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Los desafíos y herramientas para reducir las pérdidas en la construcción

Santiago, Chile. 14 enero, 2020. Para quienes estamos vinculados con el mundo de la construcción no es un misterio que un tercio del tiempo trabajado en las obras se dedica a actividades que no agregan valor y que son innecesarias. Es más, ni siquiera son un puente para generar valor. En esta categoría se consideran las esperas, tiempos muertos, trabajos que deben volver a ejecutarse, o descoordinaciones de los equipos. Todo lo anterior genera cuantiosas pérdidas económicas en cada proyecto por desviaciones de plazo, sobrecosto, problemas de calidad, entre otras.

Quizá por décadas esto ha sido así. Sin embargo, hoy nos encontramos en un escenario complejo, donde más que nunca la industria en Chile requiere enfocarse en la productividad, empujando todas las mejoras para optimizar sus procesos constructivos y ahorrar costos.

Diversos estudios demuestran que la productividad no ha mejorado en este sector como si lo ha hecho en otros. Es también de los sectores que más tardíamente están iniciando la transformación digital. Sumado a ello, el mercado está cada vez más competitivo, los clientes son cada vez más exigentes y los proyectos más complejos. ¿Cómo hacerlo entonces? Porque no basta sólo con el diagnóstico.

El desafío es cómo generar sistemas de trabajo en base a la aplicación de herramientas y tecnologías que permitan a las constructoras agregar valor para que éstas puedan ser sustentables, mediante la constante identificación y reducción de desperdicios que consumen recursos, pero que no le agregan valor al cliente. Se requiere una revisión del proceso constructivo enfocado en los resultados finales y no en los resultados parciales, mediante un trabajo colaborativo, transparente y alineado entre todas las partes.

Como estrategia para enfrentar este desafío surge la filosofía Lean Construction o construcción sin desperdicios, una filosofía que nos propone una serie de conceptos, metodologías y herramientas como alternativa para mejorar de manera importante los resultados que se obtienen en los proyectos en diferentes aspectos: costos, plazo, calidad, seguridad, entre otros. Esta es la adaptación de la filosofía del modelo de producción de Toyota a los procesos de construcción. Se basa en 5 principios básicos que fueron definidos por Womack y Jones (Lean Thinking: Como utilizar el pensamiento Lean para eliminar los desperdicios y crear valor en la empresa, Free Press, 1996). Estos principios son: Identificar el valor desde el punto de vista del cliente, Identificar el flujo de valor, Hacer que el valor fluya, Dejar que el cliente tire de la producción y, por último, Buscar la perfección, que es el mejoramiento continuo.

Según el Lean Construction Institute (www.leanconstruction.org), “los métodos Lean buscan desarrollar y administrar proyectos a través de las relaciones, el conocimiento compartido y metas comunes. Los silos tradicionales de conocimiento, trabajo y esfuerzo se rompen y se reorganizan para el beneficio del proyecto más que para el de los participantes individuales. ¿El resultado? Mejoras significativas en el plazo con reducciones dramáticas de desperdicio, particularmente en proyectos complejos, inciertos y rápidos”.

Lean Construction invita a, además de centrarse en el porcentaje en que estamos agregando valor (1/3 de la oportunidad), mirar los procesos que representan el porcentaje del tiempo en el que no se agrega valor (2/3 de la oportunidad). Es decir, hacer preguntas tales como: ¿cuánto tiempo están esperando los trabajadores y por qué?, ¿Cuánto tiempo se deben trasladar?, ¿estará bien diseñado el proceso?, ¿tenemos disponibles los materiales?, ¿Están claros los diseños?. Las mejoras que provienen de estos análisis muchas veces son de muy bajo costo e incluso sin costo alguno. Gran parte de las oportunidades pasan por cambiar algunas políticas o logística de la obra, mejorar la comunicación entre los diferentes actores (desde el equipo de obra, oficina central, subcontratistas, proveedores, hasta el cliente), y por mejorar los procesos de planificación y coordinación de la obra. Todo esto con la participación activa de los trabajadores del proyecto.

Para la implementación de la construcción Lean y su sustentabilidad en el tiempo es fundamental el convencimiento e involucramiento de los líderes de la organización, entendiendo que si éstos no se involucran, es posible que se obtengan buenos resultados en el corto plazo, pero es muy probable que éstos no se mantengan en el mediano-largo plazo.

Por otro lado, se trata de cambiar paradigmas, por lo que el entrenamiento del equipo es muy importante para poder cambiar la manera en la que se visualizan los procesos y entregarles herramientas y métodos que les permitan soportar la aplicación de la filosofía. Para esto hay que trabajar en tres ejes: Tecnología, Cultura y Filosofía.

