastadas por el COVID-19. El desempleo en países de todo el mundo ha alcanzado cifras récord, mientras muchos de los que siguen trabajando se llevan a casa menos dinero como resultado de horas más cortas, salarios más bajos (recortados por los empleadores para evitar los despidos), o ambos.

En una encuesta reciente de Accenture, más de un tercio de los consumidores a nivel mundial dijo que se encuentra “apretado financieramente”, con menos ingresos disponibles que antes la pandemia. La Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos proyecta un 30% de caída en los gastos de consumo en muchas economías avanzadas. Además, el 88% de los consumidores está preocupado por la economía y el 64% de su seguridad en el trabajo.

Ante esto, no es de extrañar que sus prioridades se hayan desplazado a las necesidades básicas, aumentando la demanda de productos de higiene, limpieza y alimentos básicos, mientras que las categorías no esenciales se han desplomado.

Si este patrón de demanda continúa, causará la desaparición de muchas empresas y posiblemente de sectores industriales enteros. Ya más del 50 por ciento de las pequeñas y medianas empresas ha visto una disminución significativa de las ventas, de acuerdo con un estudio reciente de Accenture. A medida que la perspectiva de una rápida recuperación en forma de V retrocede en muchos países, el resultado será más pérdidas de empleo, un crecimiento económico limitado y un entorno en que muchos consumidores y empresas no podrán pagar sus deudas.

De acuerdo con el reporte, si bien el nivel de incumplimiento en el primer trimestre de 2020 era todavía bajo, las tendencias de la crisis financiera mundial de 2008 y el aumento del costo de riesgo en el Q1 sugiere que es probable que comience a elevarse pronto y podría llegar a su punto máximo en los próximos 24 meses.

Según explicó Nicolás Deino, director ejecutivo para la Industria Financiera de Accenture Chile, “a diferencia de la crisis financiera mundial de 2008, esta crisis crediticia no está siendo impulsada por gastos excesivos u otras decisiones monetarias no óptimas de los consumidores. Su causa está más allá del control de los prestatarios, afectando a muchos que siempre manejaron sus finanzas con prudencia. A medida que se desarrolle la crisis, los bancos desempeñarán un papel social fundamental para ayudar tanto a los consumidores como a las empresas para navegar lo que probablemente será un par de años desafiantes. Se espera que los bancos no sólo proporcionen el capital, sino también el asesoramiento que construya un puente hacia un entorno macroeconómico más estable. Pero mientras juegan este papel de amortiguadores, los bancos también tendrán que satisfacer a sus stakeholders”.

Las tres fases de la crisis

De acuerdo con el reporte, las primeras etapas de la crisis crediticia ya están sobre nosotros y durarán los próximos dos o tres años. Mientras que su progresión depende de la evolución de la pandemia de coronavirus y los resultantes efectos macroeconómicos, la crisis -y las respuestas de los gobiernos y bancos para frenarla-, se desenvolvería en tres fases superpuestas: programas de estímulo públicos, provisión de capital privado y reestructuración del capital.

En la primera fase, los bancos han actuado principalmente como mecanismo de transmisión de política pública. Comenzó poco después de que la pandemia estallara, cuando los gobiernos alrededor del mundo respondieron rápidamente con programas de estímulo fiscal sin precedentes y con acciones de política monetaria para reforzar inmediatamente la liquidez del mercado de crédito. El FMI estima que, hasta la fecha, se han asignado US$ 11 billones de ayuda pública a nivel mundial. Las iniciativas incluyen recortes de emergencia de los tipos de interés hasta casi cero en muchas economías desarrolladas, préstamos y subvenciones para las PYMEs, programas de indulgencia de pago, y otras acciones regulatorias para mantener el flujo de crédito y efectivo en movimiento.

En muchos de estos programas públicos, los bancos eran simplemente un conducto, proporcionando de forma rápida y a escala el desembolso de los préstamos, respaldados por el sector público, a los consumidores y las empresas elegibles. En última instancia, el riesgo de crédito asociado a estos programas terminará de nuevo en el balance del sector público (aunque en muchos países los mecanismos para hacerlo están aún en fase de finalización).

Pero estos programas públicos eventualmente comenzarán a decaer probablemente en la segunda mitad de 2020 para la mayoría de las economías desarrolladas, y la carga de la deuda la provisión caerá entonces directamente en los balances de los bancos y otros prestamistas. Esta será la fase dos de la crisis crediticia. En este punto, la gestión de los libros de préstamo existentes y las decisiones en torno a la extensión de nuevos créditos será el centro de atención en una economía cada vez más impulsada por la deuda. Según las previsiones de JPMorgan Chase & Co, el aumento de US$ 16 billones en la deuda mundial este año podría dar lugar a un récord de US$ 200 billones de deuda privada y pública para finales de 2020.

Un aumento de esta magnitud podría amenazar la viabilidad de algunos deudores. El FMI estima que la deuda en riesgo podría ascender a 19 billones de dólares, o casi el 40% del total de la deuda corporativa en los países analizados. Después de la segunda fase de la crisis de COVID-19, debido a su gravedad, este monto podría ser aún mayor. Como resultado, la tercera y última fase, la reestructuración de capital, será desencadenada por la comprensión de que en un mundo post-COVID muchas empresas podrían no ser económicamente viables y no podrán pagar sus deudas.

Parte de esa reestructuración reflejará la aceleración de las tendencias existentes, como el alejamiento de los consumidores de los centros comerciales para consumir a través de los canales digitales. Pero en muchos sectores, como los de viajes y bienes raíces comerciales, el COVID-19 podría fundamentalmente reformar la demanda y convertir negocios rentables y viables en prestatarios vulnerables y poco atractivos. Ya lo estamos viendo.

La reestructuración del capital vendrá de muchas maneras diferentes. Para el sector empresarial, la interrupción de COVID-19 podría llevar a una rápida reutilización de los activos. Por ejemplo, las compañías de e-commerce están transformando los centros comerciales desocupados en centros de distribución y bienes raíces comerciales. Lamentablemente, es probable que el sector de las PYMEs sea el que más sufra, ya que no hay mecanismos fáciles para su reestructuración de capital.

Nicolás Deino explicó que “las tres fases de la crisis crediticia están sucediendo simultáneamente, pero los próximos meses es probable que el peso de la actividad pase de la fase inicial del estímulo público a la segunda fase de la provisión de deuda de origen privado. El agotamiento del apoyo del sector público crecerá en la segunda fase de la crisis crediticia, donde la carga de la gestión de la crisis pasará principalmente a los bancos, inversores privados de renta fija, y empresas financieras especializadas que se esperará que proporcionen capital y liquidez”.

El experto agregó que “a medida que el apoyo del sector público se reduce, esperamos ver un rápido aumento de los deterioros en una amplia gama de clases de activos. Nuestro modelo macroeconómico muestra que las pérdidas alcanzarán su punto máximo para los libros de crédito de los bancos en un 2,0 a 2,4 por ciento, casi el doble de lo que vimos en el de la crisis financiera mundial de 2008. Sin embargo, el escenario es muy sensible a la forma en que evolucione el COVID-19”.

Más allá de la gestión de los créditos previos al Covid-19, un aspecto clave de la segunda fase será la capacidad de los bancos y otros prestamistas para tomar decisiones inteligentes sobre la concesión de nuevos créditos. Necesitarán considerar su apetito por el crédito y la combinación de productos en el negocio del crédito, como préstamos, tarjetas, líneas de crédito, factoraje, financiación de órdenes de compra, adelantos en efectivo y demás.

Deino destacó que “un riesgo importante en esta segunda fase es que los préstamos bancarios se vuelvan pro-cíclicos, amplificando la recesión económica y tal vez incluso cortando el flujo de nuevos créditos en el momento en que más se necesita. La gestión del banco y las juntas directivas se enfrentarán a una situación muy precaria, necesitando encontrar el equilibrio adecuado entre apoyar a los clientes y a las PYMEs, mientras, al mismo tiempo, protegen la rentabilidad y la solvencia del banco”.

La situación de los bancos para enfrentar la crisis crediticia

El reporte de Accenture destaca que parece poco probable que la inminente crisis crediticia amenace la solvencia crediticia de la mayor parte de los bancos, porque la industria bancaria está en mucho mejor forma ahora que cuando la crisis financiera mundial de 2008 golpeó. Los niveles de capital en toda la industria pueden hoy absorber aproximadamente tres veces más las pérdidas de crédito que las que absorbieron en la Gran Recesión que siguió a la crisis de 2008.

Además, los reguladores se han apresurado a establecer mecanismos de conservación del capital, como suspensiones de dividendos, para mejorar la resistencia de los bancos a la crisis. Y los bancos, guiados por nuevas regulaciones como las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) 9 y el Crédito Actual Esperado de la FASB Pérdidas (CECL), se han movido rápidamente para dejar de lado lo que ellos ven como provisiones adecuadas para cubrir pérdidas de préstamos proyectadas, algunos meses antes de que los préstamos se conviertan en NPLs. Los cinco principales bancos de EE.UU., por ejemplo, reservaron US$ 60.000 millones en provisiones durante la primera mitad de 2020. De manera similar, en el primer trimestre, los 10 bancos más importantes de Europa reservaron casi 16.000 millones de euros (US$ 18.000 millones) para cubrir las pérdidas de los préstamos incobrables, con un aumento del 200 por ciento anual.

Nicolás Deino destacó que, “en este contexto de crisis, los bancos deben tomar en cuenta 4 prioridades: colaborar con los reguladores para evitar o reducir al mínimo cualquier consecuencia no deseada, garantizar un trato justo a los prestatarios y, al mismo tiempo, tener una visión clara de la viabilidad económica de los clientes; ejecutar un enfoque win-win, gestionando su propio balance de riesgo, mientras que simultáneamente proporcionan asesoramiento a los clientes de negocios para ayudarlos a navegar de forma efectiva en esta crisis de crédito y, finalmente, servir de puente para facilitar la transición entre las tres fases de la crisis crediticia para evitar discontinuidades y perturbaciones innecesarias”.

Link al estudio: https://financialservices.accenture.com/rs/368-RMC-681/images/Accenture-COVID-19-How-Banks-Can-Prepare-For-The-Looming-Credit-Crisis.pdf

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Infonews Titulares

CEPAL propone universalizar el acceso a las tecnologías digitales para enfrentar los impactos del COVID-19

  • Nuevo Informe especial de la Comisión regional de la ONU plantea una canasta básica de tecnologías de la información y las comunicaciones a todos los hogares, con un costo anual inferior al 1% del PIB.

Santiago, Chile. 26 agosto, 2020. La CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) instó hoy a garantizar y universalizar la conectividad y asequibilidad a las tecnologías digitales para enfrentar los impactos provocados por la pandemia del coronavirus (COVID-19) en la región. Para ello, propuso cinco líneas de acción que incluyen construir una sociedad digital inclusiva, impulsar la transformación productiva, promover la confianza y seguridad digital, fortalecer la cooperación digital regional, y avanzar hacia un nuevo modelo de gobernanza para asegurar un ‘Estado de bienestar digital’ que promueva la igualdad, proteja los derechos económicos, sociales y laborales de la población, garantice el uso seguro de datos, y genere el cambio estructural progresivo.

La secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, dio a conocer en conferencia de prensa el Informe especial COVID-19 N⁰ 7 de la institución, titulado Universalizar el acceso a las tecnologías digitales para enfrentar los efectos del COVID-19 el cual propone a los países de la región garantizar una canasta básica de tecnologías de la información y las comunicaciones integrada por un computador portátil, un teléfono inteligente, una tableta y un plan de conexión para los hogares no conectados, con un costo anual inferior al 1% del PIB.

El reporte presentado hoy subraya que las tecnologías digitales han sido esenciales para el funcionamiento de la economía y la sociedad durante la crisis de la pandemia provocada por la enfermedad del coronavirus. Avances que se preveía que demorarían años en concretarse, se han producido en pocos meses. Sin embargo, las brechas de acceso condicionan el derecho a la salud, la educación y el trabajo, al tiempo que pueden aumentar las desigualdades socioeconómicas.

“Los países de América Latina y el Caribe han adoptado medidas para impulsar el uso de las soluciones tecnológicas y cautelar la continuidad de los servicios de telecomunicaciones. Sin embargo, el alcance de esas acciones es limitado por las brechas en el acceso y uso de esas tecnologías y las velocidades de conexión”, afirmó Alicia Bárcena durante la presentación del informe.

