Categorías
Destacados Infonews Titulares

COVID-19 acelera mercado de datos fijos en América Latina

  • Los datos de las redes fijas en América Latina crecerán un 12,4% promedio anual hasta 2024.
  • Dicho crecimiento se debe al aumento del home office y los servicios de streaming.
  • Chile encabezará el mercado de 5G en la región.

Santiago, Chile. 22 septiembre, 2020. Antes de la pandemia, las proyecciones de crecimiento de los servicios de datos fijos en América Latina eran de 10% promedio anual de 2019 a 2024; pero con la pandemia la expectativa de crecimiento subió un 24% por encima de lo previsto, es decir, a 12,4% anual para los próximos cuatro años, estimaron analistas de la consultora de la Industria de Tecnologías de la Información (TI), IDC.

Con la emergencia de COVID-19 cambiaron las reglas del juego para muchos, hasta el punto de que las empresas de telecomunicaciones se vieron obligadas a posponer o reducir su gasto de capital, explicó Alberto Arellano, gerente de investigación de telecomunicaciones en IDC México.

COVID-19 acelera mercado de datos fijos en América Latina

“Tan solo en los primeros dos meses de la contingencia por el Coronavirus, el tráfico de datos fijos creció hasta 30% y los datos móviles 10%”, describió Diego Anesini, director de investigación en IDC Latinoamérica.

Esto, debido a los cambios en la demanda, resultado de una alta concentración en las redes de acceso del consumidor por el uso de aplicaciones para home office y servicios de streaming.

Para ello, los operadores tuvieron que reforzar la disponibilidad, especialmente en los nodos, el acceso a la infraestructura de borde (edge) y su desempeño, complementó el investigador.

Chile liderará el mercado de 5G en América Latina

En el caso de las redes móviles, Chile se colocó como el país con mayor avance para las redes de quinta generación (5G), al anunciar la primera licitación de frecuencias para octubre próximo, debido a que su principal uso será empresarial, mencionó Anesini.

Mientras que Brasil y México anunciaron que, por complicaciones técnicas y financieras derivadas de la pandemia, la licitación del espectro para 5G se realizará hasta el próximo año.

“Si bien, México ya hizo las primeras pruebas, la subasta se retrasó, y los operadores continúan desarrollando su red 4G” puntualizó Alberto Arellano.

En el caso de Argentina, su desarrollo será más lento por la baja en las inversiones, en especial tras el ciclo de precios congelados de los servicios de telecomunicaciones que se dará del 1 de septiembre al 31 de diciembre próximo, indicó Sebastián Novoa, analista senior en IDC del mercado argentino.

Categorías
Columnas

Una nueva era de Innovación Social Empresarial

Santiago, Chile. 22 septiembre, 2020. Constantemente escuchamos predicciones de “nuevas eras”, pero en los últimos años nunca había sido tan obvio un quiebre en el status quo. Se produjo una especie de tormenta perfecta frente a la desigualdad: Las revoluciones sociales que vimos a través del mundo pusieron el tema en la palestra. “El sistema no está funcionando”, “El PIB creciente no es signo de progreso real”, “El pueblo puede poner en jaque al empresariado y al Gobierno”.

Y luego llega el COVID. Impredecible e implacable, el cual no sólo trajo consigo un agravamiento del drama humano, sino que también una aceleración en el cambio de reglas mundiales, muchas de ellas asociadas al mundo digital.

¿La tormenta perfecta es por el daño a la clase media y gente más vulnerable? Sí, sin duda alguna, pero hay una segunda tormenta perfecta: La era digital ha servido para dar voz al pueblo, para unificar fuerzas y organizarse, a su vez la digitalización forzada ha creado espacios virtuales más robustos y ha sumado a más personas que antes no participaban (como tercera edad o segmentos con menos poder adquisitivo), y finalmente eso ha potenciado el escrutinio público y la mirada sobre cómo actúan las empresas y los Gobiernos hoy. Al parecer entramos en una era donde el pueblo puede presionar “sin moverse del escritorio”.

Suena como una mala noticia para las empresas, pero podría ser todo lo contrario: nunca antes había sido tan fácil sintonizar con el descontento del cliente. Nunca antes había sido tan fácil priorizar las acciones.

Y es por ello que hoy pienso en una nueva era de visión corporativa. La era de la “Innovación Social Empresarial”. Si bien hoy ya vimos un traspaso desde la mirada del RSE a la sustentabilidad, hay un paso más proactivo que se puede tomar: ¿Podemos crear nuevos productos y servicios que a través de la tecnología nos permitan entregar alto valor a menor precio a segmentos más de base? La tecnología de punta en general es para la élite ¿Qué pasa cuando la usamos para desafíos sociales?

La innovación social ha sido vista como la “hermana pobre” de la innovación disruptiva, aquella hecha con menos recursos y precios más bajos, sin voluntad de escalar y que sacrifica dinero por impacto. Eso no es para nada un estándar de la realidad. Las innovaciones sociales debieran ganar mucho dinero, al generar mayor valor a la sociedad haciendo uso del talento y la tecnología para escalar su negocio e impacto.

Los emprendimientos sociales han tenido un “techo de cristal” para escalar, y una mirada de Innovación Social Empresarial de las grandes compañías, que aceleren estos procesos a través de la tecnología y agilidad de las startups sociales, puede abrir un nuevo mundo donde el pueblo no está vigilando a las compañías como constantes amenazas de abuso, sino que como potenciales solucionadores de desafíos sociales. Pero para ello, tenemos que trabajar todos juntos con una mirada social y no sólo económica. Y algo me dice que en el futuro cercano no habrá otra opción (y el pueblo te lo hará saber).