En el eje de tecnología hay múltiples metodologías y herramientas que se deben practicar para aplicar los conceptos de Lean, tales como el Last Planner System, ciclos PDCA, Value Stream Mapping, 5S, entre otras.

En eje de Filosofía, Lean nos propone conceptos y una lógica de pensamiento distinta a los modelos tradicionales.

El eje de cultura es probablemente el más difícil a trabajar, porque se trata de un cambio cultural, un cambio en la manera de hacer las cosas por parte de la empresa. Por lo mismo, se debe trabajar en el estilo de liderazgo, en el empoderamiento de los trabajadores y en generar una organización motivada y flexible.

Finalmente, para mejorar la probabilidad de éxito, se debe hacer el link con la estrategia de la empresa, es decir, establecer claramente el por qué se requiere la implementación. Medir el éxito de ésta en base a los objetivos estratégicos de la compañía para focalizar los esfuerzos en procesos que realmente impacten los indicadores del negocio.

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Negocios

“Resulta importante reconocer los aspectos de nuestro régimen constitucional vigente que resultan rescatables y cuáles debieran mejorarse”

  • Durante la Mesa Redonda “Debate Constitucional y su Impacto en las Empresas” organizada por la CCS, académicos, economistas y especialistas analizaron por primera vez el efecto que tendrá la discusión constitucional en las empresas.

Santiago, Chile. 14 enero, 2020. La CCS (Cámara de Comercio de Santiago), realizó la Mesa Redonda “Debate Constitucional y su Impacto en las Empresas”, encuentro que contó con las exposiciones del rector de la Universidad Diego Portales, Carlos Peña; la decana de la Facultad de Derecho de la Universidad Alberto Hurtado, Miriam Henríquez; el director del Departamento de Derecho Público de la PUC, Sebastián Soto; el socio líder de Deloitte Legal, Ignacio Concha y Manuel Bengolea, economista y gerente general de Octogone.

En su discurso de apertura el presidente de la CCS, Peter Hill, hizo un llamado a que para poder abordar como país el tema constitucional, es necesario terminar de una vez con la violencia que nos afecta a todos y que tiene evidentes consecuencias para el bienestar de los chilenos. “El tener un clima social adecuado es un requisito sine qua non para cualquier avance en temas políticos, y cuesta mucho pensar en cambios positivos si no podemos recordar que somos todos chilenos y que tenemos el derecho y el deber de entendernos y dialogar”.

El dirigente gremial señaló que históricamente Chile se ha distinguido a nivel de la región por ofrecer seguridad al inversionista, con reglas claras e institucionalidad seria con mecanismos para exigir el respeto a sus derechos.

Al respecto, destacó que “resulta importante reconocer cuáles son los aspectos de nuestro régimen constitucional vigente que resultan rescatables y cuáles debieran mejorarse, así como entender qué aspectos no son propios del ámbito constitucional”.

Para el presidente de la CCS “gobernar es priorizar esfuerzos, lo que muchas veces resulta en tomar decisiones impopulares, defender que particulares ejerzan derecho en contraposición de terceros, y destinar recursos a ciertas causas en desmedro de otras. Los gobiernos que vengan en el futuro necesitarán de una institucionalidad legitimada y fuerte para devolvernos a la senda del desarrollo y resistir los impulsos populistas”.

“Esperemos entonces que este proceso nos otorgue una institucionalidad robusta, ya sea con una nueva constitución o por la vía de reformar la actual, que se rescate lo bueno que tenemos hoy, se mejore lo que nos falta y se dé legitimidad a los gobiernos que vengan. Esperamos que quienes contribuyan a formularla sean personas que tengan, además de los conocimientos necesarios, el más absoluto espíritu patriótico, pensando solo en el bienestar y el futuro de Chile”.

El rector de la Universidad Diego Portales, Carlos Peña indicó que “la Constitución debería concebirse como el esfuerzo por trazar las reglas del juego que permitan competir pacíficamente por el poder, estableciendo al mismo tiempo límites al poder, y habría que oponerse, intelectualmente desde luego, a aquellas otras concepciones más colectivistas”.

Ante la pegunta de cual debería ser el contenido de una Constitución, Peña explica que “habría que tener presente que la función fundamental de la Carta Constitucional es poner limites a la voluntad de la mayoría. Los países que deciden tener una Constitución es porque han llegado a la conclusión que las mayorías ocasionales, las mayorías que se hacen de los gobiernos de la competencia política, no pueden siempre tener la última palabra, y en consecuencia hay que poner ciertas materias al margen de la voluntad de la mayoría”.

Continua Peña, “si usted creyera que la mayoría que se hace del poder en las elecciones presidenciales o parlamentarias no debiera tener limites, entonces usted no debería tener una Constitución”.