Según el documento, en 2019, el 66,7% de los habitantes de la región tenían conexión a Internet. El tercio restante tiene un acceso limitado o no tiene acceso a las tecnologías digitales debido a su condición económica y social, en particular su edad y localización. En 12 países de la región, la cifra de los hogares del quintil de ingresos más alto (quintil V) que tiene conexión a Internet es un 81%, en promedio; las cifras correspondientes a los hogares del primer y segundo quintil es del 38% y el 53%, respectivamente.

Las diferencias en la conectividad entre la zona urbana y la rural son significativas. En la región, el 67% de los hogares urbanos está conectado a Internet, en tanto que en las zonas rurales solo lo está el 23% de ellos. En términos de grupos etarios, los jóvenes y adultos mayores son los que tienen menor conectividad: el 42% de los menores de 25 años y el 54% de las personas mayores de 66 años no tienen conexión a Internet.

Agrega que la baja asequibilidad consolida la exclusión de los hogares de menores ingresos. El costo del servicio de banda ancha móvil y fija para la población del primer quintil de ingresos llega al 14% y el 12% de su ingreso, respectivamente. Esto es alrededor de 6 veces el umbral de referencia de 2% del ingreso recomendado por la Comisión de Banda Ancha de Naciones Unidas.

El estudio revela que los datos de movilidad durante los primeros meses de las cuarentenas muestran un mundo paralizado en lo físico, pero no en lo virtual. El tráfico en sitios web y el uso de aplicaciones de teletrabajo, educación en línea o aprendizaje a distancia y compras en línea revelan un significativo aumento del uso de soluciones digitales. Entre el primer y segundo trimestre de 2020, el uso de soluciones de teletrabajo aumentó un 324% y la educación a distancia más del 60%.

Sin embargo, el uso de soluciones de educación en línea solo es posible para quienes cuentan con conexión a Internet y dispositivos de acceso, y en América Latina el 46% de los niños y niñas de entre 5 y 12 años vive en hogares que no están conectados. El acceso de los hogares a los dispositivos digitales es también desigual en la región: mientras entre el 70% y el 80% de los estudiantes en los niveles socioeconómicos más altos tiene computadoras portátiles en sus hogares, solo entre el 10% y el 20% de los estudiantes pertenecientes a los quintiles de menores ingresos cuentan con estos dispositivos.

“La diferencia entre los estratos económicos más altos y más bajos condiciona el derecho a la educación y profundiza las desigualdades socioeconómicas. Para garantizar una educación inclusiva y equitativa y promover oportunidades de aprendizaje a lo largo de todo el ciclo educativo, se debe aumentar no solo la conectividad y la infraestructura digital sino también las habilidades digitales de maestros y profesores, así como la adecuación de los contenidos educativos al ámbito digital”, subrayó la secretaria ejecutiva de la CEPAL.

En relación al porcentaje de puestos de trabajo que pueden migrar al teletrabajo, el reporte precisa que está positivamente vinculado al nivel del PIB per cápita y a menores grados de informalidad. En Europa y los Estados Unidos, casi el 40% de los trabajadores puede trabajar desde su hogar, mientras que, en el caso de América Latina, la CEPAL estima que alrededor del 21,3% de los ocupados podría teletrabajar.

El documento destaca que el Internet mitiga el impacto de la crisis en las empresas. Precisa que, entre marzo y abril de 2020, el número de páginas web empresariales aumentó 800% en Colombia y México y alrededor del 360% en Brasil y Chile. En junio de 2020, la presencia en línea de empresas de comercio minorista aumentó el 431% con respecto a junio de 2019.

Finalmente, el informe señala que la pospandemia estará caracterizada por una nueva demanda basada en canales en línea que implicarán un esfuerzo de los países y el sector privado por entregar un mejor servicio. La nueva oferta estará basada en la flexibilidad, la cercanía local y la capacidad de reacción.

“La productividad y el cambio estructural seguirán siendo factores ineludibles para el desarrollo. La región debe avanzar hacia sistemas productivos más diversificados, homogéneos e integrados para aumentar la productividad y la inclusión productiva, lo que se traduciría en mayores niveles de empleo y salarios”, concluyó Alicia Bárcena.

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PYME

Plataformas digitales, clave para PYMEs en el contexto del COVID-19

  • Las PYMEs son esenciales para la reactivación económica del país y, a su vez, uno de los sectores más afectados por la pandemia. Encontrar las mejores rutas para llegar a sus clientes se ha convertido en un imperativo. Conozca cómo algunas herramientas digitales pueden ayudar a estas empresas a surtir la crisis con éxito.

Santiago, Chile. 17 agosto, 2020. Las empresas (PYMEs) son el motor de crecimiento más poderoso del mundo, ya que representan aproximadamente el 90% de todas las empresas a nivel mundial y más de la mitad del empleo mundial. Sin embargo, el COVID-19 ha sacudido las economías locales de todo el mundo y este tipo de empresas están en el epicentro.

Según explicó Francisco Rojas, director de applied inteligence de Accenture Chile, “muchas PYMEs se han visto obligadas a suspender sus negocios y/o a sus trabajadores. Muchas otras han tenido que adaptarse rápidamente a una nueva forma de operar, potencializando el uso de sus capacidades digitales para conservar el flujo de caja y retener a sus clientes, entendiendo con mayor precisión su comportamiento (gustos y preferencias) y, por ende, la mejor forma de cumplir con sus expectativas”.

El experto agregó que “por otro lado, lo que complejiza aún más el panorama, las personas ya no pueden acudir a ellas, por lo tanto, encontrar los mejores canales y rutas para llegar a los clientes se ha convertido en un imperativo de supervivencia. En ese contexto, creemos que la inteligencia aplicada se vuelve una oportunidad única para las empresas para que su negocio crezca, bajo los nuevos parámetros que enmarcan la nueva economía, que es digital, altamente competitiva y donde el poder está centrado cada vez más en las personas/clientes, quienes juzgan sus experiencias a través de un click”.

En ese contexto, de acuerdo con un nuevo estudio de Accenture, las plataformas digitales han desempeñado un papel clave para ayudar a las PYMEs a abordar estos retos inmediatos con acciones clave como la creación de servicios y comercialización virtuales, así como la utilización de inteligencia artificial para capturar comportamientos de los consumidores e impulsar productos y servicios personalizados para sus clientes.

Estos son algunos ejemplos cómo las plataformas digitales pueden ayudar a las PYMEs a superar la crisis:

  • Google, un aliado importante: para ayudar a las PYMEs a encontrar fácilmente y poner en práctica herramientas de marketing digital, Google ofrece kits de productos de autoservicio fáciles de usar y específicos para emprendedores. Actualmente la compañía de tecnología proporciona una guía de recursos integral para navegar por los efectos de COVID-19. Además, proporciona capacitación gratuita y comprometió 800 millones de dólares para apoyar a las PYMEs.
  • Shopify, de lo físico a lo digital: la plataforma extiende su período de prueba gratuito, permitiendo a todos los usuarios vender tarjetas de regalo digitales y físicas independientemente del plan. La compañía ofrece 200 millones de dólares a un fondo de ayuda a las pymes, y organiza seminarios web en vivo para ayudar a guiar a las pymes en estos tiempos de cambio.
  • Uber Eats apoya la gastronomía: la compañía ofrece entrega gratuita a más de 100.000 restaurantes independientes en los EE.UU. y Canadá. La opción de entrega sin contacto de Uber Eats tranquiliza tanto a los conductores como a los consumidores sobre la seguridad de seguir ordenando en la plataforma.
  • Instacartis promueve la venta digital: la plataforma de mercado en línea está apoyando a las tiendas de alimentos locales y experimentando ganancias récord. Una vez que la pandemia se levante, no es seguro que esta tendencia continúe. Pero Instacart habrá construido un sólido registro de datos de los clientes dispuestos a pagar por la conveniencia, creando una inestimable visión de marketing para futuras campañas.

Además de permitir las entregas, las plataformas digitales ayudan a las PYMEs a operar durante la pandemia. En algunos casos, eso significa ayudar a las empresas “tradicionales” a hacer la transición para operar en un mundo digital en línea.

Las plataformas pueden apoyar la supervivencia de las PYMEs durante la crisis a través de servicios como el desarrollo de sitios web, tiendas en línea, el registro de correo electrónico, el comercio electrónico y los pagos y las comunicaciones por blog además de la creación de contenido, las capacidades de transmisión en directo, la gestión de inventario, la atención al cliente y el delivery.

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eHealth

El análisis rápido de gases en sangre es una herramienta vital para tratar pacientes con COVID-19

  • Las pruebas de gases en sangre juegan un papel fundamental en el tratamiento de pacientes asistidos por respirador y aquellos sometidos a evaluación por dificultades respiratorias.
  • El RAPIDPoint 500e de Siemens Healthineers permite responder a la demanda sin precedentes de pruebas de gases en sangre en pacientes con afecciones respiratorias.
  • Su tecnología se integra a la perfección en las redes de hospitales con el Ecosystem de Siemens Healthineers Point of Care, que ofrece una gestión remota.

Santiago, Chile. 12 agosto, 2020. La pandemia de coronavirus (COVID-19) continúa extendiéndose, enfrentando a profesionales de la salud de todo el mundo con desafíos clínicos y operativos sin precedentes. En Chile, mientras se trabaja arduamente en evitar la propagación del virus, son muchos los que luchan por ganarle a la enfermedad dentro de los hospitales. Siemens Healthineers quiere acompañarlos, proporcionando la más alta tecnología en cada etapa de la atención al paciente.

Los enfermos más críticos, con soporte de un respirador, necesitan monitorización frecuente de gases en sangre (gasometría) para determinar la calidad del intercambio de oxígeno (O2) y dióxido de carbono (CO2) en los alvéolos pulmonares, siendo esta una de las formas más efectivas para valorar la función pulmonar.

Este examen permite a los profesionales de la salud calibrar la efectividad de la oxigenoterapia, por lo que sus resultados deben obtenerse de forma rápida y precisa para tratar la variedad de problemas de salud que pueden surgir como parte de COVID-19. En respuesta a esto, Siemens Healthineers lanza en Chile, el analizador RAPIDPoint 500e, un instrumento esencial en la lucha contra la pandemia que ya se ha cobrado cerca de 480.000 vidas en todo el mundo1.

Las pruebas de gases en sangre proporcionan el estado de los niveles de oxigenación del paciente y permiten a los proveedores de atención médica determinar si se requieren ajustes en la configuración del respirador artificial u otros tratamientos.

“Los equipos de los puntos de atención (Point of Care) que monitorean las condiciones respiratorias en entornos de cuidados críticos necesitan una solución de prueba de gases en sangre que ofrezca resultados rápidos y precisos y aumente la eficiencia del flujo de trabajo”, dijo Christoph Pedain, Vicepresidente de Diagnóstico de Point of Care de Siemens Healthineers, y agregó que “un entorno operativo seguro en medio de las crecientes preocupaciones sobre las amenazas de ciberseguridad en la atención médica también es importante”.

El analizador eleva la confianza en los resultados del paciente con la tecnología Integri-sense ™, una serie integral de comprobaciones funcionales automatizadas diseñadas para ofrecer resultados de pruebas precisos en el punto de atención.

En Europa, el analizador RAPIDPoint 500e, se ha convertido en un instrumento confiable en el esfuerzo de muchos países para combatir el coronavirus, abordando una demanda sin precedentes de pruebas de gases en sangre en pacientes con afecciones respiratorias. Además, su tecnología se integra a la perfección en las redes hospitalarias con el Siemens Healthineers Point of Care Ecosystem ™, que ofrece una gestión conveniente y remota de operadores y dispositivos ubicados en múltiples sitios.

En las unidades de terapia intensiva saber que los valores que se reciben durante una emergencia permiten tomar con confianza decisiones que salvan vidas. El sistema RAPIDPoint es fácil de usar y permite no preocuparme por la máquina y centrar la atención en los pacientes” dijo el Dr. Daniel Martin, Royal Free Hospital, Londres.

Para obtener más información sobre el analizador de gases en sangre RAPIDPoint 500e, visite: https://www.siemens-healthineers.com/rapidpoint500e.

Para obtener más información sobre el portafolio de Siemens Healthineers en el contexto de COVID-19, consulte: https://www.corporate.siemens-healthineers.com/covid-19.

El análisis rápido de gases en sangre es una herramienta vital para tratar pacientes con COVID-19

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Columnas

Minería y Transformación Digital en pandemia

Santiago, Chile. 12 agosto, 2020. La minería es parte esencial de la actividad económica del país. Sin embargo, la industria enfrenta hoy desafiantes retos, como lo son la continua disminución de las leyes y la volatilidad del mercado de metales. A eso se sumó este año la pandemia del Covid-19, que ha exigido tener que mantener la productividad, siguiendo los protocolos de seguridad, muchas veces con menos colaboradores. La minería chilena ha sabido adaptarse al nuevo escenario y mantenerse en pie, demostrando la resiliencia del sector.

