Categorías
Infonews Titulares

Ventas de smartphones 5G llegarán a 278 millones en 2020

Londres, Inglaterra. 23 octubre, 2020. En su última previsión, Canalys proyecta que los envíos mundiales de teléfonos inteligentes 5G alcanzarán casi 280 millones de unidades en 2020, con un 62% de ellos en China, seguida de América del Norte y EMEA (Europe, Middle East, Africa). Se proyecta que el volumen total de teléfonos inteligentes disminuirá un 10,7% en 2020 en comparación con 2019, mientras que se espera un repunte del 9,9% en 2021, con un mercado que superará los 1.300 millones de unidades.

“Los envíos mundiales de teléfonos inteligentes están repuntando rápidamente en muchos mercados antes de la recuperación económica y de consumo al por menor”, dijo el analista senior de Canalys, Ben Stanton. “Los vendedores de teléfonos inteligentes han impulsado implacablemente el lanzamiento de nuevos productos, así como la comercialización y las ventas en línea durante el período posterior a la cuarentena, generando un fuerte interés de los consumidores por los últimos dispositivos”. La reapertura gradual de las tiendas físicas y la mejora de la logística y la producción han proporcionado el impulso necesario para que la mayoría de los mercados pasen a una segunda mitad más estable del año 2020. Y con la temporada de vacaciones a punto de comenzar, no hay duda de que 5G está a punto de ser puesta en la mira”.

Ventas de smartphones 5G llegarán a 278 millones en 2020

Canalys ve la rápida comercialización de los smartphones 5G en China continental como un factor crítico detrás de los enormes envíos de smartphones 5G de este año.

“Como Realme lanzó su V3 en septiembre, el primer smartphone 5G de menos de US$ 150 (RMB 999) en China, 5G se convierte oficialmente en una característica para los smartphones de nivel básico”, dijo el analista de Canalys, Shengtao Jin. “Este hito ha llegado tres meses antes de lo esperado y tendrá un efecto dominó significativo en otras regiones, como el Sudeste Asiático, EMEA, e incluso América Latina donde los proveedores chinos se están expandiendo.

“Las economías de escala proporcionadas por el mercado chino permitirán a los proveedores teléfonos inteligentes 5G más asequibles en otros países, incluso si la infraestructura 5G en esos mercados no está totalmente preparada. Se espera que para 2021, casi el 60% de los envíos de teléfonos inteligentes 5G en China sean más baratos que US$ 400, mientras que la penetración de los teléfonos 5G en China alcanzará el 83% en los próximos 12 meses”, comentó Jin.

Europa será la tercera región más grande, después de China y Norteamérica, en términos de penetración de 5G en 2020 y 2021, impulsada por múltiples fuerzas.

“Ya hay disponibles en Europa dispositivos 5G de precio bastante agresivo, como el Motorola G 5G Plus, y el Xiaomi Mi 10 Lite 5G. Pero con muchos mercados centrados en Apple, como el Reino Unido, hay una gran base de clientes dispuestos a esperar por un iPhone con 5G. Otro dolor de cabeza para los operadores de telefonía móvil en Europa es la continua incertidumbre en torno a Huawei, ya que parece cada vez más probable que las limitaciones de la cadena de suministro obstaculicen su potencial de volumen. Durante mucho tiempo se esperaba que Huawei desempeñara un papel importante en la adopción de los teléfonos inteligentes 5G, y otras marcas como Xiaomi, Oppo y TCL ya se están posicionando para llenar cualquier vacío que aparezca”.

Se espera que el precio promedio de venta de 5G en Europa disminuya, pero de manera más constante, considerando la participación de Apple y Samsung en esta región, alcanzando los US$ 765 en 2021 y los US$ 477 en 2024.

Ventas de smartphones 5G llegarán a 278 millones en 2020

Categorías
Columnas

El rol de la PNM 2050 en la recuperación económica de Chile

Santiago, Chile. 22 octubre, 2020. La minería es una actividad clave en el desarrollo de Chile: representa casi el 10% del PIB nacional, un 53% de las exportaciones y una buena parte del gasto social del Estado se ejecuta gracias a recursos que provienen de ella. En este contexto la minería no le falla a Chile, y hoy es esta actividad la que le permitirá al país enfrentar las consecuencias económicas y sociales de la pandemia.