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Destacados Seguridad Titulares

Los riesgos Cyber figuran, por primera vez, como la gran amenaza mundial para las empresas

  • Encuesta anual de los principales riesgos empresariales en su noveno año: más de 2.700 expertos de 100 países.
  • Los incidentes cibernéticos se han vuelto más peligrosos y costosos para las empresas, lo que a menudo resulta en procesos judiciales y disputas.
  • La Interrupción de los Negocios ocupa el segundo lugar, y aún presenta un desafío con la digitalización y los movimientos civiles que conducen a nuevas causas de interrupción y pérdida de ingresos.
  • Los Cambios Climáticos alcanzan su posición más alta en el ranking: las empresas están más preocupadas por las pérdidas físicas causadas por acontecimientos climáticos extremos, pero también temen las críticas de los consumidores y el aumento de las acciones legales y reguladoras.

Sao Paulo, Brasil. 14 enero, 2020. Por primera vez en la historia, los incidentes cibernéticos (con un 39% de respuestas) aparecen como el más importante riesgo para las empresas a escala mundial en el noveno Allianz Risk Barometer 2020, relegando al que hasta ahora había siempre sido el primer riesgo, la Interrupción de los negocios (BI), a la segunda posición (con un 37% de respuestas). La concienciación acerca del riesgo cibernético ha crecido rápidamente estos últimos años, impulsada por la creciente importancia que los datos y sistemas informáticos han adquirido para las empresas, así como por varios incidentes de gran resonancia. En tan solo siete años, el riesgo cibernético ha escalado posiciones desde la 15ª posición, con apenas un 6% de respuestas.

Los Cambios en las Leyes y Regulaciones (3º, con un 27%) y el Cambio climático (7º, con un 17%) son los riesgos que más suben en todo el mundo, como reflejo de la creciente preocupación que empresas y naciones muestran por la guerra comercial entre los Estados Unidos y China, el Brexit y el calentamiento global. El informe anual sobre riesgos globales para las empresas elaborado por Allianz Global Corporate & Specialty (AGCS) incorpora la opinión de 2.718 expertos de más de 100 países, cifra récord entre la que figuran ejecutivos, gestores de riesgos, intermediarios y expertos en seguros.

Allianz Risk Barometer 2020

“El Allianz Risk Barometer 2020 pone de manifiesto que el riesgo cibernético y el cambio climático son dos importantes desafíos que las empresas deberán vigilar con atención en esta nueva década “, dice Joachim Müller, CEO de AGCS. “Por supuesto, existen otros muchos escenarios de daños e interrupción de actividad a los que prestar atención, no obstante, si los consejos de administración y los gestores de riesgos no contemplan los riesgos cibernéticos y de cambio climático, es más que probable que los resultados operativos y financieros, así como la reputación de las empresas frente a los principales actores interesados, se vean gravemente afectados. La preparación y planificación frente a los riesgos cibernéticos y de cambio climático son una cuestión tanto de ventaja competitiva como de resiliencia empresarial en la era de la digitalización y el calentamiento global”.

América del Sur: planificación frente a los imprevistos

Aunque en todo el mundo el principal riesgo para las empresas son los ciberataques, las compañías sudamericanas están más preocupadas por la Interrupción de los Negocios. Primero en el ranking de Brasil (33%) y Colombia (35%), este es un riesgo que refleja la necesidad de que las empresas piensen en planes de prevención y contingencia para los incidentes más distintos. “BI a menudo puede ser la punta del iceberg en términos de pérdidas para un negocio. Un siniestro de interrupción de negocios puede desencadenar muchos otros, llevando a una compañía a pérdidas inimaginables “, dice Glaucia Smithson, CEO AGCS South America.

La importancia de la prevención y la planificación, así como el diálogo estrecho y abierto entre la compañía y la aseguradora, son clave para minimizar el riesgo y la pérdida. “Trabajando en estrecha colaboración con el cliente, podemos proporcionar un análisis de su operación y de la compañía, evaluando los riesgos que pueden afectarlo y lo que el cliente puede hacer para reducir o incluso eliminar los riesgos en su operación. AGCS trabaja con una red global integrada de expertos que pueden diseñar, junto con nuestro cliente, modelos de prevención y planes de contingencia, además de tener un proceso de siniestros eficiente y colaborativo con nuestros clientes, lo que hace la diferencia cuando las operaciones de una compañía están en paro”, completa la ejecutiva.