Dicen que las crisis son una oportunidad, que en momentos difíciles aumenta la atención y surge la innovación. En este caso así ha sido. La transformación digital se ha acelerado a pasos agigantados, las capacitaciones y seminarios a distancia hoy son una realidad mucho más frecuente que hace unos meses. En pocos días tuvimos que adecuarnos a una nueva manera de trabajar y relacionarnos, en síntesis, ver cómo, pese a la distancia física impuesta por las circunstancias, se puede seguir cerca y disponibles para nuestros clientes.

El salto cuantitativo que ha tenido el uso de tecnología en los últimos meses, también se ha plasmado en la minería. El Digital Mining, concepto que se viene desarrollando desde hace algunos años, está recibiendo un fuerte impulso con la pandemia. Hoy el uso de inteligencia artificial en la minería no solo es una realidad, sino que cada vez más, una necesidad.

Las soluciones de inteligencia artificial para el procesamiento de minerales proporcionan optimización remota y personalizada en toda la cadena de valor, permitiendo que las operaciones mineras sean más eficientes, sostenibles y seguras. El potencial que puede tener una mina inteligente en la precisión y eficiencia de funciones de control de procesos puede mejorar significativamente los resultados, simplificando y desestresando la toma de decisiones operativas.

En un difícil escenario de restricciones económicas y operativas, las innovaciones de proceso, en soluciones químicas, el enfoque en sustentabilidad y la aceleración de la transformación digital son avances que sin duda traerán beneficios a corto y largo plazo. Confío en que este camino de digitalización no solo permitirá mantener el liderazgo de la actividad minera del país, sino que además será un excelente aporte a la sustentabilidad de la industria.

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Negocios

Bancos han aprobado casi 250.000 créditos Covid-Fogape

  • Un 81% del total de solicitudes que cumplen con los requisitos para acceder a este financiamiento.
  • El 97% de las solicitudes aprobadas corresponde a micro, pequeñas y medianas empresas (MiPYMEs).

Santiago, Chile. 3 agosto, 2020. Todos los bancos asociados con clientes en el segmento comercial han venido participando en el programa anunciado por el Gobierno para proveer de capital de trabajo fresco a empresas con ventas de hasta 1.000.000 UF, a través de líneas de financiamiento (“líneas de crédito Covid-19”) con garantías estatales.

Según las últimas cifras oficiales disponibles, al 24 de julio la banca ha aprobado casi 250.000 créditos Covid-Fogape por un monto de US$ 12.250 millones.

Desde comienzos de mayo, los bancos vienen impulsando activamente el programa ‘Líneas Covid con garantía Fogape’, que busca proveer liquidez a las pequeñas y medianas empresas que enfrentan reducciones transitorias de ingresos producto de la emergencia sanitaria.

Los préstamos aprobados representan un 81% del total de solicitudes elegibles recibidas por la industria, es decir, aquellas que cumplen con los requisitos establecidos en el reglamento elaborado por la autoridad para este programa (ver gráfico).

El alto porcentaje de operaciones de crédito aprobadas respecto del total de solicitudes recibidas que cumplen con la normativa Covid-Fogape demuestra el compromiso de la banca con la reactivación del país y de sus clientes, y con el buen funcionamiento de este programa.

Bancos han aprobado casi 250.000 créditos Covid-Fogape

Del total de préstamos aprobados, el 97% tiene como destinatario a micro, pequeñas y medianas empresas (MiPYMEs).

Del universo total de solicitudes aprobadas por los bancos, ya se han cursado 187.000 por un monto equivalente a US$ 9.600 millones.

Las cifras demuestran también la capacidad operacional de la banca, considerando que en casi tres meses de funcionamiento de este programa se han cursado créditos que más que cuadruplican el promedio anual de préstamos otorgados por el Fogape en los últimos años.

El número de préstamos que benefician a las MiPYMEs equivale a 8,5 veces el volumen de operaciones bancarias que normalmente se generan en un mes para el mismo tipo de clientes.

En términos de montos de créditos, expresados en meses de venta, las cifran varían entre los distintos segmentos. Por su masividad, destacan las micro y pequeñas empresas, que han recibido en promedio créditos equivalentes a 1,6 meses de venta.

La tasa de rechazo por no cumplir con las políticas de cada institución financiera alcanzó un 6% de las solicitudes válidamente recibidas. Estas solicitudes son aquellas que cuentan con toda la información requerida y, en consecuencia, pueden efectivamente ser evaluadas por los bancos.

La incidencia de reclamos ha sido baja. Al 27 de julio se han recibido un total de 3.251 reclamos, los cuales representan el 1% de las solicitudes totales. Si se excluyen los reclamos por no cumplir reglamento Fogape, el porcentaje baja a 0,7% de las solicitudes elegibles.

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El e-commerce marca el ritmo entre los consumidores latinoamericanos

  • 35% de los chilenos seguirán comprando online después de la pandemia.

Santiago, Chile. 3 agosto, 2020. El confinamiento que vivimos en América Latina, con flexibilizaciones más o menos rigurosas según cada país, mantiene a los latinoamericanos con la guardia alta frente a la pandemia y sus rebrotes, llegando hasta un 85% de preocupación, en promedio regional, de acuerdo al Barómetro COVID-19 de Kantar.

El factor coronavirus llevó también a un 87% de los latinoamericanos a replantear sus finanzas. Con la pandemia, se aceleraron además algunos procesos como la desvalorización del uso de dinero en efectivo (48% en Latam prefiere otros métodos de pago) y se generaron consumidores más atentos a los precios, ya que el 75% de los latinoamericanos dicen fijarse más que antes de la cuarentena en lo que pagan por los productos.

Perdiéndole el miedo al e-commerce

Sobre todo en nuestra región, hemos visto un crecimiento exponencial del comercio electrónico, que llegó para quedarse, donde por ejemplo un 78% de los latinoamericanos que hacen compras online, aseguraron que seguirán usando este método aún después del confinamiento. En el caso de los chilenos, un 35% señaló que seguirán comprando en tiendas online en las cuales confiaron durante la cuarentena.

Marcela Pérez de Arce, gerente comercial de Kantar Chile, comenta: “Este redireccionamiento de los canales de compra entre los latinoamericanos, y a nivel mundial, hace que las marcas que logren entender realmente las necesidades de sus clientes y, sobre todo, sepan cómo relacionarse con estos nuevos compradores, serán los grandes ganadores”.

En base a lo anterior, Pérez de Arce agrega que: “Las marcas que mejor se defienden son las que se presentan como diferentes. Además de esto, la diferencia tiene que ser relevante al consumidor, tiene que atender sus necesidades y tiene que ser significativa”.

Una muestra clara de esto es el ranking Top 100 BrandZ 2020 de las  marcas más valiosas a nivel mundial, publicado por WPP y Kantar, donde las marcas han demostrado que son más resilientes y menos volátiles en la crisis actual de pandemia de lo que fueron durante la crisis económica mundial de 2008-2009, agregando un aumento adicional de valor de marca de US$ 277.000 millones respecto a 2019.

El comercio electrónico entre las marcas más valiosas

Según lo observado dentro del ranking BrandZ, fue el retail una de las categorías que mostró un desempeño más sólido, creciendo un 21%, impulsado por los principales players del e-commerce. Amazon se mantiene como la marca más valiosa del mundo, con un crecimiento del 32%, para alcanzar los US$ 415.855 millones, basado en su potencial para amplificar las ventas en tiempos difíciles.

Continuando con los reyes del e-commerce del BrandZ, en la sexta posición se encuentra Alibaba, con un crecimiento del 16% en valor de marca durante el último año (US$ 152.525 millones), que lo ubican como la principal marca asiática del ranking. Por su parte JD, segundo mayor e-commerce de China, demostró un crecimiento del 24% para alcanzar el puesto 52° dentro del Top 100 (US$ 25.494 millones).

Estas tres marcas de ecommerce demostraron, durante la pandemia, toda su innovación y agilidad para salir adelante. Sin embargo, otros retailers más tradicionales, como Walmart, que se ubica 27° (+24%, US$ 45.783), también invirtieron sus capacidades en el comercio electrónico para mantenerse a la vanguardia en tiempos de crisis.

En América Latina, uno de los casos emblemáticos es Mercado Libre, que desde el inicio de la pandemia en la región hasta comienzos de mayo aumentó el tiempo de navegación en un 17%, así como también las búsquedas en un 39% comparado con el mismo período del año anterior.

Acerca del Barómetro COVID-19

El Barómetro COVID-19 de Kantar es el estudio líder sobre cómo el COVID-19 influye en los comportamientos, actitudes y expectativas de los consumidores. El conjunto de datos completo está disponible por suscripción en www.kantar.com/Campaigns/Covid-19 -Barómetro.

Acerca del ranking BrandZ Top 100 Global de las Marcas Más Valiosas

En su 15° año y comisionado por WPP, la evaluación detrás de las 100 marcas mundiales más valiosas de BrandZ fue realizada por los expertos en investigación de valor de marca Kantar.

El ranking combina datos de mercado rigurosamente analizados de Bloomberg con amplios conocimientos de los consumidores de más de 3.8 millones de consumidores en todo el mundo, cubriendo más de 17.500 marcas diferentes en 51 mercados.

La capacidad de cualquier marca para impulsar el crecimiento del negocio depende de cómo sea percibida por los clientes. Basado en la opinión del consumidor, el análisis BrandZ permite a las empresas identificar la fortaleza de su marca en el mercado y proporciona una clara orientación estratégica clara sobre cómo aumentar el valor a largo plazo. Los criterios de elegibilidad son:

  • La marca es propiedad de una empresa que cotiza en bolsa, o sus finanzas se publican en el dominio público.
  • Las marcas Unicornio tienen su valoración más reciente disponible públicamente. (En años anteriores, solo las empresas que cotizaban en bolsa o auditadas eran elegibles)

El conjunto BrandZTM de rankings y valoración de marca incluye a Australia, Canadá, China, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, América Latina (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú), Holanda, Sudáfrica, España, Reino Unido y Estados Unidos. Acceda al conjunto de informes personalizados y paquete de datos de BrandZ a través de www.kantar.com/marketplace.

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COVID-19 está impactando con más fuerza a la Banca que la crisis financiera de 2008

  • Así lo concluye un nuevo estudio de Accenture, según el cual, desde que comenzó el brote, la capitalización de mercado de la Banca, a nivel mundial, ha bajado un 33%.

Nueva York, EE.UU. 30 julio, 2020. Hasta ahora, una de las peores crisis que había sufrido la Banca en su historia, había sido la de 2008, pero un nuevo estudio de Accenture vino a demostrar que el COVID-19 está superando todos los récords. La consultora realizó una comparativa sobre el impacto que han tenido las principales crisis de los últimos años en la Banca: COVID-19, crisis financiera de 2008, Ébola, H1N1 y MERS. De acuerdo con el informe, la pandemia actual ha tenido un gran impacto en la Banca a nivel mundial y, desde que comenzó el brote, su capitalización de mercado ha bajado un 33%.

Para hacer la medición, Accenture hizo un comparativo en el valor de la Bolsa de los 90 bancos más importantes del mundo, 30 días antes del comienzo de cada crisis y 30 días después.

COVID-19 está impactando con más fuerza a la Banca que la crisis financiera de 2008

Según explicó Nicolás Deino, director ejecutivo para la industria financiera de Accenture Chile, “la pandemia está teniendo un efecto importante en la Banca a nivel mundial y local, tal como está ocurriendo con todas las industrias. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurrió en la crisis financiera de 2008, la Banca está mucho mejor preparada hoy para enfrentar este escenario de dificultad. Los bancos están actualmente bien capitalizados y con una capacidad de absorción de pérdidas mucho mayor que hace 12 años. Además, los bancos centrales están interviniendo en los países proactivamente para apoyar a los mercados de crédito y así evitar que se repita el efecto dominó de liquidez de 2008”.

El experto agregó que “para enfrentar esta nueva crisis es fundamental que los bancos avancen en la digitalización y personalización de sus servicios y productos, sobre todo en momentos que los usuarios necesitan más que nunca las plataformas digitales. De acuerdo con un estudio reciente de Accenture, la pandemia está aumentando el uso de los canales digitales por parte de los consumidores, incluso entre aquellos que antes no los utilizaba antes de la crisis. De esa forma, el uso de canales digitales por parte de usuarios no digitales ha crecido en los últimos meses un 156%. La oportunidad para la Banca es muy grande: según ese estudio, 84% de los consumidores a nivel mundial afirma que continuará utilizando el pago sin contacto cuando termine la pandemia, 79% para hacer compras a través de redes sociales y 74% seguirá usando los chatbots y/o asistentes virtuales”.

