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Las oportunidades y riesgos de la construcción este 2021

Santiago, Chile. 28 enero, 2021. Ya se agotó la conversación sobre cómo será 2021, qué pasará con la pandemia y cómo afectará las actividades de nuestra industria. La realidad es que este año ya partió y debemos “ponernos las pilas” para que sea un buen año. La CChC ha publicado su informe MACH estimando en 8,1% el crecimiento del sector para 2021, y ya se nota la reactivación con la partida de casi un 100% de las obras que estaban detenidas por la crisis sanitaria.

El protocolo de trabajo establecido por la CChC ha sido muy importante para que el Gobierno considere a la construcción como una actividad segura para la reactivación. Ahora es súper relevante que nosotros, los empresarios, hagamos nuestra parte aplicándolo bien, cuidando nuestra gente y auto denunciando los casos de COVID a tiempo, para evitar contagios.

En PlanOK vemos 2021 con optimismo por varias razones: la reducción de proyectos que partió en octubre 2019 se ha revertido; la menor venta de viviendas en 2020 (-30% según datos de la CChC) que aumenta el déficit y abre nuevas oportunidades inmobiliarias; y el anuncio del Minvu de una oferta récord de subsidios. Estas mejores expectativas sobre la economía, junto a las bajas tasas de interés, permiten a los empresarios ver con atractivo la inversión inmobiliaria. Así, vemos florecer proyectos de renta (multifamily) en diferentes ciudades y con proyecciones de multiplicarse varias veces. Esto repercute en nuestros sistemas de venta y gestión de proyectos, con inicios de nuevos emprendimientos, mucha actividad en la venta digital, campañas proactivas y una partida de año con mucho vuelo.

No faltan riesgos y debemos estar atentos a reaccionar. Las principales amenazas son, por un lado la nutrida agenda política, con múltiples elecciones, lo que podría incitar de nuevo a la violencia, generando un clima muy caótico. También que la pandemia volviera con una segunda (ó tercera) ola, haciendo detener obras y actividades relacionadas. En ambos casos depende de nosotros rechazar la violencia y cuidarnos del virus. El programa de vacunación, en este sentido, nos da esperanzas de un mejor futuro.

La continuidad de nuestra actividad depende tanto del que pega ladrillos como los que venden propiedades, así como también de las autoridades de salud y la sociedad en su conjunto. Avancemos en este año con optimismo, confiados en la fuerza de nuestra gente y empujando todos para que 2021 sea el año de la recuperación y crecimiento en salud personal y económica.

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Los desafíos y herramientas para reducir las pérdidas en la construcción

Santiago, Chile. 14 enero, 2020. Para quienes estamos vinculados con el mundo de la construcción no es un misterio que un tercio del tiempo trabajado en las obras se dedica a actividades que no agregan valor y que son innecesarias. Es más, ni siquiera son un puente para generar valor. En esta categoría se consideran las esperas, tiempos muertos, trabajos que deben volver a ejecutarse, o descoordinaciones de los equipos. Todo lo anterior genera cuantiosas pérdidas económicas en cada proyecto por desviaciones de plazo, sobrecosto, problemas de calidad, entre otras.

Quizá por décadas esto ha sido así. Sin embargo, hoy nos encontramos en un escenario complejo, donde más que nunca la industria en Chile requiere enfocarse en la productividad, empujando todas las mejoras para optimizar sus procesos constructivos y ahorrar costos.

Diversos estudios demuestran que la productividad no ha mejorado en este sector como si lo ha hecho en otros. Es también de los sectores que más tardíamente están iniciando la transformación digital. Sumado a ello, el mercado está cada vez más competitivo, los clientes son cada vez más exigentes y los proyectos más complejos. ¿Cómo hacerlo entonces? Porque no basta sólo con el diagnóstico.

El desafío es cómo generar sistemas de trabajo en base a la aplicación de herramientas y tecnologías que permitan a las constructoras agregar valor para que éstas puedan ser sustentables, mediante la constante identificación y reducción de desperdicios que consumen recursos, pero que no le agregan valor al cliente. Se requiere una revisión del proceso constructivo enfocado en los resultados finales y no en los resultados parciales, mediante un trabajo colaborativo, transparente y alineado entre todas las partes.