Las amenazas cibernéticas continúan evolucionando

Además de situarse como el principal riesgo en el ámbito mundial, los incidentes cibernéticos figuran entre los tres principales riesgos en muchos de los países estudiados; en Austria, Bélgica, Francia, la India, Sudáfrica, Corea del Sur, España, Suecia, Suiza, el Reino Unido y los Estados Unidos también aparecen entre los diez principales riesgos para las empresas. Las empresas hacen frente a mayores y más costosas violaciones de la seguridad de los datos, un crecimiento de los incidentes de ransomware y suplantación de correo corporativo (spoofing), así como a la perspectiva de sanciones asociadas con la protección de datos o litigios derivados de estos incidentes. El costo medio de una gran violación de seguridad de los datos (las que afectan a más de un millón de registros) asciende ahora a US$ 42 millones, un 8% más en términos interanuales. “Los incidentes generan más pérdidas y afectan cada vez más a grandes empresas con ataques más sofisticados y mayores demandas de rescate. Hace cinco años, el rescate habitual exigido en incidentes de ransomware rondaba las decenas de miles de dólares. Ahora puede ser de varios millones”, sostiene Marek Stanislawski, subdirector global de riesgo cibernético en AGCS.

allianz risk barometer  2020 - most important risks

Interrupción en los Negocios – una vieja amenaza con nuevas causas

Tras siete años como el primer riesgo, la interrupción de los negocios cae a la segunda posición en el ranking. Sin embargo, se mantiene la tendencia hacia incidentes de BI más amplios y más complejos. Las causas ganan en diversidad, al abarcar desde incendios, explosiones y desastres naturales hasta cadenas digitales de suministro o, incluso, violencia política. “Hoy en día, las cadenas de suministro y plataformas digitales permiten una plena transparencia y trazabilidad de los bienes, sin embargo, el incendio de un centro de datos, un fallo técnico o un ataque informático pueden generar grandes pérdidas de beneficios para la multitud de empresas que dependen de un mismo sistema compartido y que no pueden volver a los procesos manuales”, afirma Raymond Hogendoorn, director global de siniestros patrimoniales y de ingeniería en AGCS.

Las empresas también están cada vez más expuestas al impacto directo o indirecto de paros, manifestaciones civiles o ataques terroristas. “El año pasado fue de movilizaciones populares en muchos lugares como Hong Kong, Francia, Chile, Bolivia y Colombia, lo que resultó en daños a la propiedad pública y privada, interrupción en muchas empresas e incluso servicios básicos para la población”, recuerda Smithson.

Cambios en las Leyes y Regulaciones se sitúan en tercera posición en el Risk Barometer, tras escalar una posición desde 2019. Los aranceles, las sanciones, el Brexit y el proteccionismo son señalados como las principales preocupaciones. Tan solo en 2019 se aplicaron 1.300 nuevas barreras comerciales. El conflicto comercial entre los Estados Unidos y China ha situado los aranceles estadounidenses en niveles cercanos a los existentes en la década de 1970. “La política comercial está pasando a ser una herramienta más para diferentes fines políticos, como la diplomacia económica, la influencia geopolítica o la política medioambiental”, explica Ludovic Subran, economista jefe en Allianz.

El cambio climático trae una mayor complejidad de riesgo

El cambio climático sube hasta su posición histórica más alta, séptimo puesto, en el informe y ya figura entre los tres principales riesgos en el conjunto de la región Asia-Pacífico, apoyado por expertos en gestión de riesgo de países y territorios como Australia, Hong Kong, la India e Indonesia. El aumento en las pérdidas físicas es el riesgo que más temen las empresas (49 % de las respuestas), ya que la subida del nivel del mar, sequías más extremas, tormentas más devastadoras y grandes inundaciones representan amenazas para plantas y otros activos, así como para las vías de transporte y energía que mantienen unidas las cadenas de suministro. Por otra parte, las empresas se muestran preocupadas por el impacto operativo (37%), como la reubicación de instalaciones, y por los posibles impactos de mercado y regulatorios (35 y 33%, respectivamente). Las empresas tendrán que prepararse para una mayor litigiosidad futura: hasta la fecha, ya se han presentado demandas asociadas al cambio climático contra “grandes generadoras de carbono” en al menos 30 países del mundo y, de estas, la mayoría se ha hecho en los Estados Unidos.

“Existe una creciente conciencia entre las empresas de que los efectos negativos del calentamiento global por encima de dos grados centígrados tendrán un impacto dramático”, dice Chris Bonnet, director de servicios comerciales de ESG en AGCS. “La falta de actuación desencadenará una acción reguladora e influirá en las decisiones de los clientes, accionistas y socios comerciales. Ignorar el cambio climático cuesta más que lidiar con él. Por lo tanto, cada compañía necesita definir su rol, posición y ritmo para su transición durante el cambio climático, y los gestores de riesgos deben desempeñar un papel clave en este proceso”.