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Chile es el tercer país más afectado en empleo a nivel mundial

Santiago, Chile. 25 septiembre, 2020. Unos 40 millones de empleos se han destruido a nivel mundial entre marzo y julio de este año a causa de la crisis del Coronavirus, provocando uno de los costos más sensibles a la economía mundial producto de la emergencia sanitaria. Chile, lamentablemente, es el tercer país más afectado en términos de porcentaje de empleo perdido (21% entre marzo y julio), solo superado por otras dos economías latinoamericanas: Perú y Costa Rica.

El factor común en la evolución de los mercados laborales ha sido la pérdida de empleos a partir de las medidas de contención del contagio, y el abandono de la fuerza de trabajo por parte de los nuevos desempleados, ante la falta de expectativas en un contexto en que gran parte de las actividades económicas se encuentran (o encontraban) restringidas en su operación.

Lo anterior explica por qué el impacto ha sido mucho más fuerte en materia de empleo que en la tasa de desempleo (si las personas abandonan la fuerza laboral, dejan de ser contabilizados como desempleados).

La región Latinoamericana aparece como la más golpeada, con 6 países dentro de la lista de los que más han perdido empleo entre marzo y junio o julio: Los mencionados casos de Perú, con un 39%, Costa Rica (21%) y Chile (21%); además de Colombia (12%), Brasil (10%) y Argentina (7%). Completan el listado Filipinas (21%), Egipto y Armenia (ambos con caídas del 10%), y Estados Unidos (8%).

De los países que disponen de información actualizada, 51 exhiben caídas de diversa magnitud en su empleo, y solo 9 muestran alzas, aunque moderadas, destacando el caso de Austria (6%) y China (9%).
En el caso de Austria, al igual que otros países europeos, la agresiva implementación de medidas de retención de empleo y de programas de incentivo a la contratación temporal (ocupaciones de corto plazo), contribuyó a disminuir los costos en desempleo, aunque el vencimiento de varios de ellos, en un escenario todavía complejo, ha abierto el debate sobre su extención o renovación. También ha contribuido la relativa rapidez de reacción de los planes de desconfinamiento, si bien esta misma estrategia a generado temores respecto a los riesgos de rebrote del contagio.

Chile es el tercer país más afectado en empleo a nivel global

China, epicentro del inicio del contagio, mejoró significativamente sus números en el segundo trimestre, creando, de acuerdo a nuestras estimaciones, más de 13 millones de empleos entre marzo y junio, después de haber perdido 6 millones en el primer trimestre.

Estados Unidos, por su parte, es la economía que más empleos perdió entre marzo y julio, con cerca de 12 millones y medio de personas que perdieron sus ocupaciones. A junio, en tanto, Brasil había perdido casi 9 millones de empleos desde marzo.

En general, entre los países del hemisferio norte se aprecia la mayor severidad del impacto laboral entre los meses de abril y mayo, mientras que junio y julio parecen ser el momento crítico en el Cono Sur de América. Estos patrones responden evidentemente a las curvas de desarrollo de la pandemia, y probablemente al hecho de que la mayor incidencia de contagios en Sudamérica ocurrió entre el otoño e invierno, a diferencia del Hemisferio Norte. Independientemente de las temporalidades, se observa claramente una mayor vulnerabilidad en los mercados latinoamericanos ante la crisis del Coronavirus. Consistentemente, los impactos son más severos y mucho más dramáticos que en las economías desarrolladas.

Chile es el tercer país más afectado en empleo a nivel global

Desde el punto de vista del impacto del tipo de políticas de contención sanitaria, se observa que a medida que éstas se hacen más severas y por tanto más restrictivas para la movilidad y las actividades económicas, las tasas de desempleo son a su vez más elevadas.

Chile es el tercer país más afectado en empleo a nivel global

En los próximos meses se espera una relativa mejoría en los indicadores laborales a nivel mundial, favorecida por el avance de nuevas tácticas de desconfinamiento y la reapertura parcial de actividades que estaban casi totalmente detenidas. De este modo, se consolida la percepción de que la mayor parte de los mercados laborales del mundo habrían tocado fondo entre abril y julio.

Las cifras aún muy preliminares de agosto al menos parecen ratificar esta tendencia. Hasta ahora, solo dos países han informado estadísticas laborales para ese mes: Estados Unidos, que recuperó más de 3 millones y medio de empleos respecto de julio, y Canadá, que agregó 250.000. En el caso de Chile, si bien las cifras oficiales se conocerán a fines de septiembre, la encuesta alternativa del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la PUC sugiere que en agosto se habrían recuperado al menos 300.000 puestos de trabajo, una buena noticia, aunque aún insuficiente para salir del ranking de los países más afectados.

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La transformación digital es clave para acelerar la recuperación y garantizar una mejor reconstrucción

Santiago, Chile. 25 septiembre, 2020. La transformación digital puede ayudar a la región de América Latina y el Caribe (ALC) a recuperarse más rápido de la crisis de COVID-19, según la publicación Perspectivas Económicas de América Latina (LEO, por sus siglas en inglés) 2020: Transformación digital para una mejor reconstrucción.