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Inteligencia Artificial revela que perfil de ventas semanal se ha aplanado

  • La nueva demanda en un supermercado revela que todos los días son iguales.

Santiago, Chile. 8 julio, 2020. Los supermercados siempre han tenido muy bien identificada la diferencia de la demanda de un lunes con un sábado o de un viernes con un domingo. Por ejemplo, es sabido que la venta de cerveza aumenta notablemente el fin de semana versus el período entre lunes a viernes en la mañana.

“La Inteligencia Artificial descubrió en forma autónoma en Europa -sin intervención humana-, algo que también es aplicable a Latinoamérica: en aquellos países en cuarentena, se ha detectado que las diferencias entre un día y otro han desaparecido completamente. Existe un verdadero aplanamiento de la curva de demanda de todos los días de la semana, sin diferencias en el comportamiento de compra diario”, señala Rodrigo Córdova, senior Solutions Advisor de Blue Yonder.

Se trata de una sutileza detectada por la Inteligencia Artificial antes de que fuera sometido a análisis por parte de los ejecutivos de distintas firmas de retail, refuerza.

Dado que el perfil de ventas semanal se ha aplanado, ya no existen estas máximas del retail en donde, por ejemplo, se reconoce que los supermercados obtienen la mayor cantidad de ingresos los viernes y sábados, y mucho menos los martes o miércoles.

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Durante 2020, la industria TI podría disminuir entre 5 y 15 puntos porcentuales en Mercados Emergentes

  • La nueva coyuntura ha afectado múltiples ámbitos del mercado tecnológico y de acuerdo con las últimas investigaciones realizadas por IDC para fines de año se predice exista un decrecimiento de 14% para el mercado de smartphones, una contracción de 8% para PCs y 20% en tablets.

Santiago, Chile. 7 julio, 2020. El actual escenario de crisis provocado por la pandemia del COVID-19 ha generado múltiples cambios en la industria TI (Tecnologías de la Información) y mercados de tecnología tales como dispositivos móviles, PCs y tablets, entre otros elementos.

En este sentido, IDC, empresa de inteligencia de mercado y servicios de consultoría, realizó el webinar “Mercados Emergentes en Latinoamérica, impacto y oportunidades”, donde analistas de la compañía entregaron pronósticos actualizados para este año sobre los distintos mercados del área TI.

Al hablar de mercados emergentes, se hace referencia a Centroamérica (El Salvador, Guatemala, Costa Rica y Panamá), Caribe (República Dominicana, Haití, Jamaica y Puerto Rico) y al resto de Sudamérica (Bolivia, Uruguay, Paraguay y Ecuador), que de acuerdo con Daniel Zegarra, gerente de mercados emergentes en IDC Latinoamérica y gerente de programa para ARVR, Wearables y Smart Home Devices, “los mercados emergentes representan el 20% de todo el gasto de Latinoamérica, lo que significa alrededor de US$ 10 millones que se espera sea el gasto durante 2020”.

IDC - Inversion TI - Latinamerica - Se Recupera en 2021

En este contexto, Zegarra explicó que las medidas de aislamiento por COVID-19 en estos países ha afectado múltiples aspectos del mercado de las tecnologías, donde el retail ha tenido una considerable baja de 30% en países tales como Costa Rica y Haití e inclusive una disminución de más del 70% en Jamaica y El Salvador.

En efecto y a la hora de revelar los pronósticos de escenarios en el ámbito de la tecnología y sus mercados que IDC ha diseñado durante la pandemia, el gerente de mercados emergentes de IDC, enfocó su análisis en el pronóstico probable y pesimista, mencionando que “dentro del pronóstico probable, esperamos que haya un decrecimiento mayor del 5,3% del PIB para este 2020 y que el aislamiento social se empiece a relajar aproximadamente en julio, entendiendo que las tasas de contagios han ido disminuyendo”, agregando que, por el otro lado “dentro del pronóstico pesimista se espera que el PIB de estos países disminuya más del 6% y las medidas de aislamiento social se empiecen a relajar en agosto o después”.

Asimismo, afirmó que, en comparación a las predicciones para 2020 y 2021 entregadas previas a la pandemia, la nueva coyuntura “ha hecho que ajustemos nuestros pronósticos, esperando un decrecimiento de 5 y 15 puntos durante 2020, representando US$ 1.000 millones menos al pronóstico anterior”.

Por otro lado y centrado en el mercado de dispositivos móviles e impresión, Diego Valer, gerente de programa de displays y mercados emergentes en IDC Latinoamérica, explicó que a pesar de que los dispositivos de movilidad son los que hoy han servido como método de herramienta para el trabajo, este es un mercado que al igual que los demás se ha visto afectado e incluso aún más, debido a la coyuntura actual. Detalló que “Si bien el e-commerce ha crecido exponencialmente, una limitante es que el usuario aún siente la necesidad de ver, tocar y comparar el equipo celular en una tienda física” reiterando que “para el mercado de smartphones, a pesar de su importancia, se espera un decrecimiento del 14% para 2020”.

Ante los escenarios probables, conforme a los análisis realizados por la empresa, se espera que en el corto plazo el mercado de celulares disminuya casi dos dígitos porcentuales, y que a largo plazo “si las compañías de telecomunicaciones no pudieran volver a su anterior normalidad y el e-commerce no terminara de evolucionar, es probable que incluso las perspectivas para 2021 se verían afectadas”, afirmó el Valer.

Dentro del mercado de dispositivos móviles también se incluyen PCs y tablets y, en este sentido, Adrián Orozco, analista senior de consumo y mercados emergentes en IDC Latinoamérica, comentó que “en los nuevos pronósticos tenemos mayores contracciones de los mercados”, entendiendo que con respecto a las predicciones anteriores a la pandemia “para los PCs teníamos un pronóstico de decrecimiento de casi el 6% para 2020, pero con el nuevo escenario esperamos una contracción aún mayor, del 8%; mismo caso para tablets, ya que ahora vemos que hemos alcanzado un decrecimiento del 20% para los mercados emergentes”, recalcando que “para los años 2020 y 2021 vamos a mantener la tendencia negativa”.

Entendiendo que la actual crisis de pandemia ha generado y seguirá generando importantes pérdidas en los mercados de la industria TI, los analistas aseguraron que de acuerdo con recientes investigaciones que se están realizando en IDC, las empresas “aún están a tiempo de repuntar”, ya que se encuentran en etapa de realineamiento, es decir, en la transición al nuevo normal. Se predecía que este proceso tomaría de 2 a 3 meses, pero con la actualización realizada por la consultora, se prevé que la etapa dure de 6 a 9 meses, permitiendo así más tiempo para que las distintas compañías tomen decisiones estratégicas hacia la nueva normalidad.

IDC - Economias Emergertes - Breves Recesiones

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COVID-19 provoca cambios en el comportamiento humano y cataliza la reorientación de los negocios

  • De acuerdo con el reporte, el COVID-19 ha cambiado la forma de consumir y trabajar de las personas, dando un fuerte impulso a las plataformas digitales.

Santiago, Chile. 7 julio, 2020. El COVID-19 está cambiando la forma en que vivimos y trabajamos. Esa es la principal conclusión de un nuevo estudio de Accenture, según el cual, 71% de las personas a nivel mundial afirma que ha pasado más tiempo online desde que comenzó la pandemia, mientras 46% de aquellos que no trabajaban desde le hogar antes de que comenzara la crisis, piensa seguir haciéndolo cuando termine la pandemia.

“El COVID-19 está creando cambios masivos en el comportamiento humano y catalizando la reorientación de los negocios. El impacto en la forma que las compañías generan lealtad entre sus consumidores podría ser significativo y permanente. La oportunidad para las compañías de transformarse es ahora. El foco debe estar puesto en impulsar experiencias únicas para sus consumidores a través de las plataformas digitales”, explicó Gabriela Álvarez, directora ejecutiva de Accenture Interactive Chile.

De acuerdo con el reporte, hay tres prioridades de negocio que las empresas deben impulsar para activar experiencias basadas en un fuerte propósito:

1. Aceptar lo impredecible:

El uso de los canales digitales está aumentando por la pandemia. La inversión corporativa en experiencias digitales necesitará reflejar las nuevas formas de vivir y trabajar. Las expectativas de los clientes sobre lo que constituye lo “básico” de las capacidades digitales han cambiado permanentemente y las expectativas de la experiencia digital seguirán aumentando.

La conveniencia, la facilidad de uso y la precisión de los productos y servicios serán los temas que liderarán la interacción con los clientes. La inteligencia, la empatía y la reciprocidad se convertirán en diferenciadores. La confianza será más crítica que nunca.

Las organizaciones necesitan prepararse para generar lealtad a través de la tecnología, más allá de las transacciones digitales. La velocidad con la que las empresas que construyan y desplieguen estas capacidades se convertirá en una fuente de ventaja competitiva y el grado en que puedan sostenerlas se convertirá en una fuente de reducción de costos.

De acuerdo con un estudio realizado por Accenture, entre más de 7.000 consumidores a nivel mundial, quienes no usaban antes los canales digitales y comenzaron a utilizarlos en la pandemia, dicen que aumentarán sus compras online en un 10%. Además, 44% dice recibir atención de salud online y 77% espera seguir usando ese servicio post pandemia.

2. Flexibilizar la fuerza laboral:

Muchas empresas se han visto obligadas a crear agilidad en su fuerza de trabajo para apoyar las necesidades cambiantes de su negocio durante la crisis. Las líneas divisorias entre los trabajadores se han desdibujado y en el servicio al cliente se están impulsando más que nunca las plataformas de chat y de voz para seguir atendiendo a los clientes. Como resultado, se han establecido las bases para que las organizaciones piensen más holísticamente sobre la flexibilidad de su fuerza de trabajo a través de los puntos de contacto con los consumidores. Esto impulsará cambios significativos en las ventas a los clientes y en el apoyo a las operaciones, así como las habilidades de la fuerza de trabajo necesarias para tener éxito.

Gabriela Álvarez explicó que “la rápida adopción de los canales digitales está creando una nueva dinámica para la fuerza de trabajo humana. La lealtad de los clientes se basará en gran medida en las tecnologías digitales, sociales y virtual. Con el crecimiento de estos canales, los roles de la fuerza de trabajo humana deben expandirse. Los límites tradicionales entre el front office y back office dejarán de existir. Los agentes de Ventas y Servicios deben ahora apoyar a los clientes y convertirse en “ingenieros del conocimiento”, una nueva área que se enfoca en dar inputs y maximizar la efectividad de las experiencias digitales, como el entrenamiento en soluciones de inteligencia artificial”.

3. Empoderar operaciones resilientes:

¿Están las organizaciones preparadas para la escala del nuevo consumidor digital? Si bien el COVID-19 ha acelerado la innovación de muchas maneras, también expuso la fragilidad de nuestra economía y la insuficiencia en los planes de continuidad de la mayoría de las empresas. La resistencia digital y humana es crítica.

Los gobiernos y las empresas que han hecho inversiones para crear una fuerza de trabajo humana y digital ágil han sentado las bases para navegar la crisis y les va mejor que a sus contrapartes. Así también, las organizaciones que impulsaron Cloud avanzaron en las soluciones de datos y en tecnología móvil para sus empleados antes de la crisis fueron capaces de enfrentar el impacto de la pandemia de una forma más efectiva.

Gabriela Álvarez resaltó que “en los próximos meses, habrá una mayor demanda por parte de los consumidores de flexibilidad de los espacios físicos, plataformas y datos. Para tener éxito, las empresas deben recalibrar continuamente las demandas e inversiones con los resultados. Las inversiones de espacio deben ser reajustadas. Las inversiones en plataformas deben dar resultados más rápidos. Los datos deben ser amplios y accesibles para impulsar mejores decisiones de negocio. Esto sobre todo al considerar cómo cambiarán las tiendas hacia el año 2025: habrá menos locaciones, pero al mismo tiempo más enfocadas en brindar experiencias. También a nivel de la fuerza de trabajo se vislumbra un traspaso, cada vez serán menos los roles de empleados dedicados a las transacciones, mientras en paralelo crecerán aquellos dedicados a la relación con el cliente”.