Como estrategia para enfrentar este desafío surge la filosofía Lean Construction o construcción sin desperdicios, una filosofía que nos propone una serie de conceptos, metodologías y herramientas como alternativa para mejorar de manera importante los resultados que se obtienen en los proyectos en diferentes aspectos: costos, plazo, calidad, seguridad, entre otros. Esta es la adaptación de la filosofía del modelo de producción de Toyota a los procesos de construcción. Se basa en 5 principios básicos que fueron definidos por Womack y Jones (Lean Thinking: Como utilizar el pensamiento Lean para eliminar los desperdicios y crear valor en la empresa, Free Press, 1996). Estos principios son: Identificar el valor desde el punto de vista del cliente, Identificar el flujo de valor, Hacer que el valor fluya, Dejar que el cliente tire de la producción y, por último, Buscar la perfección, que es el mejoramiento continuo.

Según el Lean Construction Institute (www.leanconstruction.org), “los métodos Lean buscan desarrollar y administrar proyectos a través de las relaciones, el conocimiento compartido y metas comunes. Los silos tradicionales de conocimiento, trabajo y esfuerzo se rompen y se reorganizan para el beneficio del proyecto más que para el de los participantes individuales. ¿El resultado? Mejoras significativas en el plazo con reducciones dramáticas de desperdicio, particularmente en proyectos complejos, inciertos y rápidos”.

Lean Construction invita a, además de centrarse en el porcentaje en que estamos agregando valor (1/3 de la oportunidad), mirar los procesos que representan el porcentaje del tiempo en el que no se agrega valor (2/3 de la oportunidad). Es decir, hacer preguntas tales como: ¿cuánto tiempo están esperando los trabajadores y por qué?, ¿Cuánto tiempo se deben trasladar?, ¿estará bien diseñado el proceso?, ¿tenemos disponibles los materiales?, ¿Están claros los diseños?. Las mejoras que provienen de estos análisis muchas veces son de muy bajo costo e incluso sin costo alguno. Gran parte de las oportunidades pasan por cambiar algunas políticas o logística de la obra, mejorar la comunicación entre los diferentes actores (desde el equipo de obra, oficina central, subcontratistas, proveedores, hasta el cliente), y por mejorar los procesos de planificación y coordinación de la obra. Todo esto con la participación activa de los trabajadores del proyecto.

Para la implementación de la construcción Lean y su sustentabilidad en el tiempo es fundamental el convencimiento e involucramiento de los líderes de la organización, entendiendo que si éstos no se involucran, es posible que se obtengan buenos resultados en el corto plazo, pero es muy probable que éstos no se mantengan en el mediano-largo plazo.

Por otro lado, se trata de cambiar paradigmas, por lo que el entrenamiento del equipo es muy importante para poder cambiar la manera en la que se visualizan los procesos y entregarles herramientas y métodos que les permitan soportar la aplicación de la filosofía. Para esto hay que trabajar en tres ejes: Tecnología, Cultura y Filosofía.

En el eje de tecnología hay múltiples metodologías y herramientas que se deben practicar para aplicar los conceptos de Lean, tales como el Last Planner System, ciclos PDCA, Value Stream Mapping, 5S, entre otras.

En eje de Filosofía, Lean nos propone conceptos y una lógica de pensamiento distinta a los modelos tradicionales.

El eje de cultura es probablemente el más difícil a trabajar, porque se trata de un cambio cultural, un cambio en la manera de hacer las cosas por parte de la empresa. Por lo mismo, se debe trabajar en el estilo de liderazgo, en el empoderamiento de los trabajadores y en generar una organización motivada y flexible.

Finalmente, para mejorar la probabilidad de éxito, se debe hacer el link con la estrategia de la empresa, es decir, establecer claramente el por qué se requiere la implementación. Medir el éxito de ésta en base a los objetivos estratégicos de la compañía para focalizar los esfuerzos en procesos que realmente impacten los indicadores del negocio.

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La cuarta revolución industrial llega al sector construcción en Chile

CTeC - Cuarta Revolucion Industrial

  • Durante dos días, más de 600 representantes de la industria de la construcción, ingenieros, arquitectos, certificadoras, emprendedores tecnológicos, académicos, entre otros, revisaron seis herramientas tecnológicas de gran relevancia para aumentar la productividad del sector, presentadas por 36 expositores convocados por CTeC.

