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Santiago, Chile. 1 abril, 2021. Ya se ha cumplido un año desde que la crisis del COVID comenzó a cambiar para siempre la forma de relacionarnos en distintas instancias, y entre ellas, el mundo del trabajo es uno de los ámbitos que ha experimentado las más grandes transformaciones, al punto que no solamente evolucionaron las herramientas y tecnologías que dan forma al entorno laboral, sino que también las habilidades buscadas en el capital humano.
Un estudio realizado por ManpowerGroup en más de 40 países, reveló que un 38% de las empresas está acelerando su digitalización y automatización, como consecuencia directa de la pandemia, y contrario a lo que se cree, se crean más puestos de trabajo que los que se eliminan, y es precisamente la digitalización la que está creando esta mayor cantidad de puestos de trabajo. Esta aceleración hacia lo digital tiene más posibilidades de ocurrir en compañías de mayor tamaño, con un 29%, en comparación que las medianas, que alcanzan un 21%. Las pequeñas y micro-empresas logran un 16% y 12% de probabilidades, respectivamente.
Jorge Gamero, gerente general de ManpowerGroup Chile, afirma que “a medida que las organizaciones se transforman y digitalizan a distinta velocidad y escala, las necesidades de habilidades también se están transformando. Para 2025, las personas y las máquinas dividirán las tareas relacionadas con el trabajo al 50%, mientras que 97 millones de nuevos empleos surgirán en la IA, la economía verde y la economía del cuidado”.
“Por ello, el mayor desafío es llevar a todas las personas a esta transformación y proteger a aquellos cuyas vidas se ven afectadas por el retraso en la creación de empleo”, agrega el ejecutivo de la compañía líder global en soluciones innovadoras de Capital Humano.
Esta denominada “Revolución de las Habilidades”, junto con la crisis, está acelerando la demanda de competencias tanto técnicas como profesionales, y estas últimas, entre las que se cuentan aspectos como comunicación, gestión y priorización del tiempo, adaptabilidad, pensamiento analítico, toma de iniciativas y empatía son las más valoradas y buscadas por los empleadores.
Por otra parte, las organizaciones se están dando cuenta de que necesitan una fuerza laboral de aprendizaje continuo: ágil para nuevas tareas y al mismo tiempo preparada y resistente para tiempos de cambio y disrupción. El cambio masivo al trabajo remoto significa que la colaboración, el trabajo en equipo y otras habilidades profesionales tienen mayor demanda; sin embargo, solo el 30% de las organizaciones están invirtiendo en estas competencias, mientras que un tercio está planificando un desarrollo de liderazgo dedicado en los próximos seis meses. Adicionalmente, la capacitación tiende a ser más breve y relevante para roles y funciones específicas.
Independiente de dicho escenario, el estudio también reconoce los perfiles con mayor potencial de éxito en esta nueva realidad, estando más relacionados con personas que asumen mayores responsabilidades que las que les corresponden, se desafían a sí mismos y poseen diversas habilidades blandas.
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