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Transformación digital empresarial: una ruta con 5 pasos

Santiago, Chile. 7 julio, 2020. Los sectores empresariales han considerado, en mayor o menor medida, la utilidad de las herramientas tecnológicas en los procesos operativos. Sin embargo, situaciones como la crisis provocada por el COVID-19 han conducido a repensar nuevas estrategias donde la operación se realiza con base en la transformación digital.

El virus se convirtió en un dinamizador de decisiones digitales y, mientras las empresas enfocan sus esfuerzos en adaptarse a los cambios de la mejor manera, surgen algunos consejos sobre cómo adaptar la transformación digital al interior de las empresas:

Pensar en el negocio: es importante pensar cómo impacta la tecnología en los nuevos modelos de negocio. Muchos sectores aplican cada vez más soluciones de Cloud y plataformas tecnológicas con el fin de, aprovechar la utilidad de estas tendencias y dar mayor valor al modelo de negocio. También hay que reflexionar acerca del core business y analizar los impactos de la sociedad y herramientas sobre los mismos.

Capacitar el capital humano: las nuevas interacciones se presentan en medio de un proceso de cambio cultural donde es necesario contar con un equipo formado para asumir nuevos retos. Por eso, es importante capacitar tanto al nuevo talento humano como al preexistente dentro de una compañía, en temas de transformación digital, nube y/o cualquier otro conocimiento tecnológico.

Gestionar la innovación: no hay transformación sin errores. El golpe económico a causa de la pandemia exige que las empresas se adapten de la mejor manera. Los microservicios o las pequeñas soluciones aplicadas son un buen inicio para que las empresas ganen conocimiento y puedan ir implementando paulatinamente soluciones o proyectos más grandes que los mantengan alineados con las herramientas de vanguardia.

Ser coherente: dar plazos, métricas e incentivos para que el equipo esté alineado con el plan estratégico del negocio. Los planes, siempre deben estar medidos por dinámicas de tiempo y motivación que permitan una integración óptima entre las soluciones tecnológicas implementadas al interior de las empresas.

Saber que la transformación es una ruta: la ruta se construye en el camino y puede estar sujeta a cambios. Sin embargo, lo más valioso es saber hacia dónde se quiere llevar el negocio, sin necesariamente tener el proceso claro. Eso quiere decir que las reflexiones también son válidas para aumentar la confianza y gestionar de mejor manera el punto de llegada.

Fallar es parte del proceso, no obstante, lo más importante para transformarse digitalmente en época de crisis, es reconocer la repercusión de la tecnología para restablecer considerablemente la economía.

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Según informe de PwC, los gerentes de finanzas planifican recortes de capital y de TI, así como despidos debido a COVID-19

  • Los gerentes de finanzas están cada vez más preocupados de que las cosas sean dramáticamente diferentes después del COVID-19. Varios proyectos empresariales están siendo archivados para ahorrar dinero.

Nueva York, EE. UU. 2 julio, 2020. Los gerentes de finanzas están planificando reducir los gastos de capital, y también anticipan más despidos y recortes al gasto en TI para reforzar las finanzas en medio de las consecuencias económicas por el COVID-19, según la última encuesta de PwC.

Recientemente PwC lanzó su encuesta CFO COVID-19 para establecer un punto de referencia para las finanzas corporativas. PwC encontró que el 26% de los CFOs (Chief Financial Officer) de EE. UU. anticipan despidos, frente al 16% de dos semanas previas al informe.

Mientras tanto, el 82% de los gerentes de finanzas se están centrando en recortes de gastos y el 67% de ellos esperan aplazar o cancelar las inversiones previstas. Las instalaciones y los gastos de capital son las dos áreas principales, pero el 53% de los gerentes de finanzas dicen que también se recortará el gasto en TI, según PwC. El sentimiento de los CFOs está siendo seguido de cerca mientras los ejecutivos consideran lo que podría suceder cuando la economía se reinicie.

Tim Ryan, presidente y socio principal de PwC, dijo, “estamos claramente en una recesión en este momento. Es difícil encontrar una compañía que no se centre en reducir costos y preservar el capital. Hay mucha discusión sobre qué y cómo vuelven al trabajo. Algunas industrias harán cambios permanentes. Muchas industrias no volverán a ser como antes”.

Amity Millhiser, directora de clientes, añadió que “la gestión de cada día en las empresas se verá muy diferente esta vez”.

Este es el desglose de lo que los gerentes de finanzas están considerando realizar:

Según informe de PwC, los gerentes de finanzas planifican recortes de capital y de TI, así como despidos debido a COVID-19

Según PwC, el 81% de los gerentes de finanzas dicen que el COVID-19 perjudicará los ingresos y/o ganancias de sus empresas este año y el 61% cree que podría volver a la normalidad si el virus terminara inmediatamente.

Los gerentes de finanzas están tratando de navegar por una base de clientes que puede cambiar en el futuro debido a la cuarentena por COVID-19. Una encuesta de PwC a más de 1.600 consumidores adultos encontró que el 78% de ellos estaban preocupados por los costos económicos, y el 71% de ellos estaban preocupados por los costos humanos. Los expertos de PwC dicen que es probable que los consumidores cambien sus conductas de compra incluso después del COVID-19.

Estos son los principales tipos de inversión que los gerentes de finanzas están considerando cancelar o retrasar:

Según informe de PwC, los gerentes de finanzas planifican recortes de capital y de TI, así como despidos debido a COVID-19

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El 88% de las organizaciones consideran que los efectos del COVID-19 tendrán un impacto alto o muy alto

  • Fundación PwC Chile, Fundación Lealtad Chile y la Comunidad de Organizaciones Solidarias (COS), realizaron una encuesta a 222 organizaciones de la sociedad civil para reflejar los efectos de la pandemia, que fue profundizada en una segunda instancia con 52 de ellas.

Santiago, Chile. 29 junio, 2020. Un estudio realizado por Fundación PwC Chile, Fundación Lealtad Chile y la Comunidad de Organizaciones Solidarias (COS), refleja que el 87,5% de las organizaciones de la sociedad civil consideran que los efectos del covid-19 tendrán un impacto alto o muy alto. En este contexto, la percepción que existe al interior de las organizaciones -sin duda- tiene un impacto negativo. Asimismo, se aprecia que existe una alta consonancia respecto a la percepción de menores ingresos y la imposibilidad de prestar servicios por efecto del COVID-19.

Estudio Fundacion PwC Chile - efectos covid-19 - Descargue Informe

Un 86,2% está de acuerdo o muy de acuerdo con que su organización recibirá menores ingresos y un 68,4% está de acuerdo y muy de acuerdo con la imposibilidad de prestar servicios y/o desarrollar proyectos. A esto se suma que un 52,9% está de acuerdo o muy de acuerdo con la falta de herramientas tecnológicas para prestar sus servicios a distancia.

En esta línea, el director ejecutivo de la Comunidad de Organizaciones Solidarias, Hans Rosenkranz, comenta que “es necesario fortalecer el ecosistema de la superación de la pobreza para las organizaciones de la sociedad civil, facilitando el acceso al crédito, a tecnología, y fondos orientados al fortalecimiento, y no sólo a proyectos específicos”.

Un 15% de las organizaciones considera que la crisis podría implicar que tengan que cerrar o entrar en estado de hibernación, un 63,5% admite que no cuenta con el flujo de caja suficiente para satisfacer las necesidades del 2020 y un 38,7% está muy de acuerdo o de acuerdo con que deberá cerrar programas. Esto se relaciona a que el 58,3% está de acuerdo o muy de acuerdo con la necesidad de reinventar la organización.

Respecto a esto, la directora ejecutiva de Fundación Lealtad Chile, Francisca Egaña, afirma que “La multicrisis ha remecido a las organizaciones más allá de la respuesta inmediata al COVID. En este tiempo, hemos tenido que empezar a repensarnos estratégicamente e innovar en las maneras de alcanzar nuestros propósitos y subsistir económicamente. En este sentido, el desafío es doble y creemos fundamental poder generar instancias de apoyo colaborativo e intersectorial, donde complementamos nuestros talentos para que el ecosistema salga fortalecido”.

Efectos en equipos de trabajo

Un 70% requiere contacto presencial y un 61,9% debe movilizarse para realizar su trabajo. Alrededor del 52% de las organizaciones afirma que posee de capacidades para desarrollar su trabajo de forma remota.

En relación con la percepción de la necesidad de disminuir equipos y/o jornadas laborales, se aprecian respuestas divididas: un 39,7% señala que tendrá que disminuir el tamaño del equipo, un 43,6% disminuir la jornada laboral y un 39,5% disminuir las remuneraciones.

Además, existe una alta concordancia respecto de la necesidad de participación del directorio para salir de la crisis, con un 63,5% muy de acuerdo con esta necesidad.

En este marco, la directora ejecutiva de la Fundación PwC Chile, Sharoni Rosenberg, comenta que “sin duda las organizaciones que desarrollan su trabajo de forma presencial han sido las más afectadas con la pandemia. En esa misma línea, prácticamente la mitad de las organizaciones medianas, pequeñas y muy pequeñas consideran que tendrán que reducir su personal remunerado; afectando a la organización, trabajadores y público objetivo”.

Alrededor del 65,8% de las organizaciones declara que se encuentra diseñando estrategias de colaboración que aportarían a que el sector, en general, enfrente de mejor manera la crisis. En términos de las alianzas, se encuentra que un 28% considera que las alianzas con el sector privado no han sido un apoyo, con una parte considerable que no se inclina en acuerdo o en desacuerdo. Mientras que un 33,9% considera que las alianzas con el sector público sí han sido un apoyo durante la crisis sanitaria.

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Expertos predicen que se necesitará para encontrar trabajo en un mundo post-COVID-19

  • LinkedIn, Glassdoor y Jobcase comparten su experiencia y know how sobre quiénes serán contratados, qué habilidades serán importantes y cómo cambiará el lugar de trabajo del futuro.

Nueva York, EE.UU. 3 junio, 2020. Andrew Chamberlain, chief economist en Glassdoor nos indica que en febrero, las empresas estaban contratando y el mercado se encontraba en un estado exuberante. En ese momento el mercado del trabajo se encontraba en un peak jamas visto en nuestras vidas. Hoy en día, probablemente un tercio de la fuerza de trabajo trabaja desde su casa por la pandemia COVID-19 en los EE.UU., y no espero que esto vaya a durar. Si tomamos en cuenta que sólo el 5% de la fuerza laboral trabajaba a distancia o desde casa antes de COVID-19, no creo que llegue al 20% a largo plazo. Todavía hay demasiadas desventajas para trabajar desde casa. También es notable que “trabajar desde casa” no es lo mismo que “trabajo a distancia”. Trabajar desde casa es literalmente en su espacio residencial, tener un escritorio y un ambiente productivo. Trabajar a distancia puede significar, como por ejemplo, pequeños grupos de empleados lejos de una oficina trabajando en un espacio de oficina compartido. En su mayoría, los hogares residenciales de la gente no tienen la infraestructura para un trabajo productivo de ningún tipo.

Creo que vamos a ver una disminución en focalizarse oficinas físicas y en los beneficios, no sólo en la industria TI (Tecnología de la Información), sino que también en la industria financiera y en todos los demás sectores, como por ejemplo tener hermosas plantas abiertas, con gimnasios y yoga en la oficina. Las empresas van a hacer hincapié en el trabajo flexible, el seguro de salud, y más beneficios prácticos, tal vez más planes 401k, especialmente si la gente cambia sus hábitos de ahorro.

También a corto plazo vamos a ver más contrataciones fuera de las grandes ciudades. Existe una buena oferta de trabajadores asequibles. En cualquier lugar donde haya una buena universidad con un programa STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics), hay jóvenes trabajadores tecnológicos a los que se podría acceder si las empresas tuvieran más voluntad de ofrecer trabajos a distancia.

Y, así como toda una generación cambió después de la Gran Depresión, también va a cambiar para siempre el comportamiento de los jóvenes trabajadores con respecto a los ahorros y la toma de riesgos. Mucho después de que este coronavirus desaparezca, la gente será mucho más conservadora y cuidadosa con los ahorros y buscará estabilidad y trabajo.

Con 30 o 40 millones de personas desempleadas, sin duda habrá más competencia por los trabajos. Si quieres refrescar tus habilidades tomando cursos, hay todo tipo de cursos de oratoria, negociación y marketing personal y empresarial. Estas son habilidades que siempre serán valiosas y nunca serán automatizadas. Ahora es el momento de asegurarse de que tienes una marca personal fuerte, un sitio web decente, y un portafolio para demostrar lo que puedes hacer.