Santiago, Chile. 23 noviembre, 2018. Un consenso en la necesidad de industrializar y digitalizar el sector, conjuntamente con incorporar metodologías como BIM, para que la construcción en Chile logre salir de su atraso de más de 50 años y mejore su productividad, fue uno de los principales resultados del Seminario Internacional: Innovando en la Construcción, organizado por el CTeC (Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción) en conjunto con la CDT (Corporación de Desarrollo Tecnológico) de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), y realizado este 21 y 22 de noviembre en el Auditorio de la CChC.

En su intervención el ministro de Vivienda, al inaugurar el Seminario, afirmó que para el Gobierno de Chile y para su cartera, es una prioridad apoyar la innovación con acciones concretas y destacó: “Para nuestro ministerio es muy importante fomentar mayor sustentabilidad y mayor innovación y el Centro Tecnológico es un motor que promueve mayor innovación, mayor sustentabilidad y la mayor productividad en forma permanente y nos ayudan a proyectar el rubro hacia adelante. Necesitamos avanzar mucho más en esta materia en el rubro de la construcción que va más atrasado que otros y el Centro Tecnológico apoya de manera estable en esos procesos”.

Monckeberg agregó que el gobierno y el ministerio de vivienda están comprometidos con la innovación y en la construcción, se demuestra a través de acciones concretas como del DOM en línea, el BIM y las nuevas fórmulas para poder llevar adelante una construcción más eficiente y más digitalizada.

BIM, el impacto del Blockchain en el sector, la construcción 4.0, el regreso de la construcción en madera, la construcción industrializada y los materiales del futuro, fueron tecnologías abordadas durante dos días por más de 600 representantes de la industria de la construcción, ingenieros, arquitectos, certificadoras, emprendedores tecnológicos, académicos, entre otros, presentadas por 36 expositores nacionales e internacionales convocados por CTeC.

Al respecto la directora ejecutiva de CTeC, Gloria Maldonado, afirmó “hemos podido comprobar que nuestro país avanza en la incorporación de las tecnologías que aquí se presentaron. La nueva revolución industrial que está impactando positivamente al mundo es una gigantesca oportunidad que el sector construcción debe aprovechar y que ha demostrado que está dando sus primeros pasos”.

Otro de los consensos en las exposiciones y conversatorios fue constatar que nos enfrentamos a un cambio de paradigma en la forma de construir, lo que obligará a la industria a incorporar un nuevo enfoque del trabajo, ya no el trabajo de fuerza, sino digital, coordinado y que apunte a la cadena de valor completa de la construcción haciendo un cambio en la forma de trabajo y generando nuevas oportunidades.
Así se refirió Adelchi Colombo, presidente del Directorio de la CDT, a este desafío: “Tenemos que vincularnos con toda la cadena de valor del proyecto, desde el diseño, su construcción, o montaje. Hemos de pasar desde una mirada lineal a una mirada amplia del ciclo de vida de la obra. El diseño integrado, la comunicación fluida y la colaboración entre diversos actores, facilitados por las tecnologías de la información y metodologías como el BIM, resultan claves”.

La transmisión en streaming del evento puede ser revisada en el canal de Youtube de CTeC y en su sitio web www.ctecinnovacion.cl.

Las 6 herramientas tecnológicas abordadas en el seminario

Construcción 4.0: La ineficiencia en el uso del tiempo y el dinero son uno de los mayores problemas de la construcción. Los grandes proyectos (ya sean obras públicas, residenciales u otros) suelen tardar 20% más del plazo previsto, y los gastos pueden superar por 80% el monto inicial.

La Construcción 4.0 es un cambio de paradigma que puede incrementar la productividad entre 5% a 10%, con la premisa de ver las obras como fábricas productivas en las que se “elaboran” productos a través de medios productivos (maquinaria) y mediante métodos organizados (proyectos), que permiten incorporar tecnologías que ya protagonizan relevantes innovaciones en otras industrias de concepción más productiva.

BIM (Building Information Modeling): Considerada la metodología del futuro en el campo de la construcción. BIM o Modelado de Información para la Edificación, es el proceso de generación y gestión de datos de un edificio en construcción, utilizando variados softwares dinámicos de modelado de edificios en tres dimensiones y en tiempo real. A través de esta metodología se puede obtener la información completa del edificio: geometría, relaciones espaciales, información geográfica, así como las cantidades y las características de sus componentes.

