Tel Aviv, Israel. 8 abril, 2015. Y de Europa a Medio Oriente. Tras pasearse por Alemania (¿quizás para reunirse en secreto con algún fabricante de automóviles?), Tim Cook se subía de nuevo al avión para volar a Israel, donde visitó el nuevo centro de investigación y desarrollo que Apple abrió al norte de Tel Aviv.
Estas instalaciones, junto a las de Herzlyia y Haifa, convierten a Israel en el mayor núcleo de I+D de la compañía fuera de Estados Unidos. Y para ser más exactos, uno muy centrado en el desarrollo de chips, como confirman la adquisición en 2012 de Anobit Technologies (especializados en semiconductores) y en 2013 de PrimeSense (responsables de la tecnología de Kinect), así como la contratación de practicamente todo el personal de la división de diseño de chips que Texas Instruments tenía en Raanana, a 16 km del nuevo edificio de la manzana.

“Contratamos a nuestro primer trabajador en Israel en 2011 y ahora tenemos a más de 700 personas trabajando en el país directamente para nosotros”, dijo Tim Cook.
Las ofertas de empleo de Apple para la zona buscan un diverso rango de ingenieros de hardware y software con experiencia en el diseño de semiconductores. Otros puestos aún más interesantes son los referentes a la investigación de algoritmos de procesamiento de imágenes y visión artificial “para tecnologías de detección 3D de vanguardia” con la que, según la propia manzana, quienes sean seleccionados podrán “tomar parte en el desarrollo de ambiciosos e innovadores productos”. Las nuevas oficinas tienen capacidad para acomodar hasta 1200 trabajadores.