Cuando miramos los anuncios de trabajo en Glassdoor, en general, casi todos los sectores están caídos. Es difícil encontrar empresas totalmente aisladas. La mayoría de los economistas esperan que la manufactura regrese muy rápido, porque los bienes pueden ser puestos en inventario y revendidos; esperan que la industria TI y la financiera pasen razonablemente bien la recesión; pero esperan que el ocio, la hospitalidad y el comercio minorista no esencial caigan y se mantengan abajo por mucho tiempo. Así que probablemente será una recuperación relativamente lenta, probablemente durante el próximo año o año y medio.

Kiran Prasad, vice president of product for the consumer experience en LinkedIn continua, e indica que antes de COVID-19, las cifras de desempleo estaban en su mínimo histórico, y veíamos un mercado laboral muy, muy fuerte. La forma en que analizamos el mercado laboral es a través de una combinación de mirar los avisos de trabajo, cuántos nuevos trabajos se están anunciando, así como cuánta gente está llegando a nuestra plataforma para buscar y solicitar trabajo activamente.

Definitivamente estamos viendo que el número de personas que vienen a buscar trabajo, así como el número de personas que tratan de contratar trabajos, ha disminuido. Hay algunas compañías que todavía contratan e industrias que están funcionando bien, como la de hardware, redes, seguridad pública y educación – los servicios esenciales que son tan críticos para el funcionamiento del país. Debido a que somos una compañía internacional, podemos observar las tendencias en todos los países. Podemos ver en nuestros datos de contratación que China continúa con la tendencia al alza y que ahora es muy similar al nivel anterior a COVID-19 tanto en términos de avisos de empleo como de solicitudes.

Creo que la idea del trabajo virtual está aquí para quedarse. Probablemente nos estábamos moviendo lentamente en esa dirección, y la pandemia COVID-19 generó una aceleración. El interés por los trabajos remotos en los EE.UU. se ha disparado. La proporción de puestos de trabajo remotos comparada con todos los puestos en LinkedIn ha crecido alrededor del 91% desde la primera semana de marzo hasta la última semana de abril. Muchas empresas están considerando ahora, ¿Qué sucedería si el trabajo a distancia realmente funciona? Los buscadores de empleo están empezando a reconocer, que el trabajar desde casa, al parecer está funcionando bien.

El Indice de Confianza de la Fuerza Laboral de LinkedIn muestra que el 55% de los encuestados ahora piensan que su industria puede ser efectiva con gente trabajando a distancia. En el pasado, ese número era más bajo. Hay un gran optimismo en las industrias que son intensamente digitales, como el software, las finanzas y los medios de comunicación, donde más del 75% de las personas apoyan la idea de que el trabajo a distancia y la operación efectiva pueden ir de la mano. En otros sectores, el trabajo a distancia es un poco más polarizante: la industria de la salud, donde los optimistas están en alrededor del 48%, o la manufactura, que está sólo en el 41%. La mayor resistencia a la virtualización se dio en el comercio minorista, donde sólo el 29% de los encuestados creen que la industria podría prosperar con el trabajo remoto.

Una de las cosas que nos entusiasman es que el trabajo a distancia puede redistribuir la oportunidad. Hay mucha gente que en el pasado habría tenido que mudarse para estar cerca de la empresa. Ahora, con muchas más empresas que contratan trabajos a distancia, el acceso a la oportunidad en todo EE.UU. podría expandirse.

La cantidad de apoyo comunitario que está saliendo para la gente es impresionante. Estamos viendo que las empresas publican listas de personas que han despedido y dicen: “Estamos tratando de ayudar a estas personas a conseguir nuevos trabajos. Así que si su empresa va bien en este entorno y está dispuesto a contratar, podemos recomendarlos por ellos”. El estigma de ser despedido se ha ido.

Y Fred Goff, CEO de Jobcase finaliza concluyendo que he estado en el mercado laboral durante 11 años, y nunca he tenido este tipo de experiencia.

Normalmente cuando ves que las tasas de desempleo suben, incluso súbitamente, ves mucha actividad de candidatos buscando más trabajos. En este momento en general, hemos visto una caída muy fuerte de la actividad. La presunción es que, como estás en tu casa y no puedes salir para una entrevista, las empresas no están contratando tanto. Pero también lo que tenemos es que con los buenos subsidios del gobierno, la ansiedad puede no ser tan alta como la normal.

Las tendencias que se acelerarán serán más mano de obra de contratistas independientes en lugar de empleados bajo la norma W2, y cambios de trabajo frecuentes. Creo que habrá más riesgo de automatización. Nosotros en Jobcase respaldamos que las empresas reemplacen tareas, no trabajos, pero me temo que los trabajos también serán reemplazados. Todo este tipo de tendencias desafortunadamente tienen el potencial de dañar a personas que generalmente están lidiando con la mayor adversidad.

Pero también habrá oportunidades. No soy el único CEO de una empresa que hace seis meses dijo: “Necesito que todo mi equipo esté presente para ser realmente productivo”, y que ahora se está dando cuenta de que eso no es realmente cierto.

Cuando miras las tasas de desempleo actuales, que creo que subestiman la realidad. Hoy está en alrededor de 14,7%. Pero si miras a la comunidad afroamericana, la comunidad hispana, se acerca al 20%. Aquellos que ya se enfrentan a barreras en nuestra sociedad, son los que se llevan la peor parte. Es la misma tormenta, pero tenemos diferentes barcos.

Creo estar optimista, porque se está prestando atención a los trabajadores de primera línea, a los trabajadores por hora y a las personas que se enfrentan a esta adversidad, y de que tengamos cosas como la mejora de la capacitación, la subcontratación y la reconversión. Porque el problema estaba ahí antes. Es más grande ahora, pero lo suficientemente grande como para que reciba recursos y atención. Y normalmente, cuando todos nos centramos en algo, podemos mejorarlo.

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Nuevo cliente bancario nace tras la pandemia

  • Covid-19 impondrá las nuevas reglas en la relación que tendrá la banca con sus clientes una vez finalice la pandemia.
  • Los nuevos usuarios serán personas más exigentes y van a esperar encontrar un banco más humano, protector y sensible a sus problemas.

Bogotá, Colombia. 29 mayo, 2020. Latinia, fabricante de software de procesamiento de eventos en tiempo real, destaca en su informe Latinia Intelligentia 2020, cómo el Covid-19 continúa y continuará definiendo la agenda de gran parte de las actividades diarias de las personas, las empresas, los gobiernos y la banca.

Las medidas de mitigación afectaron abruptamente el comportamiento y la rutina de la sociedad y las instituciones financieras no fueron ajenas a este fenómeno. Sin tiempo para prepararse y adecuar sus políticas, de un momento para otro, la relación con sus clientes cambió. Durante este periodo se establecieron canales, plataformas, mensajes y medidas para permitir mantener activo y vigente el servicio que prestaban. Bancos y clientes cambiaron para siempre el fondo y las formas de su conversación.

Hoy cada uno de los actores comprende que su relación es diferente. Las expectativas, el nivel de compromiso, la periodicidad y la forma de comunicarse son factores fundamentales al momento de redefinir este nuevo vínculo. Post Covid-19 constituye un momento histórico, que reseteará una relación amenazada por nuevas alternativas en la prestación de servicios financieros. Los clientes presentan ahora unas necesidades diferentes a las que tenían antes de empezar la pandemia. “La forma como los bancos se comporten durante estos meses, será la manera como los clientes los recordarán durante muchos años. El talante como cada una proceda permitirá recapitalizar y cimentar un nuevo encuentro entre banco y cliente.”, explica Oriol Ros, director de desarrollo corporativo de Latinia.

Para la compañía experta en la fabricación de software de procesamiento de eventos, el cliente que hoy figura en los balances de las entidades financieras es distinto al que se reportaba en 2019, quienes habitualmente no pensaban en su banco y daban por hecho su funcionamiento, al igual que otros factores externos que sustentan el sistema y su bienestar. Con el Covid-19 estos principios básicos de repente temblaron, las personas empezaron a pensar en cómo iba a reaccionar su banco. Es ahora cuando el usuario se acuerda de su entidad y espera además que cumpla con la responsabilidad que le delegó: gestionar su tranquilidad.

Según un informe [Covid-19] Banca y clientes: de mirarse el uno al otro a mirar juntos en la misma dirección, estas serán las cinco características principales del nuevo cliente, una vez pase la pandemia:

1. Go Digit-ALL: Donde la experiencia de servicio ocupará un lugar diferencial al momento de valorar la satisfacción que se tiene frente a una entidad bancaria. No sólo consiste en realizar una transacción, sino que cada de unas las partes que lo componen reporten satisfacción, tranquilidad, y un recuerdo de conveniencia y facilidad en el cliente.

2. Personalización del usuario: Ahora esperarán que les hablen de sus problemas, de lo que sucede con sus productos y servicios, y no los del segmento al que pertenecen; desde ahora quiere saber les afecta directamente a ellos. La segmentación es de uno en uno. El reto del banco será como ‘customizarlo’ a escala.

3. Cobijo emocional: Serán personas exigentes que van a querer encontrar un banco más humano y sensible a sus problemas. Elegirán las marcas conocidas, las de los grandes logos y evitarán asumir aventuras riesgosas como consumidores.

4. Fiabilidad en el servicio: Tras años de lanzar canales y más canales para la conveniencia del cliente, es ahora cuando los bancos deben demostrar eficiencia en el servicio y no solo haber sido protagonistas de un comunicado de prensa.

5. Red de seguridad: La banca mutará para convertirse en un sustento vital ante el público, transformándose en un mitigador de riesgos y de incertidumbres.

Latinia concluye que el cliente post-Covid será más sensible en cuanto a la forma como es tratado por su entidad bancaria, así como querrá una relación más humana, aunque 100% digital, y por su parte los bancos deberán anticiparse y prever más que nunca las necesidades que sus clientes puedan tener.

Sobre Latinia

Latinia es un fabricante de software de procesamiento de eventos en tiempo real que analiza, filtra y procesa flujos de datos de la actividad financiera del cliente para identificar y generar comunicaciones relevantes basadas en su contexto. Con oficinas en España, México y Colombia, cuenta con más de 30 referencia de entidades financieras líderes en la región, y a través de sus productos se transaccionan de más de 3.000 millones de notificaciones al año.

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Pandemia, Teletrabajo y Riesgo Operacional

Santiago, Chile. 29 mayo, 2020. La pandemia hizo que los directivos de empresas, que estaban preparándose para enfrentar una contingencia similar a la del pasado 18 de octubre, pero en marzo, se vieron impactados por la irrupción del Covid-19. Rápidamente surgieron estrategias improvisadas para resolver la contingencia, aplicando teletrabajo en un alto porcentaje de usuarios. Es decir, se privilegió dar continuidad operacional a los procesos y tareas de la empresa, poniendo en riesgo la seguridad de la información.

En la gestión de la continuidad de negocio es clave tener como base un BIA: Análisis de Impacto en el Negocio. Este, al no estar el riesgo por el efecto de pandemia no se mide su impacto y menos se cuantifican las pérdidas económicas que genera una irrupción no contemplada, como la que experimentamos hoy. Esto, nos lleva a comprender que en la mayoría de las empresas no reguladas no estaba descrito formalmente un plan de continuidad de negocio (PCN o BCP), que incorporara procedimientos de contingencia capaces de mitigar un escenario tan complejo como el de hoy. Tampoco existían políticas de seguridad en teletrabajo.

En general, se han visto graves vulnerabilidades por conexión sin VPN (Red Privada Virtual), software de acceso remoto no licenciado, también por usos de redes wifi inseguras, password débiles y uso de computadores domésticos sin antivirus, sin antispam y sin reglas de acceso a Internet claras y precisas. A ello se suma software de videoconferencias inseguros que ya han sido hackeados.

El cibercrimen, en cambio, sí tiene su estrategia actualizada y empezó sus ataques a los usuarios en modalidad de teletrabajo, entre ellos phishing masivos. El FBI e Interpol ya informaron que se cuadruplicaron los delitos desde el inicio de la pandemia en Europa y EE.UU. Google, por ejemplo, ha bloqueado del orden de 18 millones de correos electrónicos y más de 24 millones de spam por incluir contenido malicioso acerca de Covid-19. De hecho, existe una aplicación maliciosa, con mapa interactiva de propagación de Coronavirus, afectando a los celulares de miles de usuarios, exigiendo el pago de un rescate en Bitcoin.

Con todo, y luego de tener a usuarios en modalidad de teletrabajo, es urgente tener una visión integral de la Gestión de Riesgo Operacional, ya que sus pilares son seguridad de la Información, que incluye ciberseguridad; continuidad de negocio; y calidad.

