
- Sears Holdings se declaró en bancarrota bajo el Capítulo 11 ayer lunes en la mañana, cayendo sus acciones a más del 23%. Hoy se recuperaron un 36%. Pero su valor está en mínimos históricos, lejos de los US$ 122 que alcanzó en 2007.
- El emblemático minorista estadounidense cerrará 142 tiendas a fin de año y, al menos por ahora, no está claro de qué forma esto afectará a su plantilla laboral integrada por 89.000 empleados. Eddie Lampert dejará su puesto de CEO pero seguirá siendo presidente.
Nueva York, EE.UU. 16 octubre, 2018. Las acciones de Sears Holdings cotizaron a la baja más del 23% el lunes, alcanzando un mínimo histórico de US$ 0,28 cada una, después de que la empresa se declarara en quiebra el lunes en la mañana temprano.
El emblemático minorista estadounidense, cuyas ventas se han reducido a la mitad desde 2014, anunció que cerraría 142 tiendas antes de fin de año y que el CEO Eddie Lampert dimitiría. Lampert seguirá siendo el presidente de la empresa.
“En los últimos años, hemos trabajado duro para transformar nuestro negocio y desbloquear el valor de nuestros activos”, dijo Lampert.
“Si bien hemos progresado, el plan aún no ha dado los resultados deseados, y abordar las necesidades inmediatas de liquidez de la compañía ha impactado nuestros esfuerzos para convertirnos en un minorista rentable y más competitivo”.
Después de superar los US$ 122 por acción en 2007, las acciones de Sears han perdido casi todo su valor, ya que ha tenido que hacer frente a cambios en el gasto de los consumidores y al aumento del comercio electrónico, entre otras cosas.

La empresa con más de 130 años – un día después de declararse en bancarrota – recibió la aprobación para acceder a un préstamo de US$ 300 millones para mantenerse a flote durante la bancarrota.
Las ventas de la compañía durante el año fiscal de 2017 fueron menores a US$ 17.000 millones, monto que se quedó muy por debajo de los US$ 40.000 millones obtenidos cinco años antes.
Sears se une a la lista de empresas que han sido condenadas por el avance de la tecnología. Este año, la juguetería Toys R Us bajó la persiana de todas sus tiendas en Estados Unidos tras 70 años de operaciones, a causa de las deudas y el comercio online.
“El cambio en los hábitos de compra y la penetración de la tecnología ha propiciado un auge en el comercio electrónico que comienza a rebasar a los minoristas tradicionales y amenaza con extinguirlos si estos no se reinventan”, dijo Angel Méndez, especialista de la Facultad de Negocios de la Universidad La Salle.
La otra cada de la moneda: Amazon acaba de disparar un cañonazo elevando su salario mínimo a US$ 15 por hora, demostrando a los minoristas tradicionales -muchos de los cuales apenas pagan US$ 10 por hora a sus trabajadores- que lo está haciendo lo suficientemente bien como para permitirse el aumento.






