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Tecnología y trabajo colaborativo para industrias resilientes, ágiles y sustentables

Fort Lauderdale, Florida. 28 enero, 2021. Con la aceleración de la transformación tecnológica producto del Covid-19, el mayor impacto se produjo en empresas esenciales, como industrias de alimentos y bebidas, farmacéuticas y servicios primarios. El ecommerce, la tecnología de almacenes y el manejo de inventario se hicieron tendencia y tres cualidades se hicieron indispensables: la resiliencia, para poder seguir operando de manera remota; la agilidad, para reconfigurar el negocio según las distintas demandas; y la sustentabilidad, con miras a sostener este modelo a largo plazo.

La pandemia ha puesto en evidencia que los latinoamericanos estamos preparados para enfrentar este tipo de crisis. Hemos visto cosas fuera del estándar que demuestran nuestra capacidad de reacción y, cuando salgamos de esto, vamos a estar mejor preparados en muchos niveles, con ofertas más ingeniosas y adaptadas a las necesidades.

Más que una tendencia apurada por el virus, la transformación era algo esencial. Nosotros lo experimentamos en carne propia, al apoyar la automatización de compañías de todo el mundo, que buscan la vacuna contra el coronavirus. Igual de relevante ha sido el tema para la industria de alimentos y bebidas, las empresas de gas y petróleo y el sector minería.

Pero, igual de importante que la tecnología es el trabajo colaborativo. Por eso, en Rockwell Automation extendimos nuestra alianza con Microsoft por cinco años, para el desarrollo de una plataforma relacionada con la nube. Asimismo, fortalecimos nuestra área de manejo de datos y virtualización y adquirimos nuevo know how tecnológico.

De esta manera, en lo que se refiere a producción, podemos decir con convicción que nadie está mejor posicionado que nosotros para llevar el mundo de la tecnología de la información (TI) a la planta, herramienta indispensable para la productividad y la sustentabilidad de cualquier industria moderna.

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Las oportunidades y riesgos de la construcción este 2021

Santiago, Chile. 28 enero, 2021. Ya se agotó la conversación sobre cómo será 2021, qué pasará con la pandemia y cómo afectará las actividades de nuestra industria. La realidad es que este año ya partió y debemos “ponernos las pilas” para que sea un buen año. La CChC ha publicado su informe MACH estimando en 8,1% el crecimiento del sector para 2021, y ya se nota la reactivación con la partida de casi un 100% de las obras que estaban detenidas por la crisis sanitaria.

El protocolo de trabajo establecido por la CChC ha sido muy importante para que el Gobierno considere a la construcción como una actividad segura para la reactivación. Ahora es súper relevante que nosotros, los empresarios, hagamos nuestra parte aplicándolo bien, cuidando nuestra gente y auto denunciando los casos de COVID a tiempo, para evitar contagios.

En PlanOK vemos 2021 con optimismo por varias razones: la reducción de proyectos que partió en octubre 2019 se ha revertido; la menor venta de viviendas en 2020 (-30% según datos de la CChC) que aumenta el déficit y abre nuevas oportunidades inmobiliarias; y el anuncio del Minvu de una oferta récord de subsidios. Estas mejores expectativas sobre la economía, junto a las bajas tasas de interés, permiten a los empresarios ver con atractivo la inversión inmobiliaria. Así, vemos florecer proyectos de renta (multifamily) en diferentes ciudades y con proyecciones de multiplicarse varias veces. Esto repercute en nuestros sistemas de venta y gestión de proyectos, con inicios de nuevos emprendimientos, mucha actividad en la venta digital, campañas proactivas y una partida de año con mucho vuelo.

No faltan riesgos y debemos estar atentos a reaccionar. Las principales amenazas son, por un lado la nutrida agenda política, con múltiples elecciones, lo que podría incitar de nuevo a la violencia, generando un clima muy caótico. También que la pandemia volviera con una segunda (ó tercera) ola, haciendo detener obras y actividades relacionadas. En ambos casos depende de nosotros rechazar la violencia y cuidarnos del virus. El programa de vacunación, en este sentido, nos da esperanzas de un mejor futuro.

La continuidad de nuestra actividad depende tanto del que pega ladrillos como los que venden propiedades, así como también de las autoridades de salud y la sociedad en su conjunto. Avancemos en este año con optimismo, confiados en la fuerza de nuestra gente y empujando todos para que 2021 sea el año de la recuperación y crecimiento en salud personal y económica.