Esta pandemia durará un tiempo largo y si el teletrabajo será una práctica común en las empresas resulta fundamental que el riesgo operacional se considere parte de estas problemáticas. Es muy importante que exista un equilibrio entre la seguridad de la información y la continuidad operacional, con un tratamiento y gestión que no privilegie la continuidad de los procesos en desmedro de poner en riesgo la información de la compañía, ya que en el largo plazo esto podría ocasionar grandes perdidas financieras en las empresas.

Directores y gerentes de primera línea deben analizar y confiar en los especialistas para la toma de decisiones, no perdiendo de vista que el directorio es responsable de asignar los recursos humanos y financieros, para resguardar ante todo evento la inversión de sus accionistas.

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Oportunidades para un cambio de paradigma

  • Ley de Tratamiento de Datos Sensibles COVID19.

Santiago, Chile. 29 mayo, 2020. El COVID19 ha puesto de manifiesto la relevancia de actuar de manera rápida, coordinada y con información en la toma de decisiones, planteando desafíos operacionales y regulatorios sobre la compartición de información clínica sensible, un tema que ha generado controversias entre algunas municipalidades, los servicios de salud y el Ministerio de Salud.

En paralelo, en el Congreso se están tramitando dos iniciativas de ley al respecto. Una de ellas busca que, en caso de pandemia, se autorice el tratamiento de datos sensibles bajo ciertas condiciones y garantías, mientras que la otra pretende compartir con las municipalidades las fichas clínicas de pacientes infectados por COVID-19 que residan en sus comunas.

La emergencia ha contribuido a una ejecución imperfecta de la ley 20.584, generando fragmentación de la información clínica en los sistemas que soportan la decisión de los médicos y abriendo potenciales riesgos de incumplimiento ésta, por parte de los prestadores individuales e institucionales de salud, mientras vemos en paralelo que ha habido una explosión de la telemedicina para la atención ambulatoria.

Lo anterior deja de manifiesto que existe un debate acerca del manejo de datos clínicos sensibles, cómo y con quién compartir la ficha clínica electrónica, una discusión que abre oportunidades de cambios transformacionales que sitúen a los ciudadanos al centro del ecosistema de salud.

Si bien es fundamental que los prestadores de salud y municipalidades tengan acceso a la historia clínica, el futuro de la salud pasa definitivamente por un ecosistema radicalmente interoperable, donde los datos fluyan de manera segura, en beneficio de la salud de los ciudadanos. Un enfoque centralizado basado en Interoperabilidad que considere un repositorio nacional de historias clínicas que favorezca el intercambio seguro de información basado en estándares que aseguran la confidencialidad. O un enfoque distribuido, que permita a través de tecnología Blockchain, almacenar y distribuir historias clínicas. Esencialmente se trata de una lista viva de registros clínicos digitales vinculados, no modificables ni eliminables. Y yendo más allá, una red de Blockchains, donde cada actor del ecosistema de salud verifica y almacena cada transacción en función de un conjunto de reglas previamente acordadas, teniendo acceso a la información que el ciudadano otorga o revoca con su consentimiento. Esto permitiría orientar los servicios a la generación de valor y resultados de salud de los ciudadanos.

Cada enfoque presenta sus desafíos, en el caso de Blockchain, ¿Qué nos detiene? Ciertamente hay algo de miedo en ser el primero. Si los actores involucrados en el cuidado de la salud no adoptan completamente Blockchain, no se podrá alcanzar el impacto esperado, de la misma forma que pasó hace muchos años con el FAX.  La red de Blockchains es una solución, tiene sus desafíos y supondría un cambio, y sabemos que los cambios llevan tiempo y las transformaciones rara vez siguen una línea recta.

Esperamos que la discusión de la ley vaya más allá de la situación de emergencia, que incorpore una visión más amplia permitiendo un cambio de paradigma centrándose en los ciudadanos y sus necesidades. Sería una excelente noticia contar con una ley menos coercitiva que concentre sus esfuerzos en regular las condiciones de seguridad, trazabilidad, mecanismos de fiscalización y sanción, que deberán cumplir todas las instituciones que gestionen datos sensibles de salud, pero que permita convertir a los ciudadanos en los dueños reales de sus datos clínicos, pudiendo en todo momento dar su consentimiento o revocarlo, decidir cómo, cuándo y con quién compartirlos, así como tener la trazabilidad de quién los ha utilizado, cuándo y para qué.

Técnicamente hoy día es posible y con determinación y colaboración, nuestro país podría liderar la transformación de un ecosistema de salud gestionado por datos.

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Los 7 hábitos digitales que llegaron para quedarse post cuarentena

Santiago, Chile. 28 mayo, 2020. Lejos de diluirse, las repercusiones a nivel mundial por los efectos del coronavirus avanzan hasta remecer los cimientos de la vida de las personas, los consumidores y las marcas. Y de forma muy especial, nuestro día a día y conductas que teníamos por años sin grandes modificaciones.

El covid-19 llegó para cambiar muchas cosas, entre ellas los hábitos. Al menos el 86% de las personas refirió haber cambiado su comportamiento y hábitos de consumo a raíz de la pandemia mundial, según un estudio YouGov, realizado a más de 2.000 personas de ocho mercados asiáticos, Reino Unido y Estados Unidos. Los consumidores asiáticos han modificado sus comportamientos por encima del 90%, mientras que en Reino Unido y Estados Unidos lo han hecho 43% y 57%, respectivamente.

¿En qué hemos cambiado? Revisa a continuación estos 7 hábitos digitales que llegaron para quedarse:

1. Deporte en casa: Con la incapacidad de salir a hacer deporte o ir a un gimnasio, muchas personas se han hecho activos participantes de clases en línea con profesores de zumba, hiit, funcional, crossfit, yoga y muchos otros. Los gimnasios han puesto en línea varias clases gratuitas y también nos hemos llenado de instructores que se promocionan por Instagram.

Un monitoreo realizado por la agencia Rompecabeza entre marzo y abril del 2020 muestra que los deportes de los que más se habla en Twitter fueron el yoga con un total de 5.750 menciones, seguido de danza (4.890), fútbol (3.271) y zumba (1.465),. Una información que complementa YapoData, que indica que los tres artículos más buscados y comprados son: colchonetas, máquina abdominal y mancuernas.

Los usuarios han descubierto esta nueva forma de entrenar que sin duda se quedará entre nosotros por ser mucho más económica y que además se adecua a cualquier lapso de tiempo disponible que tengan las personas apoyado de muchas aplicaciones que miden el progreso de los nuevos deportistas.

2. Desarrollo masivo del teletrabajo: Twitter ya anunció que desde ahora es una empresa 100% remota, Google y Facebook comunicaron a sus empleados que ya no deben regresar a la oficina por todo el 2020 y el 87% de las empresas en Chile están trabajando en modalidad de teletrabajo, según encuesta de PageGroup. Esta instancia ha logrado derribar los mitos en torno a la baja productividad, a perder lazos estrechos, o en torno a las coordinaciones de equipos de trabajo, pero también ha sacado a la luz las ineficiencias del sistema de conexión a nivel nacional. Sin duda la mayoría de las personas cuando tengan que regresar a trabajar y ante la posibilidad de elegir, mantendrán el trabajo a distancia o bien un modelo mixto para no perder la conexión con los compañeros.

3. Teleducación: La educación a distancia requiere que los profesores desarrollen nuevas habilidades para mantener atentas a sus audiencias y ser capaces de transmitir el conocimiento a través de una pantalla a distancia, que desafía mucho más la concentración de las personas. También nos pone brechas importantes con aquellos que no tienen una buena conexión o computador con el cual acceder. De todas maneras, todo lo avanzado nos dejará una herencia ganada para los próximos años, donde se podrá llegar con un alto nivel de conocimiento o con clases de profesores de prestigiosas universidades a cualquier rincón del planeta. Según la UNESCO, más de 861,7 millones de niños y jóvenes en 119 países se han visto afectados al tener que hacer frente a la pandemia global que nos ha sacudido este año, transformando su hogar en su escuela. El World Economic Forum indica que sólo alrededor del 60 % de la población mundial tiene acceso a la red, por lo que la brecha digital continúa expandiéndose a medida que los estudiantes, en sectores vulnerables siguen quedándose atrás en su aprendizaje.

4. Uso de plataformas de delivery: Para muchas personas ha sido la mejor forma de poder adquirir alimentos y varios clientes por primera vez se han subido a plataformas estilo Cornershop, Rappi, Uber y otras. Esta conducta acelerada por el coronavirus ha podido demostrar la comodidad de recibir los pedidos en casa sin tener que hacer largas filas. Y las personas han tenido que confiar.

También ha significado la opción alternativa para salir a cenar o bien la “salvación” para miles de emprendimientos gastronómicos que han debido reorientar su estrategia de ventas luego del masivo cierre de establecimientos comerciales.

5. Uso de plataformas como Netflix o Amazon Prime: Si bien las plataformas de streaming ya se estaban desarrollando con mucha fuerza, según el sitio Statista, el consumo de este tipo de plataformas en España ha aumentado hasta 108% desde marzo, mientras que el 58% de los chilenos espera consumir 58% más de películas o series de TV en tiempo de cuarentena, según McKinsey & Company.

6. “Reconectar” con los amigos: A través de plataformas como Zoom se han celebrado cumpleaños, los hermanos, primos y familiares han podido estrechar lazos y los abuelos han conseguido estar más cerca de sus nietos. La socióloga de la Dirección General de Géneros y Equidad de la Universidad del Bío Bío, Cristina Martín, ha indicado que es un fenómeno acotado a un rango etario y que este comportamiento se está dando en el adulto joven, en personas de más de 25 o 30 años.

Sin duda una vez levantadas las restricciones, volveremos a vernos con nuestros familiares y amigos compartiendo físicamente, pero seguiremos usando las plataformas como Zoom o Meet para llamar con cámara a quienes están más lejos o tan sólo para ponernos al día.

7. Aumento del uso de las redes sociales como TikTok: Esta app se ha convertido en la aplicación más instalada del año a nivel mundial, alcanzando los 2.000 millones de descargas y 104,7 millones de instalaciones, superando incluso a Whatsapp, que luego de mucho tiempo fue desplazado al segundo lugar con 90,6 millones de instalaciones, según el último informe de SensorTower. También en nuestro país se encuentra entre las tres aplicaciones cuyo tráfico más creció una vez decretado el estado de catástrofe a nivel nacional.

En conclusión, cada una de estas tendencias o cambios es el reflejo de la vida de las personas en los últimos meses, cuesta pensar que las cosas eran diferentes antes y tengo la certeza que cada uno de estos cambios se arraigara en las vida de las personas de una u otra forma. Ya no somos los mismos, hoy más que nunca la era digital es relevante para la vida de cada una de las personas. Es importante aprender a conectarnos en esta nueva realidad y quedarnos con las cosas buenas que hemos aprendido.

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Estudio revela que el 48% de los líderes empresariales reconocen la necesidad de optimizar el entorno laboral

Nueva, York. 27 mayo 2020. A medida que las empresas buscan recuperarse y responder a un entorno cada vez más cambiante a raíz de la pandemia mundial por Covid-19, los proveedores de servicios son desafiados para aumentar su valor.

Según el Informe de Servicios Administrados Globales 2020 de NTT, realizado en 5 regiones, 29 países y que contiene las opiniones de 1.250 líderes empresariales y de TI, temas como la seguridad, la profundidad de la experiencia técnica y la capacidad de entregar resultados alineados con los objetivos comerciales, son claves como parte del abastecimiento inteligente.

De acuerdo con los resultados, el 48% de los líderes empresariales ya reconocen la necesidad de optimizar el entorno del lugar de trabajo para satisfacer las demandas de una fuerza laboral en evolución. Esto demuestra que asegurar que los empleados puedan permanecer conectados de forma segura, productiva y eficiente, es hoy una de las principales prioridades de la agenda de liderazgo.

A esto se suman temas como la reducción de los riesgos de seguridad no solo es el mayor desafío que enfrentan los equipos de TI a nivel mundial, sino que es la razón principal para definir el proveedor de servicios y la experiencia técnica es el impulsor número uno para la selección de un proveedor de servicios, con infraestructura en la nube y seguridad que lideran las demandas.

Para permitir que las organizaciones a nivel mundial se recuperen y se readapten al nuevo entorno macroeconómico en el que operan, el abastecimiento inteligente juega un papel vital.

Es así como el informe asegura que el abastecimiento inteligente se aleja de la tradicional “subcontratación”, advirtiendo que la selección de proveedores de servicios debe ir más allá de la entrega de soluciones tácticas de TI, sino que además puedan entregar resultados comerciales alineados con los objetivos de una organización.