Debido al coronavirus los indicadores económicos han experimentado caídas. En el último Informe de Política Monetaria (IPoM), el Banco Central proyectó caídas de la actividad entre -5,5% a -4,5% para este año y según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), se estima una pérdida cercana a 1,8 millones de puestos de trabajo en los últimos doce meses.

Este complejo escenario, se está dando en forma paralela a la discusión de la Política Nacional Minera 2050, iniciativa que forma parte del Programa de Gobierno del Presidente Sebastián Piñera y cuyo objetivo es avanzar hacia una minería más sostenible, integrando los pilares económico, ambiental y social; permitiendo que el país tome conciencia de la importancia de la actividad, lo que significa contar con estos recursos naturales y que su uso sea racional y sostenible.

Creemos que el aumento de la productividad e inversión minera tienen que ir de la mano de una apuesta importante por una gestión ambiental de vanguardia y un impacto social positivo relevante, no solo a nivel nacional, sino que también a nivel local. Así, la PNM 2050 busca llevarnos hacia una industria que sea económicamente competitiva a nivel mundial; que genere cadenas de valor, innovación y capital humano avanzado; que sea un factor de desarrollo humano, social y ambiental para los territorios y sus trabajadores; y que se preocupe de gestionar sus impactos ambientales para evitarlos, prevenirlos, mitigarlos o compensarlos.

Como el desafío es grande, cada actor que converge en la industria tiene una responsabilidad y debe contribuir a gestionar este cambio con miras a generar un sector cada vez más sostenible -en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la ONU- consolidándose como una plataforma de desarrollo integral y posicionando al país como líder a nivel mundial en la materia.

Categorías
Columnas

¿Es Chile un país robusto en seguridad de la información?

Santiago, Chile. 22 octubre, 2020. Decir que Chile es un país que ha logrado un buen avance en ciberseguridad no es una falacia, pero si establecemos que la ciberseguridad es solo un subconjunto dentro de lo que engloba todo lo relacionado a la seguridad de la información, es posible afirmar que el estado de madurez de Chile en esta última materia es bajo. Las cifras así lo demuestran. De hecho, existen alrededor de 140 empresas certificadas en un SGSI ISO 27001. Esta cantidad es mínima comparada con las más de 500.000 empresas de un cierto tamaño.

Un sector de avanzada en materias de seguridad de la información es el financiero, regulado por la Comisión para el Mercado Financiero, CMF, que desde hace años aplica la normativa Basilea II de Gestión de Riesgo Operacional. Esta ha obligado a los bancos a desarrollar la gestión de seguridad de la información, incluyendo la ciberseguridad y a hacer extensivo el cumplimiento de los 3 pilares de riesgo operacional a sus proveedores críticos. En concreto, cuando una empresa de servicios, en su mayoría TIC, se presenta a una licitación y bien presenta una propuesta al sector financiero o de seguros, debe presentar evidencia de:

  • Contar con un modelo de seguridad de la información basado en la norma ISO 27002.
  • Contar, idealmente, con un sistema de gestión de seguridad de la información SGSI 2700.
    Contar, en algunos proyectos para grandes empresas, con un Plan de Continuidad de Negocio basado en la norma ISO 22301.

Otro aspecto que resulta clave considerar es que la pandemia llevó a la mayoría de las empresas a recurrir al teletrabajo de forma apresurada, sin procedimientos y sin herramientas tecnológicas probadas, teniendo como objetivo prioritario la continuidad de la operación. Entonces, al generarse grandes vulnerabilidades en el trabajo/casa, los ciberatacantes apuntaron justamente ahí, y las estadísticas a la fecha muestran un aumento del 540% en ciberataques en Chile, cifra superior al incremento del 350% registrado para América Latina.

La gran lección es que no se puede poner en riesgo la seguridad de la información de la empresa por dar continuidad operativa al negocio. Estos dos pilares y sus estrategias deben estar en equilibrio y, por ello, todas las organizaciones debieran considerar la mitigación de sus riesgos. Sin embargo, para las compañías de servicios, especialmente aquellas que trabajan con instituciones reguladas, como la financiera, velar por la gestión de la seguridad de la información no solo es estratégico para el desarrollo del negocio, sino que también para mantener una relación contractual con clientes y acceder a nuevos clientes que exigen el cumplimiento de riesgo operacional.