El informe LEO es una publicación anual conjunta producida por el Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de las Naciones Unidas, el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y la Comisión Europea.

“El LEO 2020 es un informe muy oportuno. Ayudará a fomentar el diálogo en los países de ALC y con la comunidad internacional sobre cómo podemos aprovechar al máximo la transformación digital en el contexto actual de crisis de COVID-19 ”, mencionó Iván Duque Márquez, Presidente de la República de Colombia.

El informe LEO 2020 documenta el dramático impacto de la pandemia en los más vulnerables y marginados. Las microempresas se han visto especialmente afectadas: es probable que 2,7 millones de ellas cierren, lo que implica la pérdida de 8,5 millones de puestos de trabajo. Al entrar en esta crisis, el 40% de los trabajadores en las economías de ALC no tenían acceso a ninguna forma de protección social y el 60% trabaja de manera informal.

“Esperamos que más de 45 millones de personas adicionales caigan en la pobreza. La crisis socioeconómica hace que un nuevo modelo de desarrollo sea más urgente que nunca. La digitalización podría ser una herramienta poderosa para superar los desafíos estructurales de la región, solo si se considera como una vía integral para impulsar un cambio estructural progresivo, a través de políticas de generación de nuevos sectores, empleos de calidad, desarrollo de capacidades e innovación”, dijo Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL.

“La crisis ha creado las oportunidades para avanzar en las reformas necesarias que pueden ayudar a difundir los beneficios de la transformación digital para lograr un crecimiento incluyente y sostenible. También destaca la urgente necesidad de cerrar las brechas digitales entre territorios, familias, estudiantes, trabajadores y empresas”, dijo Angel Gurría, secretario general de la OCDE.

Según el LEO 2020, la crisis está exacerbando una serie de desafíos estructurales interrelacionados, que incluyen una alta desigualdad e informalidad, baja productividad y servicios e instituciones públicos deficientes.

La buena noticia es que la transformación digital puede ayudar a las economías de ALC a salir de la crisis estimulando la innovación empresarial y nuevos modelos de consumo, transformando los sistemas de producción y las cadenas de valor, reorganizando los sectores económicos e introduciendo nuevas condiciones de competitividad. Las herramientas digitales también pueden contribuir a un mejor acceso a los servicios públicos, incluida la salud y la educación. Por último, pueden ayudar a mejorar la gobernanza, situando los ciudadanos en el centro de las políticas públicas.

Como señaló la comisaria de la Unión Europea para alianzas internacionales, Jutta Urpilainen, “La transformación digital presenta a la UE y América Latina y el Caribe una oportunidad para idear juntos soluciones innovadoras y abordar desafíos estructurales. Una oportunidad también para abordar las desigualdades desde ya. El mercado único digital de la Unión Europea es un ejemplo de cómo la integración digital puede centrarse en incluir a los ciudadanos y apoyar a las empresas. Pero no debemos olvidar que para beneficiarnos, el acceso es imprescindible”.

“La transformación digital ofrece una oportunidad única para impulsar la productividad y brindar mejores servicios públicos en América Latina y el Caribe. Con Covid-19, la región ha acelerado sus procesos digitales, pero aún queda un largo camino para cerrar la brecha con las economías avanzadas ”, agregó Luis Carranza, Presidente Ejecutivo de CAF.

Sin embargo, el informe advierte de un camino difícil por delante. El acceso a Internet, en particular, está lejos de ser universal: en 2018, el 68% de la población de ALC lo usó regularmente, casi el doble de la proporción en 2010, pero muy por debajo del promedio de la OCDE de 84%. Además, mientras que el 75% de la población más rica de América Latina usa Internet, solo el 37% de la población más pobre lo hace. La diferencia entre ricos y pobres es mucho mayor (casi 40 puntos porcentuales) en ALC que en los países de la OCDE (menos de 25 puntos porcentuales). La transformación digital viene con grandes desafíos, con más del 20% de los trabajos en algunos países que probablemente se sometan a algún tipo de automatización. Por lo tanto, la región necesita nuevas inversiones masivas en educación y capacitación para equipar a los trabajadores con las habilidades digitales necesarias.

La edición 2020 de LEO describe una serie de recomendaciones de políticas públicas para coordinar las múltiples agendas digitales que proliferan en los países de ALC y destaca la importancia de vincularlas con Planes Nacionales de Desarrollo (PND), 16 de los cuales se analizan en el informe. Responsabilidades claras y la implementación adecuada son cruciales para el éxito de estas agendas. El informe también destaca que para aprovechar al máximo la transformación digital a nivel local, nacional e internacional, es necesario renovar las alianzas internacionales. Por ejemplo, gravar la economía digitalizada de manera eficaz y justa, requiere una sólida cooperación internacional. De manera similar, a través de una cooperación regional más efectiva, los países de ALC podrían fortalecer sus capacidades digitales nacionales.