Glattbrugg, Suiza. 2 febrero, 2015. El índice GTCI analiza la capacidad de los países para gestionar el talento a través de la atracción, crecimiento y retención del mismo. Además, diferencia entre dos niveles de talento, que se resumen en habilidades de nivel medio (laborales y de vocación) y habilidades de nivel alto (o de conocimiento global).
Según el estudio realizado por Adecco, Insead y Human Capital Leadership Institute Europa domina con 6 de las 10 primeras posiciones: Suiza, Luxembourgo, Suecia, Inglaterra, Dinamarca, Irlanda.
Chile, con una media de todas sus variables analizadas de 53,20 puntos, ocupa el primer lugar a nivel Latinoaméricano y el puesto 27 del ranking de los 93 países analizados y se encuentra a casi 4 puntos por debajo de la media del Índice (57,13).
El factor que afecta negativamente al rendimiento general de Chile en el GTCI (The Global Talent Competitiveness Index) es el de los Facilitadores, es decir, carece de un marco regulador y de mercado adecuado que promueva la competencia, la innovación y los negocios.
El acceso a oportunidades de desarrollo profesional está por detrás con respecto a los países que ocupan las primeras posiciones globales.
En contraposición, los principales obstáculos para la competitividad del talento en Chile es, por un lado, una regulación más rígida en comparación con el resto de países a la hora de contratar trabajadores y la baja relación entre el salario y la productividad del trabajador que en Chile es de 4,39 en una escala sobre 7 (pagina 305).
Del informe se extrae como conclusiones que uno de los principales óbices de la comeptitividad del talento chileno viene determinado por un mercado laboral muy rígido, no confundir con la facilidad de despido, sino con la dificultad para contratar y los impuestos desmesurados de la contratacióne y que no facilita la rotación en el empleo.





