- En seminario organizado por la Mutual de Seguros de Chile, Felipe Larraín, ex ministro de Hacienda estuvo a cargo de analizar las perspectivas para este 2016.
Viña del Mar, Chile. 24 mayo, 2016. Frente a una audiencia de más de 120 empresarios de la Región de Valparaíso, el ex ministro de Hacienda, Felipe Larraín, expuso sobre el panorama financiero para el año en curso, en el marco del seminario “Proyecciones y Desafíos Económicos 2016”, organizado por la Mutual de Seguros de Chile, corporación privada sin fines de lucro con 97 años de experiencia en el mercado asegurador.

En la ocasión, el economista afirmó que para recuperar la actual crisis de confianza que vive el país, “se debe llegar a acuerdos amplios y despejar incertidumbres” siendo prioritario “aclarar el tema laboral”, pero no a través de iniciativas que busquen cambiar la institucionalidad.
Enfatizó que “este es el peor periodo de crecimiento que hemos tenido en Chile, en más de 30 años”. “Hay que ser franco y realista, ya que gran parte de los factores no son externos al país”, sino internos”, agregó.
Comparó la economía local con la peruana, ya que esta última creció 4,4% y “es prácticamente una economía muy similar a la chilena pero que hoy crece más del doble que la nuestra”. “Es lamentable que en Chile el 2% de crecimiento se haya transformado en aspiracional, cuando además, el Fondo Monetario ha dicho que este país va a crecer 1,5%”, puntualizó.
Por su parte, el gerente general de Mutual de Seguros de Chile, Gonzalo Basaure, afirmó que “es clave generar instancias de discusión ante un escenario económico incierto, donde las inseguridades macroeconómicas, la volatilidad del mercado, y las recientes reformas, han impactado fuertemente en el consumo y la inversión”.
En relación a la crisis de confianza, sostuvo que “el seguro no es un bien básico, entonces, cuando hay una crisis o tendencia hacia ésta, la gente se preocupa y es natural; sin embargo, hasta ahora esta situación no se ha reflejado en una mayor tasa de anulación”. A su juicio y considerando otras sensibilidades presentes actualmente en el país, como la desconfianza a los sistemas piramidales, “las entidades aseguradoras tienen un prestigio que les ha permitido no verse resentidas”.






