
Santiago, Chile. 10 mayo, 2017. La Industria Financiera enfrenta actualmente desafíos disruptivos desde diferentes frentes. En primer lugar, se encuentran las expectativas de los consumidores, quienes esperan que las transacciones sean personalizadas, rápidas y transparentes. La segunda son las nuevas tecnologías que están emergiendo. Entre ellas se encuentran analytics, Big Data, Mobile, BlockChain y Cloud, todas las cuales están transformando la forma en que la industria funciona.
Por otra parte, se encuentran las nuevas regulaciones. El compliance por parte de la industria financiera está cambiando y cada vez cuenta con más exigencias. El cuarto desafío es la competencia creciente que enfrenta la industria financiera representada sobre todo por las FinTech, las cuales adoptan de forma mucho más rápida estas nuevas tecnologías los que les permite permanecer fuertemente competitivos.
Ante este escenario, la transformación digital presenta una oportunidad única para la industria financiera. Entre sus beneficios podemos nombrar:
1. Respuesta rápida y accesibilidad: A través de la transformación digital, la industria financiera puede entregar respuestas más rápidas a los requerimientos de los consumidores. Así, por ejemplo, con las asistentes virtuales, los clientes cuentan con soluciones a sus problemas las 24 horas del día.
2. Calidad: Ante la rapidez y accesibilidad que ofrece la transformación digital, la industria financiera entrega un servicio de mayor calidad.
3. Creación de valor: El desarrollo de la Inteligencia Artificial permite a los trabajadores a enfocarse en tareas que generen valor y desarrollar sus talentos, ya que las tareas más mecánicas son automatizadas.
4. Reducción de costos: La automatización y la estandarización de procesos conduce a operaciones más simples y a reducir el nivel de costos.
5. Compliance: La estandarización de procesos facilita la medición de resultados y por eso lleva a las compañías a aumentar significativamente su compliance.
La transformación digital ya no es una opción para la industria financiera. Quienes no formen parte de esta “revolución” corren el riesgo de perder competitividad y, eventualmente, desaparecer. Sin embargo, no se trata sólo de la adopción de tecnologías. En un mundo globalizado, el formar parte del nuevo ecosistema económico es clave también. En ese sentido, se hace fundamental que los bancos generen alianzas y trabajen en conjunto con las FinTechs.
La Era digital ya está en desarrollo y ninguna industria puede quedar fuera.





