Después del Coronavirus, no podremos seguir trabajando así

IDG - teletrabajo

Comparte este contenido:

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email

Por Alex Cruickshank, IDG.

  • Porque la tecnología no es la respuesta completa para el trabajo a distancia.

Berlin, Alemania. 2 abril, 2020. El coronavirus (COVID-19) ha obligado a muchos empleadores a aceptar que trabajar desde casa es una solución viable para la mayoría, si no todos los empleados. Un portátil, una conexión a Internet y una VPN (Virtual Private Network) es todo lo que se necesita para convertir a un empleado de oficina en un trabajador remoto productivo WFH (Work From Home). Ha sido tan fácil que uno se pregunta, por qué hubo tanto alboroto antes del virus, ¿qué tenia atadas las manos de las empresas? Al menos, así es como se describe la situación actual. La verdad es bastante diferente.

La aparente facilidad con la que algunos países han pasado de una sociedad abierta a una cerrada en las últimas dos semanas ha sido impresionante. La tecnología ha ayudado a que esto suceda, y no sólo manteniendo a las masas encerradas entretenidas con juegos, videos, música, podcasts, libros, pornografía y otras formas tradicionales de entretenimiento en el hogar.

COVID-19 ha hecho lo que años de insistencia de los trabajadores e incentivos gubernamentales no han logrado: forzar a muchos empleadores a aceptar que el teletrabajo es una solución viable para la mayoría de los empleados, si no para todos. Un notebook, una conexión a Internet y una VPN es todo lo que se necesita para convertir a un empleado de oficina en un trabajador remoto productivo. Ha sido tan fácil que uno se pregunta, ¿por qué tanta resistencia antes?

Al menos, así es como se describe la situación actual. La verdad es bastante diferente. Trabajar desde casa puede parecer una gran idea, pero la realidad puede ser dura, incluso en los mejores momentos. Los sentimientos de soledad no se superan fácilmente, y la interacción virtual es sólo un bálsamo, no una cura. Aquellos que tienen familia deben tener en cuenta los horarios de los demás, adecuando el trabajo a las horas en las que sus hijos están en la escuela, por ejemplo. La motivación es un tema constante. Además, no todo el mundo tiene suficiente espacio en casa para una oficina dedicada. La mesa de la cocina no es un sustituto decente.

Eso es en el mejor de los casos, pero estos no son los mejores tiempos. Estoy escribiendo este artículo desde una habitación de hotel barato en Berlín, a sólo 30 metros de casa, en la que me he reservado frenéticamente hoy para tener un poco de paz y tranquilidad para poder escribir de forma productiva. He estado “trabajando desde casa” durante 25 años, pero la verdad es que durante gran parte de ese tiempo también he utilizado espacios de trabajo conjunto, reuniones compartidas, oficinas de otras personas, cafeterías, locales de clientes, bibliotecas y otros lugares convenientes para evitar volverme loco en casa. El trabajo que hago desde casa es principalmente de administración y comunicaciones – correos electrónicos y llamadas telefónicas, facturación, actualizaciones de tecnología y así sucesivamente – no es un verdadero trabajo productivo.

Hoy en dia, ninguno de mis espacios de trabajo habituales está disponible. Todo está cerrado, incluso el cementerio en el que a veces me sentaba a reflexionar sobre la investigación para un artículo. Ahora tengo dos hijas en casa que van al colegio, junto con su madre, en un apartamento de 95 m2 en el centro de la ciudad de Berlín. Ahora es imposible trabajar allí, por lo que este es mi último bastión de productividad: una fría y poco amueblada habitación de hotel en el antiguo Berlín Oriental, con vistas a un patio de recreo que está vacío, excepto por unos pocos niños que han trepado descaradamente sobre las barreras protectoras puestas ayer mismo.

No espero ninguna simpatía, querido lector. Lo quiero transmitirles es que trabajar desde casa no es tan fácil como parece, incluso para un escritor solitario y experimentado. Las distracciones abundan, especialmente ahora. La tecnología nos da conexiones rápidas a Internet, notebooks relativamente baratos y otras herramientas que nos permiten hacer videoconferencias, compartir datos, trabajar en colaboración y mucho más. Sin embargo, a pesar de esto, la productividad bajará dramáticamente mientras dure esta pandemia.

Eso es para la gente que puede trabajar desde casa, por supuesto. Muchos no pueden. Muchos ya han perdido sus trabajos o los perderán en las próximas semanas y meses. Hostelería, viajes, comercio minorista y más: los sectores serán devastados y un gran número de personas desempleadas, muchas de ellas por mucho tiempo. La capacidad de parte de la población de trabajar desde casa enmascara los casos traumáticos de los que no pueden, pero sin estos últimos la economía no puede sobrevivir.

La tecnología ha facilitado la detección de los casos de COVID-19, el seguimiento de los contactos de las personas infectadas, la información a todo el mundo sobre la propagación del virus, la identificación de las personas que infringen las normas sobre la cuarentena y el toque de queda, y el entretenimiento de todos en sus hogares. Sin embargo, la tecnología no ha resuelto el problema de la escasez de camas en la UCI, la escasez de ventiladores y la falta de personal de emergencia capacitado. No ha producido una vacuna o una cura. No ha creado puestos de trabajo para esos millones de personas que han perdido los suyos repentinamente, o los perderán en un futuro próximo. La tecnología no puede arreglarlo todo.

Trabajar desde casa está siendo promocionado por la prensa como una cura milagrosa para el impacto económico de COVID-19, lo que implica que todos las empresas pueden seguir como siempre con equipos remotos. Muchos simplemente no pueden, e incluso aquellos que potencialmente podrían requerir un largo período de transición antes de ser tan eficientes como lo eran antes.

Cuando esto termine, y terminará algún día, un gran número de trabajadores actualmente remotos no querrán volver a oír nunca más las siglas WFH.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Infoweek Newsletter
Seminarium - CIG Salud
Banner 300x250 - montblanc - boligrafo-meisterstuck-diamond-de-la-linea-platinum-le-grand
Banner 250x250 - IFX

Eventos

diciembre 2020
abril 2021
mayo 2021
¡No hay eventos!
Banner FonoIP - telefonia para teletrabajo
Kimsa - desarrollo de software
Banner 300 - DuckDuckGo
Banner-Ubic8-300-Pallavicini
Banner Beurer BC85
BannerPropertyPartners300-buenas