Viena, Austria. 11 junio, 2015. Hace un par de semanas, el mundo no se sorprendió al saber que después de Alemania y de Holanda, un país más se había unido extraoficialmente a las filas de las naciones que están tomando su seguridad financiera en sus propias manos, cuando surgieron informes de que Austria deseaba repatriar 140 toneladas de oro desde el Banco de Inglaterra. Ahora es oficial.
El Banco Central de Austria confirmó el informe Kronen-Zeitung, y dijo que para el año 2020, tendría dentro de sus fronteras el 50% de su oro, aumentandolo desde el actual 17%. Esto significa que Austria retirará unas 140 toneladas de su oro desde el Banco de Inglaterra, que actualmente posee el 80% del oro de Austria (quedándose con sólo el 30%) enviando 92,4 toneladas de vuelta a Viena y otras 47,6 toneladas a Suiza.

Con esto Austria está demostrando de manera explícita la falta de confianza en el sistema “pro-occidental” del que el Banco de Inglaterra es una pieza fundamental, optando por la “neutral” Suiza, que almacenará cerca de 50 toneladas del oro anteriormente ubicadas en el Banco de Inglaterra.
¿Por qué?
El banco central dijo que tomó la decisión después de las recomendaciones formuladas por el Tribunal de Cuentas de Austria en febrero, que advertía de un “riesgo de concentración elevada” vinculado a almacenar la mayoría de sus reservas en Gran Bretaña. En ese momento, el banco había argumentado que la anterior política se justificaba porque “Londres era un importante centro internacional para el comercio de oro”.
Bueno, Londres sigue siendo un importante centro internacional, pero en los últimos tres meses, el banco cambió sorpresivamente de opinión después de revisar el consejo de la corte de diversificar los lugares de almacenamiento.
Viena confirmó que comenzaría a repatriar gradualmente 92,4 toneladas este verano (hemiserio norte). Y otras 47,6 toneladas serán transferidas de Gran Bretaña a Suiza.





