- La filial es objeto de una avalancha de demandas por subir los precios.
Santiago, Chile. 25 octubre, 2016. El negocio de Sanitas en Chile le está costando a la compañía española una avalancha de demandas, muchas de las cuales han llegado ya a los tribunales de justicia. La razón es que una buena parte de los clientes de su seguro de salud en Chile, denominado Isapres -un modelo de cobertura sanitaria con la colaboración del Gobierno muy extendido en Chile- han decidido recurrir a la justicia para no aceptar el aumento de precios por la renovación anual de sus pólizas.

Y el número de demandas no están siendo anecdótico. Según indica su informe semestral la propia compañía Bupa Chile -que pertenece a Sanitas desde su toma de control en febrero de 2014- la empresa tiene abiertas por esta razón procedimientos judiciales tanto en tribunales ordinarios como por vía arbitral. En concreto, en los tribunales ordinarios tiene en marcha a 30 de junio de 2016 un total de 20 juicios por demandas, más otros 22.690 recursos de protección por el alza del precio del seguro. Además, en estos tribunales tiene en trámite 50 recursos por determinadas coberturas más otros 79 recursos de protección por nueva prima.
Mientras, por vía arbitral, la compañía tiene abiertos 2.268 juicios arbitrales por demandas en contra de su seguro. Estos juicios deben ser estudiados por el tribunal arbitral de la Intendencia de Fondos y Seguros Previsionales de Salud, un organismo del Ministerio de Salud del Gobierno chileno.
El propio Gobierno chileno ha llegado a acusar a las aseguradoras de salud -entre ellas la propia Bupa Chile- de llevar a cabo alzas injustificadas en el precio del seguro. Según los datos ofrecidos por el superintendente de Salud, Sebastián Pavlovic, las aseguradoras subieron el precio de una de las coberturas hasta un 39,4% de medio en este año. En concreto, el alza de la filial de Sanitas -denominada Cruz Blanca- fue del 39,0%. “Se trata de un alza muy superior a lo esperado, ya que si bien la cobertura incorpora mejoras en varias enfermedades cubiertas, no contempla ninguna patología adicional que justifique una decisión de esta envergadura”, aseguró en julio el superintendente de Salud.
Desafiante, según Sanitas
Desde España, el equipo de Sanitas ve esta situación judicial como “desafiante”, aunque no creen que afecte al resultado final de su negocio. Fuentes oficiales de la compañía aseguraron que el problema afecta a todo el sector de este negocio en Chile, el cual “está viviendo un escenario desafiante derivado de la judicialización, por parte de los usuarios, de la renovación anual de los precios de las primas”. Esta alza, según Sanitas, es legal y “tiene como objetivo garantizar la sostenibilidad del sistema y el acceso a los servicios de salud de mayor calidad por parte los afiliados”.
Sin embargo, Sanitas asegura que esta situación “no ha afectado los planes de desarrollo que lleva a cabo Bupa en Chile” y tampoco considera que “afecte a los resultados de Sanitas en España ni en conjunto a los de la unidad Bupa Europa y Latinoamérica a la que pertenece”.