El Estado como promotor de la seguridad de la información

Las leyes relacionadas a la gestión de riesgos operacionales llevan, lamentablemente, algunos años durmiendo en el Congreso, lo que lleva a cuestionar si existe conciencia y voluntad de avanzar por parte del Estado chileno en estas materias. Si bien existen senadores que dedican tiempo y esfuerzo a su concreción, desde afuera no se entiende la lentitud en su aprobación y entrada en vigor. En particular: las leyes de Protección de Datos Personales, de Delitos Informáticos, de Ciberseguridad y la ley de Infraestructuras Críticas, por mencionar las más relevantes del último tiempo.

Está claro, con todo lo dicho, que la gobernanza de este tema es fundamental y prioritaria. Idealmente, los presupuestos de inversión deben ser asignados y seguidos en forma separada de las inversiones en tecnologías. Así, los directivos asimilarán que es su responsabilidad asegurar la inversión de los accionistas frente a todo tipo de eventos.

Para las empresas de servicios es fundamental iniciar un camino hacia la certificación de un SGSI 27001, porque ello permitirá un nivel de madurez en seguridad de la información y así enfrentar de mejor forma el desarrollo del negocio en esta economía digital.

Categorías
Columnas

La transformación del retail y la logística en la era de la nueva normalidad

Santiago, Chile. 22 octubre, 2020. Recientemente, un artículo de The Wall Street Journal informó sobre la intención de Amazon de adquirir diversas tiendas y centros comerciales de J.C. Penney y Sears para usarlos como puntos de bodegaje y distribución. Una noticia que sorprendió al mundo del retail en Estados Unidos porque, con seguridad, al fundar Sears en 1892, Richard Warren Sears y Alvah Curtis Roebuck jamás imaginaron que su compañía terminaría funcionando como un almacén, luego de llegar a operar casi 290 tiendas en el país del norte al año 2019.

La idea detrás del gigante del comercio minorista digital es obtener más espacio de almacenamiento de mercancías y la posibilidad de estar más cerca de los consumidores, optimizando así los tiempos de entrega.

¿Podría esta tendencia comenzar a replicarse en Chile? Probablemente, la respuesta no tiene un grado absoluto de certeza en el corto plazo, pero la visión de KLog es que algo de eso veremos en nuestro país.

Sin duda, las tiendas físicas no van a desaparecer, pero pasarán a convertirse en lugares de experiencia de compra para los clientes, donde la calidad de atención, las tecnologías de pago y los catálogos en línea serán elementos diferenciadores. En línea con esto, tendrán también un rol como centros de distribución que faciliten una gestión más eficiente del e-commerce, promoviendo un nuevo paso en el concepto de administración conocido como “just in time”, acuñado en Japón en la década de los ´80, y que en esencia se refiere a que los suministros lleguen a la fábrica o los productos a los clientes “justo a tiempo”. Es decir, poco antes de que se usen o se comercialicen y solo en las cantidades necesarias.

Lo anterior tendrá un impacto importante en términos logísticos, pues finalmente estos comercios tenderán a convertirse en centros de bases de datos de inventarios y artículos, que permitirán a las personas visualizar lo que realmente quieren adquirir y, en consecuencia, mantener stocks de los artículos más solicitados. De esta forma, la logística del futuro terminará aglutinando dos funciones esenciales para el comercio: la entrega de datos de tendencias de compra, para evaluar qué productos tienen mayor demanda; y contribuir a la rapidez de envío, considerando que los centros comerciales tienen ubicaciones estratégicas que los acercan a los clientes de mejor manera que los puntos de almacenaje tradicionales.

Esto significará que tanto los retailers como las compañías de logística deberán adaptarse a una nueva realidad en la que la velocidad de respuesta, la inteligencia de mercado, la tecnología, la disponibilidad de productos y la experiencia de compra serán esenciales. El desafío ya no será si estamos o no preparados para estos cambios, sino con qué rapidez podemos sumarnos a este escenario. La sobrevivencia de muchas empresas de retail y de logística dependerá de ello.