El estudio de NTT, revela además que el 57% de los encuestados mencionó los riesgos de seguridad como un desafío clave para administrar la TI internamente, un tema que no es de extrañar considerando el impacto del Covid-19. De hecho, la encuesta establece que las organizaciones están luchando para defenderse de un panorama de amenazas complejo y cada vez peor, por lo que la gran mayoría (55%) recurren a los proveedores de servicios por su capacidad de ayudar a “reducir los riesgos de seguridad”.

De hecho, el 32% de los encuestados calificó la seguridad como el factor más importante, en comparación con el 30% que mencionó mejorar la eficiencia operativa y el 29% mejorar el rendimiento y la disponibilidad.

Además, el informe destaca que el 84% de las organizaciones cree que las asociaciones de servicios administrados proporcionarán valor durante los próximos tres a cinco años, a través de sus capacidades de seguridad.

“Durante estos tiempos difíciles que vive Chile y el mundo, las organizaciones pasan por una serie de fases y priorizan la seguridad como un mecanismo de respuesta y recuperación inicial. Quieren más que un proveedor. Y en su lugar, buscan socios verdaderos que los ayuden a adaptarse a la situación actual, pero también a recuperarse rápidamente cuando el entorno empresarial se reinicie y retome su ritmo habitual”, comentó Guillermo Moya, general manager de NTT Chile.

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Qué esperan las empresas cuando el mundo sane

  • Estudio de Zendesk monitorea el impacto del coronavirus en la atención al cliente de todas las industrias.

San Francisco, EE.UU. 20 mayo, 2020. Bastó muy poco para que el COVID-19 pudiera traspasar fronteras e incluso continentes. Definitivamente lo que se consideraba “normal” tendrá, por mínimo, evolución. La experiencia que proveen los negocios a sus clientes, es uno de de los factores más relevantes para el éxito de cualquier negocio, pues qué tan buena sea ésta afectará positiva o negativamente en el grado de su fidelidad. Por ello, un estudio realizado por Zendesk a más de 23.000 empresas alrededor del mundo, evaluó el impacto que se ha tenido desde el inicio de la pandemia, comparando con números de 2019. Algunos de los resultados más relevantes son:

1. Inteligencia Artificial como primer contacto

En 2019, empresas de todo el mundo han incrementado un 25% del uso de la Inteligencia Artificial, de acuerdo con la consultora especializada McKinsey. Además, 63% de los encuestados afirmó que la incorporación de esta tecnología ha generado un aumento de ingresos en las unidades de negocio donde la han implementado.

Los chatbots han pasado por el ciclo publicitario tantas veces que 7 de cada 10 personas tienen “cansancio de chatbot”, de acuerdo con un titular. Pero la realidad es que simplemente se convirtieron en parte indispensable del comercio digital. Desde fines de febrero hasta la última semana de abril, las soluciones de Answer Bot crecieron más de 90%. Los principales sectores en usar bots son: Gaming/Juegos, Trabajo y Educación a distancia, Telecomunicaciones y Entrega de Comida.

2. WhatsApp como principal canal de comunicación

No es novedad que el WhatsApp es la aplicación de mensajería más popular del mundo, con más de 2 millones de usuarios activos mensuales. WhatsApp es líder en 112 países, 8 más de los 104 donde tenía presencia el año pasado. A medida que más empresas se conectaban a la API de WhatsApp Business en el transcurso de 2019, vimos que la cantidad de mensajes de WhatsApp que pasaban por la plataforma de Zendesk creció más del 3.000%.

Durante el brote de COVID-19 no fue diferente. Desde el inicio de marzo, fue registrado un incremento de 101% en el uso de WhatsApp por parte de clientes que querían hablar con las empresas. Líder absoluto ante otro canales como chat (+34%) y redes sociales (+ 30%)

3. El surgimiento de nuevas PYMEs

Las PYMEs son esenciales al mundo, una vez que generan poco más del 60% de los empleos en Latinoamérica, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Con el brote de COVID-19, estos son los negocios que más se ha puesto a prueba. De acuerdo con la Asociación Latinoamericana de Micros, Pequeñas y Medianos Empresarios (ALAMPYME), más de 100 mil micro, pequeñas y medianas empresas podrían cerrar puertas solo en México.

Para sobrevivir, estas empresas tienen que reinventarse y adaptarse. Muchos emprendedores ven oportunidades en momentos de crisis, así como hicieron Burger King, Nutella y Lego, que surgieron en situaciones críticas.

4. Los clientes serán más flexibles

La semana del 12 de abril empezaron a crecer aún más los contactos de las personas con las empresas. Desde fines de febrero, los tickets en general crecieron un 33% en Latinoamérica, comparados con el mismo periodo de 2019. Pero mismo con el volumen creciendo, los clientes están menos propensos a dar a las empresas una mala calificación en el servicio.

Desde fines de febrero hasta fines de abril, el nivel de satisfacción de los clientes (CSAT) estuvo estable alrededor de 88%. Lo que significa que los clientes entienden la situación de emergencia y tienen la empatía necesaria con el equipo de atención.

5. Empatía es clave para los negocios

Cuando hablamos de automatización y aprendizaje automático, en realidad no estamos tratando de reemplazar a las personas que apoyan a los clientes. Lo que estamos tratando de hacer es eliminar parte del trabajo duro de su día para que puedan concentrarse en problemas más complejos. Ahí es donde los humanos son diferentes de las máquinas: los humanos son empáticos. Tenemos paciencia, amabilidad y espíritu de colaboración para identificar y solucionar temas sensibles.

La tecnología en los centros de atención es lo que crea una experiencia a los clientes, porque es lo que que permite que todos sean tratados como seres humanos. Y aún más ahora, ya que los equipos están remotos. Las personas deben saber que pueden confiar en quién los apoya y los escucha del otro lado.

En resumen, esta pandemia ha dejado como principales lecciones: aceptar la situación actual para entender de mejor manera las reales necesidades y aspiraciones de sus clientes, perderle el miedo a adaptarse y transformarse pero, sobre todo, no desaprovechar esta gran oportunidad de verdaderamente empatizar.

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Telecomunicaciones: más necesarias que nunca

  • Esta pandemia cambiará nuestros hábitos de consumo, producción y trabajo quizás para siempre, empujándonos a abrazar una vida más digital.

Santiago, Chile. 20 mayo, 2020. No cabe duda de que año a año Chile crece con mucha fuerza en conectividad, sumando a miles de nuevas personas a la sociedad del conocimiento. De hecho, según datos entregados por Subtel, hace poco más de un mes, la penetración total de Internet móvil (3G+4G) llegó a 98,3% de la población al cierre de 2019, mientras que la de Internet fijo a un 54% de los hogares.

Estas cifras dan cuenta que la industria de telecomunicaciones ha realizado un gran trabajo en Chile, a partir de una inversión privada y una regulación pública, poniendo a Chile como uno de los países con mejor conectividad de Latinoamérica y entre los más competitivos en precios del mundo.

Y, si bien celebramos todo el crecimiento que se ha logrado, creemos que es clave hoy poner el esfuerzo en cerrar las brechas que aún mantenemos como sociedad, entre regiones y mundos urbanos y rurales. Según un diagnóstico que elaboramos el año pasado en la Mesa 16 de Compromiso País, en Chile aún hay alrededor de 77.000 personas, repartidas en 632 localidades de al menos 50 personas cada una, que no cuentan con acceso a estos servicios. Territorios principalmente en el mundo rural, donde a partir de la realidad observada producto del coronavirus y el necesario trabajo remoto o la educación a distancia, hace que tengamos que redoblar el esfuerzo en conectar a todo Chile, tanto en capacidades fijas como móviles.

Proyectos como los de Fibra Óptica Austral, Nacional y Prat, por ejemplo, son vitales para poder incluir a comunidades que aún están aisladas, pero sobre trabajar en la capilaridad que estas redes tengan al interior de esas localidades de manera de llegar pronto a todas las casas, colegios y servicios públicos. La pronta licitación de espectro para expandir la red 4G y comenzar a edificar el esperado 5G también aportará a esta máxima, permitiendo, además, que las industrias se digitalicen de la mano del IoT, haciendo posible que más personas puedan ejercer el teletrabajo desde sus hogares o los centros de salud las teleconsultas o telemedicina.

La entrada del “factor Covid-19” ha sido un propulsor de la transformación cultural y digital, en nuestras vidas y hoy, más que nunca, no contar con acceso a Internet o no saber cómo darle uso a este servicio implica un rezago aún mayor que el que enfrentamos durante el siglo pasado y que dejó a Latinoamérica y sus países con economías en vías de desarrollo en vez de haber sido parte de los países desarrollados.

Esta pandemia, nos está cambiando nuestros hábitos y la forma en que consumimos Internet a través de sus diferentes plataformas y dispositivos, de hecho, acorde a datos de la agencia We Are Social, los usuarios de Internet han aumentado el tiempo que destinan a conectarse, encontrando en la tecnología respuestas y soluciones a problemáticas de su cotidianeidad que hasta antes de esta crisis (y a pesar de que estaban disponibles las tecnologías) no se usaban, por lo que nos lleva a preguntarnos si ¿volverán esos usuarios a la vida análoga una vez superada la contingencia sanitaria?

Desde Fundación País Digital, creemos que no. Esto que estamos viviendo son cambios culturales, tan profundos, que esta pandemia heredará a nuestras vidas no sólo el recuerdo de vivir en cuarentenas en todo el mundo y los desafíos de cuidarnos colaborativamente como sociedades, sino que además cambiará nuestros hábitos de consumo, producción y trabajo quizás para siempre, empujándonos a abrazar una vida más digital y donde las telecomunicaciones tendrán un valor todavía mayor al que tienen hoy.

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Novedoso robot se suma al combate contra el Covid-19

Santiago, Chile. 20 mayo, 2020. PwC Chile -en alianza con la Facultad de Medicina Clínica Alemana – Universidad del Desarrollo, Hospital Padre Hurtado y Robotics Lab- ha desarrollado una solución única en el país y la región, la cual servirá para brindar apoyo a las instituciones de salud y al personal médico que se encuentra trabajando durante la pandemia, con el fin de hacer más seguros los procesos, favorecer el distanciamiento social y generar mayor trazabilidad.

Este robot, que ha sido nombrada Eva, fue probado con éxito anteriormente en Europa, siendo una gran ayuda para controlar la pandemia al otro lado del mundo. Es por esta razón que, en un trabajo colaborativo con las instituciones ya mencionadas, el Hospital Padre Hurtado desde el viernes 15 de mayo tiene operativa a Eva como una colaboradora más del equipo de salud que está combatiendo el Covid-19.

La llegada de Eva ayudará a que el personal médico pueda liberar tiempo y focalizar esfuerzos en situaciones complejas, pudiendo este robot colaborar con doctores y enfermeros para establecer los primeros puntos de contacto con pacientes. La idea es que Eva pueda tener esa primera aproximación con quienes lleguen al hospital, manejada por personal médico que podrá estar en el hospital (o en cualquier otro lugar que se requiera) y los pacientes podrán ver el rostro del médico o enfermero en una pantalla que posee el robot. A través de ella podrán comunicarse, entender estado, situación, próximos pasos y medidas necesarias para abordar la situación del paciente, reduciendo tiempos de espera, focalizando esfuerzos y por, sobre todo, previniendo contagios del personal médico, el cual se ha visto principalmente afectado en estos tiempos.

“Eva trae consigo tecnología de última generación, posee sensores en su cuerpo, batería con autonomía de más 8-12 horas y con recarga automática, junto con cámara para visualización de pacientes y reconocimiento de los mismos, micrófono, conexión a Internet, movimientos y giros en 360 grados, además de un sistema de recorrido autónomo e inteligente, el cual servirá para realizar rondas y aprender sobre el recinto al cual se deberá acondicionar”, explica Rodrigo Palacios, senior manager de Transformación Digital de PwC Chile.

Esta tecnología marca un hito en la forma en cómo se atenderá a los pacientes en un futuro y cómo la tecnología se pone a disposición y en función de las problemáticas reales, aportando desde una ciencia a otra a favor de las personas.

“En PwC Chile estamos muy contentos y orgullosos de este pequeño gran paso, el cual es, sin duda alguna, el comienzo de la robótica avanzada en función de la vida y no sólo centrada en la atención. Estamos convencidos que esto es sólo el comienzo y que debemos familiarizarnos cada vez más con quienes nos ayudarán a sortear cualquier tipo de crisis de mejor manera, exponiéndose menos y entregando seguridad, confianza y efectividad”, afirma Federico Morello, socio líder de Consultoría y Asesoría Empresarial de PwC Chile.