Es importante destacar que BIM no es un software, es mucho más. Es una forma de trabajo integrada que se apoya en diferentes aplicaciones de diseño y modelado, de modo que la información que se obtiene de cada una de ellas, está conectada entre sí, permitiendo su actualización en tiempo real.

En Chile, a partir del año 2020 se exigirá el uso de BIM para todos los proyectos desarrollados por las instituciones públicas adheridas a Planbim. Para llegar a esa meta, se incorporará el requerimiento de uso de forma gradual en las instituciones públicas adheridas, tanto en planificación, diseño como construcción. Eso implica que de aquí a esa fecha, se requerirán 100.000 profesionales plenamente capacitados para liderar, construir o fiscalizar proyectos elaborados mediante esta metodología, lo que representa un gran desafío para Chile.

Nuevos materiales: El paso desde la construcción tradicional que genera grandes pérdidas en desechos hacia una construcción del siglo XXI, eficiente y sustentable, es mediante innovación e investigación.

Soportes para un desarrollo y crecimiento orgánico, de la mano de nuevos materiales amigables con el medio ambiente, la eficiencia energética y la reutilización. Madera contralaminada, ladrillos hechos con biomateriales, hormigón a base de azufre, tejas fotovoltaicas, ladrillos de reciclado de plástico o vidrios, entre otros son parte de la variada oferta y desarrollo tecnológico de los nuevos materiales para la construcción.

Construcción industrializada: Sistema de edificación que utiliza técnicas y procesos automatizados para producir los componentes estructurales en un taller y luego transportarlos a la ubicación final para su ensamble.

Además de reducir los costos y tiempos de obra, otros beneficios del sistema son la disminución en los tiempos de construcción, excelencia en la calidad, menor utilización de mano de obra en sitio, aumento de la seguridad laboral y un mayor cuidado del medio ambiente, ya que los residuos que se generan corresponden a menos de 1,5% comparado con 10% de la construcción tradicional.

En los países nórdicos, 25% de las obras de construcción ya utilizan el sistema de construcción industrializada, mientras que en Chile la participación alcanza sólo al 1%. Sin embargo, en nuestro país hay un impulso al uso de este sistema y ya existen iniciativas que están trabajando por aumentar su uso, como es el caso del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), liderado por el Programa Estratégico Construye2025.

Construcción en madera: La madera se ha convertido en la alternativa constructiva con la más baja huella de carbono, dado que ayuda a reducir el CO2 de la atmósfera, contribuyendo de esta manera a mitigar el cambio climático. Al construir con madera, se considera tanto el material como la línea de producción, la que no puede ser posible sin la prefabricación de muchos elementos.

En Chile, el pasado 6 de noviembre de 2018, el Ministro de Vivienda inauguró el edificio de madera más alto de Latinoamérica, ubicado en Peñuelas, Región de Valparaíso. La experiencia en otros países permite encontrar edificios de hasta doce pisos, como es el caso de Estados Unidos, Noruega, Australia, Inglaterra, Holanda, entre otros; siendo el más alto actualmente, el Brock Commons de 18 pisos, ubicado en Canadá.

Considerando que nuestro país ocupa el lugar 9 de 10 entre países con niveles más altos de exportación de madera en el mundo, el visualizar el uso de este material en la industria de la construcción encuentra una importante oportunidad.

Blockchain: Blockchain (o también conocido como cadena de bloques) es una nueva tecnología que viene a revolucionar la manera que conocemos de llevar a cabo una transacción de valor. Este sistema de “contrato inteligente” permitirá cambiar como se efectúa la administración de obras en el sector construcción.

Se trata de uno de los sistemas más seguros dado que no puede ser copiado o hackeado. Aparece junto a la criptomoneda Bitcoin (o moneda virtual) en 2009, y permite crear contratos inalterables, que obligan a todas las partes involucradas a pasar por una lista de comprobación antes de completar cualquier transacción. Dado que no puede ser hackeado y registra todos los cambios que se realizan asociados a quién lo modifica, su transparencia es total.

Se considera que BIM es la mejor solución para la creación y administración de información en un modelo digital al mismo tiempo que Blockchain es una solución para el gran problema de confianza de cada operación.